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Antonio Liz
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Mi Realeza  ( En redacción) Empty Mi Realeza ( En redacción)

Sáb Nov 13, 2021 12:52 am
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                                                                      El Espia

Con mi manto de mal estado, me recuesto en la grama adorando el paisaje de aquella colina libre y hermosa. Con las flores iniciando el día, y el viento puro refrescando mi olfato. Entre los árboles y el verde rio, me encuentro con la vista hacia el castillo de la realeza. Me agrada el sol  que me acompaña, porque su calor me hace viajar con menos carga. Hoy es un buen día, porque la reina entrega su mirada en la alta torre. Con su manto blanco y corona dorada, se desplaza espiando placenteramente los guardias. Su semblante es tan alumbrante, que reflejo sus ojos azules a larga distancia. Su pelo negro brilla con el sol radiante, mientras que su collar de diamantes la adornan como única. Camino por los árboles pasivamente, llevando el mismo ritmo de la reina que se desplaza lentamente. Las damas rodean a su majestad, indicándole que su presencia es requerida en la sala real. El momento es muy adecuado, porque entiendo que mi día explorando su excelencia ha terminado.

Después de cuatro días adorando las aves que rodean el campo verde, me siento con ansias, porque la reina la declaro perdida en mi admiración. Mis momentos de desesperación han llegado, y es por eso que pretendo ubicarme a otro lado. Aprovecho de mi manto color azul oscuro, con rasguños y mordidas de ratones que adornan su  color, y es cuando se me hace mucho más útil, pasar como vagabundo. En el comienzo de una fría mañana, me ubico a las puertas del castillo. La guardia real con espada en mano, mirando impunemente  la manada de vagabundos que se matan por una moneda. Escojo una esquina, e inclino mi rostro como si buscara comida en el suelo. La mañana empieza, y es cuando la hermosura se hace visible en la ventana derecha del carruaje.

Esta vez sin corona y pelo recogido, su majestad insiste desviar su mirada fuera de la pobreza y la humildad. Sus ojos azules reflejan la incomodidad del mundo detrás del castillo, y que se apagan a un color más aburrido. Recojo algo del piso y decido apresurar mi paso, me pierdo en callejones para engañar mi interés por seguir a dicha dama. Corro como león detrás de su abocado, pero el carruaje se despega con alta velocidad. Por mi esfuerzo al tratar de alcanzar, me  tropiezo con una madre y sus dos niños de poca edad.  La madre temerosamente abraza a sus hijos, como presintiendo una bienvenida hacia el más allá. Nuestros ojos se comunican, reflejando el dolor y temor de la presente vida, y en ese momento comparto su alma  partida. Un pedazo de carne mal cosida, me acompaña en mi bolsillo, gracias al contenido de lo que recogí del piso. Le entrego la carne a la madre, que me bendice besando mi mano, arrepentida y agradecida. Mi trayectoria hacia su realeza es interrumpida, por la experiencia que se vive en mi mundo todos los días.

En la noche Las estrellas brillan la colina, miro al cielo y  todavía puedo ver como las nubes quieren opacar la luna que insiste en brindarme la luz. Al mismo tiempo no puedo evitar como el castillo se ilumina como todas las noches, celebrando  el banquete real. Tanta gente importante,  que goza de comida fuera de mi alcance, mi olfato identifica la buena comida, el olor que llena mi estómago hambriento. Sueño comiendo lo que no es permitido a menos que robes o mates, me entrego al sueño profundo, imaginando mi vida en otro mundo.

Muy de mañana, bajando la colina, identifico al carruaje de la reina que pasa el puente que divide la ciudad. Me escodo detrás de los árboles, y me encuentro en ventaja porque la naturaleza me respalda. De árbol a árbol, escojo mi velocidad adecuada para alcanzar a su majestad, ya que la visión de la guardia real tiene obstáculos por no poderme visualizar.  La lluvia comienza a engañar mi buen día, truenos y viento decepcionan mi búsqueda del pan de cada día. Mientras la lluvia hace que el carruaje se mueva lentamente, mi velocidad disminuye a mi favor. Entre truenos y el sonido de la lluvia, escucho un sonido desconocido, y es cuando me asomo lentamente detrás del árbol, y visualizo una rueda del carruaje destruida.

Al abrir la puerta del carruaje los truenos y la lluvia desaparecen como si su majestad diera la orden. Tres guardias reales rodean el carruaje, mientras que un sacerdote cuidadosamente atiende a la reina al bajar. Con su corona en su cabeza, y su manto rojo alumbrante, hacen que sus ojos iluminen el día lluvioso. Su cara de disgusto por el lodo, le hace el frente a la naturaleza, y es cuando exige que no la toquen ni para protegerla. Miro al Dios  que está en el cielo, y empiezo mi descenso con puñal en mano y velocidad de fiera hambrienta. Ojos a mi blanco y con la intención de acabar el reinado, me esperaba un fin calculado. Tres  guardias me hacen el frente con espada en mano, uno me rasguña mi brazo al pasarle por el lado. El segundo estira su espada a su frente con dos manos, lanza su metal hacia mí, perforando mi costado. El tercero choca su espada con mi puñal, y me patea brutal mente hacia el lodo acumulado. Con mi herida mortal en mi costado, le suspiro al sacerdote que me libre de pecado. Con mirada fija a la reina que revela su rostro de asco, le revelo al sacerdote mi pecado intencionado... "Padre, así como admiro y me enamoro de la belleza de vuestra reina, así como estoy enamorado de un país libre de gozar de su paisaje y belleza, de permitir comer calidad y no migajas, y vivir sin temor a la muerte programada. Mi corazón pertenece a un solo amor".

Continuará....La Vela De los Escalofrios.


Última edición por Antonio Liz el Jue Dic 09, 2021 4:55 pm, editado 1 vez
Antonio Liz
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Mi Realeza  ( En redacción) Empty Re: Mi Realeza ( En redacción)

Jue Dic 09, 2021 4:29 pm
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Continuacion..Mi Realeza.

La Vela De los Escalofrios
Con sorpresa y malentendido se desplaza la mirada de la reina al malherido. El sacerdote exclama que vida tiene, pero el tiempo se nos acaba. Preocupada y angustiada, la reina insiste en preguntar el motivo, mientras que la guardia real atiende a sus heridos. Insisto que estoy muerto, pero los sonidos de tantos murmullos no define mi destino. La reina insiste respuestas a mi decisión, nunca refiriéndose a mí ni por intención. La guardia real le suplica a su majestad que se monte en el caballo, ya que mucha gente empieza a bajar de la colina con curiosidad en mano. Agonizando y enlodado abro mis ojos con mucho dolor y poco pulso, la reina en su caballo me grita bruscamente "Morirás por traición a tu reina", la guardia real intenta llevarme, pero el sacerdote insiste que moriré antes de que me levanten. Heridos y con miedo de replegaría, cabalgan con la reina fuera de mi vista. Mientras yo cara enlodada y desconocido por muchos, espero que el dolor se desaparezca, para entender que mi final no tiene vuelta atrás. El dolor me obliga a caer en un sueño involuntario, y mi conocimiento empieza a ser bastante lejano
Huelo un jardín lleno de rosas, y mi visión nota un arcoíris que le da vida a una montaña llena de frutos, naranjas, manzanas, peras y asta lechosas. Siento el olor de todas las frutas, ya que el viento se dirige hacia mí, exclamando que llegue a su bella creación. Camino emocionadamente a explorar tanta belleza, mi manto de seda blanca me refresca mi pecho, mientras mis sandalias de color oro reflejan el sol. Mientras más camino a la hermosa montaña, más siento cada sabor de su fruta en mi boca. El agua cristalina se esconde detrás de los árboles, porque cada brillo de su trasparencia se nota detrás de las hojas. Al llegar a la montaña me recuesto del primer árbol, y miro hacia atrás como si algo se me había olvidado. Al mirar hacia el comienzo de la entrada de la montaña, ya no veo el paisaje, y menos los árboles llenos de fruta, solo un vacío color marrón, como si el desierto lo oscurecieran sin sol.

Siento nuevamente el dolor y frialdad, ya que empiezo a escuchar a los vivos, abro mis ojos con mucho dolor, enfrento a la lluvia que cae en mi rostro, y el cielo gris que me indica cuando voy a morir. He notado que el cielo se mueve a mi ritmo, pero me doy cuenta de que me llevan en una carreta subiendo la colina, mientras ni ganas de llorar tengo, ya que el movimiento activa mis heridas. A mis pies noto 4 manos pequeñas rempujando la carreta, enlodada con el lodo y las uñas largas llenas de tierra. En ese momento escucho el murmullo delante de dos personas que insisten que morirán antes que yo, con temor unas de ellas dice que deben huir y dejarme atrás, la otra persona insiste que no debo morir de esa manera. Sin poder hablar y explicar mi derecho, muevo mi pie izquierdo exclamando que mi fin debería de ser solo para mí. Unas de las manos pequeñas agarra mi pie derecho y llama la atención con un nombre a unos de lo que no puedo ver por mi posición, en ese momento caigo nuevamente en mi sueño profundo.

Que cielo tan hermoso me hace compañía, brindándome épocas y épocas de una buena regalía. Siempre he sentido, que la naturaleza se mueve conmigo, porque decora su hermosura pensando en lo que admiro. En mi frente veo un río verde y transparente, que se me hace visible de lo alto de una pequeña montaña, donde me encuentro sentando y aficionado. Al otro lado del río un valle llano con árboles separados, es tan visible el campo que puedes detectar quien le hace su visita. Un caballo blanco viene corriendo del más allá del valle, alargando cada paso, galopeando con velocidad. El caballo interpreta un paso fino en la orilla del río, y brevemente me mira como diciéndome que no soy bienvenido. El caballo comienza a beber agua del río, con ambición de poca sed, como si solo mojara sus labios para hacerme creer. Su mirada exige nuevamente que no soy bienvenido, y brinca de un lado a otro con patadas de rebeldía, como amenazándome para que no cruce el río. El caballo desaparece al galopear más allá de mi vista, siento que me deslizo y miro a la grama que ahora está hecha de lodo. Deslizo con rapidez asta caer en el río verde, y mi sucio de lodo oscurece su profundidad.
Despierto nuevamente, y el techo de madera me dice que estoy en casa ajena. El pasto donde estoy acostado me dice que estoy en un establo. Mi cuerpo limpio y todavía en un mal estado, mi herida la acompaña una tela ya descolorida con sangre seca y un verde que rellena mi estocada. La fiebre es tan notable, que mi sed empieza relucir mi boca pegajosa. El dolor arde, y el sudor empieza a bajar mi por frente, la brisa de afuera trata de tumbar la puerta, y me hace saber que estoy en lo más alto. La oscuridad se esconde detrás del establo, y las dos velas pelean con la brisa de afuera para insistir en darme luz. El poco pasto en el establo me revela que está viejo y descuidado, porque es como si fuese yo el animal que ocupa todo su espacio. Las velas apenas separadas en una pequeña tabla, que fueron derretidas para que peguen en la madera, se quedan sin movimiento de peligro de incendiar el establo.
De repente el viento deja de abatir el alrededor, las velas tranquilizan la chispa de luz, mientras un frío congelante se apodera de mis pies, elevando mucho más arriba, cintura, estómago, cuello, cabeza y frente. Mis ojos abiertos como sin derecho a pestañear, mis huesos tiemblan como que si mi piel dejara de existir. En ese momento solo el silencio me acompaña, como si en verdad me desconectara de la vida que todavía me acompaña. Trato de distraer mi mente, pero ni memorias y menos pensamientos me acompañan. Todo ha parado, todo se ha quedado donde esta, el ruido se ha vuelto un olvido, porque no escucho ni el mínimo sonido. ¡Una voz de repente se escucha detrás de mí...!! Nadie esta contigo, solo yo que ahora soy tu único destino!!. Me dice la voz con tono lejana, pero claro. El temor comienza a rendirme homenaje, y empiezo a decirme que he muerto y no me he dado cuenta.
La voz se muda a mi derecha y me dice ...!!! Mi compañía es tuya, estas en medio de la vida y la muerte, pero tu muerte la quiero segura!!!. La voz nuevamente me habla como si quiere que entienda. ¡Siento el respirar de la voz a mi izquierda...!!! Soy yo el final, nunca será lo que esperas, pero siento que no te despegas!!. En ese preciso momento una oscuridad se para frente de mí, como si fuera un espejismo se convierte en mi imagen, con un manto amarillo que tapa todo el cuerpo menos la cara. Me reflejo a mi mismo limpio de toda marca, sin rasguños, afeitado como si mi piel brilla más que el nuevo día.
Al tratar de hablar, la imagen se sienta a mi derecha y me pasa la mano por mi cabeza, y relata... !! En mi camino te has metido, no una y menos dos, pero en toda la jornada que as podido, amenazas con mi propósito, e impediste lo que as querido". La imagen deja de pasar mi mano por la cabeza y mientras tanto me mira firmemente a mis ojos como exclamando respuesta. Al tratar de hablar, la imagen se para y da tres pasos como para salir del establo. En ese momento da la vuelta y fijamente me mira y me dice..!! Tu reina ha estado en mi lista, ya muerta en mi camino, ha muerto tres veces, pero no me la he podido llevar, porque siempre te encuentro en su camino!!!. Mi miedo escala a otro nivel, siento mi corazón, y de nuevo la vida me hace la compañía. En ese momento mi fuerza regresa solo para contemplar el miedo, y con mis labios temblando de temor es cuando digo, !!!! Eres la Muerte!!!!!.

Continuará......Rostro Enlodado
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Jue Dic 09, 2021 4:33 pm

Mi Realeza  ( En redacción) 80b01f10


Continuación.. La Vela De Los Escalofrios

Rostro Enlodado

Un caballo a toda velocidad se acerca al castillo, con un día nublado la guardia real grita angustiadamente que se identifique aquel que está llegando. La guardia real cierra la puerta de la entrada del castillo, y es cuando le hacen él frente al caballo que parece perdido. Al acercarse más a la puerta del castillo el hombre montado y aterrado la grita a la guardia" Abran paso, que traigo conmigo ala reina cabalgando". En ese momento la reina se quita su manto de su cabeza y es en ese momento que la guardia real grita con voz de garganta aguda,, "Abran paso que su majestad ha llegado". Al entrar al castillo la reina se baja del caballo sin esperar que la guardia real le dé su respaldo, muchos tratan de agarrarla por si da un mal paso, pero ella golpea toda mano que se ponga a su lado.

La reina con su pelo mojado, y agua de lluvia que embarra su rostro de tierra de pasto, camina furiosamente por los pasillos del palacio. El piso brillante de un gris oscuro, mientras que todas las paredes de lado a lado decoradas con cuadros de reyes y reinas de tiempos pasados. La reina prosigue a llegar a las escaleras del palacio, cada escalón ancho y redondeado, que la reina sube rápidamente zumbando sus zapatos. Al llegar al segundo piso las damas de la reina empiezan a tratar de limpiarla por todos lados, pero ella con una violenta bofetada desliza a una de ellas chocando bruscamente con una estatua de mármol arrugado. Todas las damas se quitan del paso, temiendo a sufrir la misma consecuencia de la primera dama que insistió de darle su respaldo. La reina prosigue por otro largo pasillo, esta vez de varias estatuas de escuderos, dándole la bienvenida en su paso poco lento, esta vez llega a otras escaleras, rectas y directas sin fin que pueda descubrir su grandeza. La reina grita fuertemente hacia arriba, y dice con furia de leona hambrienta." La guerra ha empezado, y este mundo endemoniado responderá a lo más allá del pecado, quiero sangre y no piedad, así que empiecen a encontrarme donde mi trono empezó a vibrar".
Al terminar la reina entra a su habitación privada, una inmensa habitación con muebles y una cama cuadrada con dos monumentos de postes a cada lado del espaldar. La habitación también tiene una bañera con una mesa pequeña que es adornadas con toallas de diferentes tamaños. En su escritorio tiene varios cofres de prendas, y accesorios de mujer. El cuarto completamente alfombrado donde la alfombra consiste en imágenes de gigantes flores cerradas, un color rojo apagado y su alrededor de un blanco maltratado. La corona se sienta sola en una esquina del cuarto, encima de una pequeña mesa, que es decorada como si fuera en un manto de rojo acolchonado, con tejido de puro oro. Un gran espejo esta al lado de la corona, donde la vista de unas de las cuatro ventanas le hace compañía.
Lo primero que la reina visualiza es su dama de confianza que esta al lado de su cama. Con ojos directo al piso, la mujer de algunos 40 años decide esperar el mandato de la reina, que todavía su sangre caliente no la deja identificar aquella posición que la hace sentir mal. En ese momento la reina se quita toda su ropa asta quedar desnuda, y se sienta adentro de la bañera y es cuando comienza su primer mandato.

La Reina.
"Nora, alarma a todas las insolentes, que su reina no puede perder tiempo con estupideces ajenas, que vengan y me limpien de pie a cabeza, y que escojan mi armadura de guerra."

En ese momento Nora la dama principal sale del cuarto, y con dos palmadas hace que la manada de las damas reales entren apuradas y asustadas. De pie a cabeza un grupo baña a la reina, mientras que Nora apresuradamente sale nuevamente del cuarto, corre apresuradamente en el pasillo como si algo había perdido. Al regresar Nora entra al baño y escoge una camisa blanca para la reina, y un pantalón ancho de tela, que ella misma lo tiende en la cama de la reina.

Al terminar de bañar la reina, las damas proceden con arreglarle el pelo, pero la reina nuevamente comienza a cachetear sus manos, Nora comienza a cambiarla, y al terminar ella le indica a un guardia real que entre al cuarto, la reina se para frente al guardia, y él con ojos al piso comienza a ponerle una armadura que protege su pecho, la armadura color plata encaja firmemente con el tórax de la reina, como si fuera hecha a su medida sin quedar corta o larga. Ya con la armadura puesta, con su pelo mojada y descalza, la reina no espera que terminen de prepararla y prosigue a los pasillos de su magnífico reinado.

En su camino, 4 guardias reales rodean su persona, angustiada y furiosa da un grito de miedo y corre desesperadamente al final del pasillo, donde de lado a lado dos escuderos abren la puerta a otro cuarto. Uno de ellos grita," Nuestra reina hace su presencia". Al entrar ella se encuentra en un cuarto inmenso de seis ventanas, mientas que a cada lado 12 sillas de madera fuerte, marrón oscuras, en ellas miembros del reino. En su camino una alfombra roja donde ella camina asta el final que se encuentra su asiento real, a su derecha el sacerdote que la acompañaba, mientras que Nora la adorna con su corona. Ya sentada, mira fijamente a todo miembro, 10 segundos a la derecha, y 12 a la izquierda, llevando su imagen 10 segundos más a los ojos del sacerdote que desvía su mirar, y con grito de garganta se dirige a sus miembros del palacio real.

Reina
"Yo, soy y seré por siempre Grecia Fondeur, reina única de mi nombre, fiel a los fieles, y traicionera a mis traicioneros. Hoy día me acuerdo de esos traicioneros, que trataron de matar a su reina. Sangre y más sangre exijo que busquen, porque no descansaré asta tenerlo en mi lista de ejecutados por mi propio deber. Estoy aquí preparada para la guerra, porque no sería mi ejército que respondería, sino mi furia que quema por dentro por aquel atentado que me quito mi aliento."

En ese momento solo el silencio está presente, mientras la reina cierra sus ojos y comienza a tener visiones de aquel rostro enlodado que trato de cometer el peor pecado. Al abrir sus ojos apunta al sacerdote, que con un suspiro agotado comienza a hablar pasivo, pero con toque de desesperado.

Sacerdote Milán
"Su majestad la trataron de matar, en nuestro recorrido a la boda de su hermana, el carruaje nos decepcionó, porque una rueda se despedazó. No esperamos dicho acontecimiento, pero la guardia respaldo, estoy seguro de que Dios estuvo presente, porque viva nos la dejó."

La sala comienza a tener vida, con manos en su boca, y murmullos de justicia, todos están sorprendidos de aquel evento. Se escuchaba las palabras de traición, de gusanos, de guerra y de conmoción, y la reina fijamente desnudaba con su mirada cada emoción. En ese momento el silencio regresa a la sala real, y esperando otra reacción de su majestad, todos deciden callar. La reina busca con su mirada, y a su derecha apunta a un hombre de edad avanzada.

Gelio Murrah
"Como consejero de la reina, será puesto un mandato de vida o muerte a aquellos que tratan de esconder dicho traicionero de la corona. Me involucró firmemente de quemar y despedazar sus huesos, me involucró a matar a sus hijos, hijas, padres, y amigos de aquel repugnante y podrido. Lo encontraremos con vida, porque en su piel se escribirá traición con clavos sin filo, asta sangrar letra por letra, para llenar cada vaso de sangre que beberá para mantenerlo vivo con certeza".

Todomurmullo se eleva a alta voz, mientras la reina caóticamente se queda pasmada en sus pensamientos. La imagen del hombre enlodado le hace soñar con los ojos abiertos, entregando varias escenas de puro lamentos. Se imagina al hombre bajando de la colina, y ella sola sin su guardia real sintiendo esa estocada mortal. Sus ojos no dejan de conectarse con el hombre enlodado, y empieza a dejar su vida grabándose esos ojos enredados. Ya ella tendida en el piso mojado, desliza lentamente por la cantidad de lodo a su lado. La imagen del hombre se desaparece más, él con mirada de venganza y con sonrisa diabólica la mira firmemente descendiendo a su tumba. Ella por última vez se lleva otra imagen, que es de su puñal conocido, que tiene una marca de la cruz de lo más divino.
Un grito de traición despierta a la reina de su estado de conmoción, y es cuando ella llega a la realidad de su reino en pura crisis de traición. Ella empieza a mirar a todo miembro de la realeza, y nota una confusa discusión. Cada miembro tiene un dilema, culpándose uno y dos más, que nunca llegan al acuerdo de pelear en hermandad. En ese momento la reina se levanta de su asiento real, y toda conversación de pelea se calla por su presencia al levantar. El silencio llega nuevamente, y Gelio Empieza a mandar a callar, y es cuando la reina suspira tres veces y empieza a dar el mandato del acoso de vida a aquellos que no quieren participar.

La Reina
"Tanto que discuten, tanto que están sin poner atención, solo su ambición la llevan consigo con puro amor. No existe amor más sagrado que no sea a su reina, yo la admiración de toda rodilla que tiemblan, yo la elegida del creador, para llevar a cabo su voluntad que ni por ustedes dejaré sin crear. Muertos están todos, porque no se unen a mi herida y traición, busquen la solución, o tendré yo misma que renovar un nuevo capitolio a mi honor."
En ese momento la mirada de la reina se dirige a un alto comandante del ejército, Freniud Demetri, aquel barbudo con una enorme cicatriz que cruza su labio, con piel gruesa y maltrata con quemaduras en el cuello de algunos 50 años. Su espada colgando a su derecha, indicando que es zurdo y con mucha destreza. El general le devuelve la mirada a la reina, y vestido con toda su armadura como listo para una rebelión, toma la palabra que con seguridad la reina le obsequio.

Freniud
"Me encanta la vida, pero me conmueve la muerte, aquí en esta sala veo muchos vivos, y me encantaría matar para enloquecerme. Porque loco soy por mi reina, y sangre la llevó por dentro, pero me gusta verla por fuera. Hoy en esta sala estoy a la orilla de un río con mi reina, donde ustedes representan el río sangriento por no encantarle más la muerte que sus vidas propias. Traicionen, maten, compren y asta duerman con sus enemigos, porque de una forma u otra llegaremos a vengar la traición mi reino unido. Unido porque matamos juntos, nos reímos de nuestros enemigos, y si es necesario asamos la carne de nuestros enemigos, sean como siempre han sido, siniestros y mal agradecidos, porque así nuestros enemigos entenderán que nuestra furia siempre corresponderá a una venganza amarga."

La reina sale apresuradamente de la sala, 10 guardias reales le siguen su paso, mientras Freniud se adelante y camina a su lado. Caminando apresuradamente nota a Nora y las damas reales de lado a lado cerca de su cuarto, y al pasar entre ellas, le pasa a la joven que ella agredió al entrar al palacio. Ella se devuelve y la mira a los ojos, ella con su lado derecho de la cara con una herida abierta fresca, por el fuerte golpe al recibir la tremenda furia de la reina. En ese momento la joven de 17 años tiembla con más miedo de cuando la golpearon, y con ojos al piso nota su sangre nuevamente bajando.

Reina
"Freniud, llévatela de aquí, si quieres, mátala o as de ella lo que quieras decidir, Y tu Nora busca a otra que la reemplace, su cara ya no me gusta porque está sucia, ya que Dios no le sano la herida que yo le proporcione, y si Dios no la curo entonces es impura esta mujer."

Freniud agarra a la joven por el pelo, la arrastra fuera de la reina asta levantarla y ponérsela en el hombro, con sonrisa y sus dientes amarillo oscuro descubierto por su alegría, Feniud camina apresurada mente fuera de la mirada de todo aquel que estuviera en su vista. Freniud entra en lo más profundo de los calabozos, tres pisos más abajo con la joven que cierra los ojos por el presentimiento de algo peor que un acoso. Al bajar más abajo de la oscuridad, solo las antorchas hacen visible su camino a la profundidad, mientras que se comienzan a escuchar los gritos, de prisioneros que no esconden su sufrimiento infernal. Por cada antorcha que pasa, se encuentra un preso fuera de lo similar, muertos, locos y muchos con vida, pero listo para morir sin paz. El olor es repugnante, porque asta las ratas se alimentan de la carne humana de los vivos y muertos sin respetar gritos de agonía. Al llegar a donde no se ve nada y menos antorcha prendida, Freinud abre una celda y tira a la joven sin piedad en la tierra, las ratas se espantan y salen corriendo, y en ese momento Freniud nota una presencia a sus espaldas que le exclama un derecho.

Sacerdote Milán
"No la mates Freniud, no ahí porque matar a esta joven, insignificante es para el terrible Freniud, la reina dijo mátala si quieres, entonces es verdaderamente tu opción."

Freniud
"Que haces aquí Milán?... No será que me quieres decir que le tienes piedad a los vivos, porque recuerdo muy bien que nuestra reina ni las bendiciones a su alma ha permitido. Déjame tranquilo con lo que soy, y as tu teatro como siempre como siervo de Dios. Te conozco Milán, y El sacerdocio no es tu nombre, sino tu forma de ser como la cobra, venenosa y el zisssssssss de según estar callado."
En ese momento Milán se acerca cara a cara con Freniud, y el hombre de pelo canoso corto y su vestimenta roja de sacerdote de unos 63 años, lo mira fijamente como para que lo recuerde en sus pasados años.

Milán
"Oh Freniud, te recuerdo como hoy día, aquel niño maltratado y ambulante, huérfano de la guerra y dejado para que muera y se los coman las hienas. Tu madre una prostituta de el ejército, que todavía vive tu mismo sabiéndolo. No la mates, y deja que esta niña corra el mismo camino de tu madre."

Freniud
"Si Milán, recuerdo todo, recuerdo lo más mínimo que me opongo. Aquel día que no as mencionado, que ocurriste a mí, y me cuidaste como unos de tus hijos, hijos que tus mismos sacerdotes violaban a su manera por ser nosotros hijos del destino."

Milán
"A tu corta edad lo mataste a todos sin piedad, pero con mi ayuda que espero que nunca puedas olvidar. Te ayude salir de ese lugar, y te lleve a donde ahora estas. Sé que tu alma es negra, pero no tanto como la mía, así que deja que la muchacha sufra también esta vida."

Milán deja a Freniud con la palabra en la boca, él se retira y se pierde más allá de la oscuridad. En ese momento la mirada de Freinud se concentra en la joven, una chica delgada y malnutrida, color blanca, pero el susto la tiene pálida y amarilla, con pecas de lado a lado más arriba de sus mejillas. Su pelo marrón claro, y sus ojos reflejando la inocencia de nunca haber sido tocada. Feniud se quita parte de su armadura y de manera brusca, viola constantemente a la chica, donde sus gritos se unen a aquel calabozo construido con dolor y terror.
Con su pelo seco y todavía con la armadura en su pecho, la reina camina descalza hacia lo más arriba de la torre. La guardia real le hace compañía, 5 enfrente de ella y 5 más atrás de ella por lo estrecho que es el corredor que guía hacia las escaleras. En cada escalón la reina procura no fallar, porque ya sus pies descalzos empiezan a tener aquel dolor por la falta de costumbre de no calzar. Sudando y su respiración aumentando a cada paso, la reina se pierde nuevamente en su sueño de ojos abiertos sobre el hombre enlodado.

Esta vez ella corre por todo el bosque, desesperada durante la noche. Pide ayuda y llama la guardia, pero solo el sonido de la naturaleza la acompaña. Corre sin descansar como si un león la quiere devorar. En ese momento tropieza y se cae, escucha un sonido y agarra un pedazo de rama para tratar de pelear. Ella mira a su derecha y solo puede ver árboles y más árboles en la oscuridad, a su izquierda un lago negro con los cocodrilos listos para soltar sus frialdades. Ella mira hacia atrás y un precipicio le alarma de no dar un paso más. Al mirar al frente se encuentra de nariz a nariz con el hombre enlodado, que sin piedad entierra su puñal en su garganta esta vez con una sonrisa como si estuviera alagado.

En ese momento la reina despierta a su realidad, esta vez con toda su guardia real a su alrededor, y dos que esperan la orden de abrir una puerta en lo más alto del castillo real. Ella indica que la abran, y al entrar se encuentra en un cuarto con una cama pequeña, libros y escrituras en una mesa inmensa, y velas por todos lados que alumbran cada pequeño espacio. Una sola ventana redonda, con barras de hierro que solo le da derecho al viento. En ese momento escucha el sonido de agua que dispensan, al mirar a su derecha un hombre orina en una cubeta. Sin cabello en su cabeza, y un bozo canoso, se encuentra un hombre de buen físico como si el tiempo nunca ha arruinado su buen estilo. En forma y como si fuese un cuerpo de gladiador, el hombre se acerca con su manto verde oscuro, y botas altas de un negro con poco color.

Satris Foundeur
"Hija mía, acaso estamos en guerra y no he sabido?... Hueles a perdida o perdimos, esto se debe una explicacion, ya que tienes parentesco a un pedazo militar."

El rey viviente Satris Foundeur camina lentamente por todo su cuarto, mirando por su única ventana, pretendiendo saber que está pasando, pero nunca mostrando interés por si algo a pasado.

Satris
"La última vez que te he visto de esta manera, fue el día de la muerte de tu madre, estabas despeinada, poco arreglada, así mismo descalza, pero nunca con una armadura que ni siquiera tu cuerpo pretende usarla."

Reina
"Sabes muy bien que mi visita se debe por algo, estás muerto para la reina, solo por tu culpa, por pretender un plan macabro. Te voy a decir algo que talvez te traiga más alegría que pesadilla, y después hablaremos de lo que pretendes todos los días.
Me trataron de matar, un moribundo que bajo de la colina con el propósito de que sea mi final, acaso tú eres el genio que intento dicha obra de genial.?"

Satris
"Esa pregunta solo la tiene aquel que según te quiso matar, acaso el tipo de tortura no lo han dejado con ansias de hablar, o acaso Gelio a muerto y nadie sabe como sacar la verdad?."
La reina mira a su padre que esta de espalda, y después de 10 segundos de silencio Satris da la vuelta y la empieza a mirar sorprendido y a carcasas empieza hablar.

Satris
"Se te a escapo, no sabes donde estás, y el traidor de la corona se ha burlado de la todopoderosa reina de este reinado. Explícame algo mi hija amada, como es que una persona escapa con vida después de que arremete con la tuya, acaso quieres que te maten, o acaso le diste una oportunidad para que lo logren?."
La reina se acerca a su padre, y con su pequeño cuerpo lo rempuja hacia la pared y mirándolo a la cara le grita fuerte mente.

Reina
"Gentú, Esparza, Galome, Protis, Murmulla, cual clan tiene esta intención?... Habla o hoy serás hombre muerto."
Satris cambia su cara, esta vez serio, cariñosamente besa a su hija en la frente. La aleja suavemente de su lado, y empieza nuevamente a mirar por su ventana. Es cuando apunta detrás de las montañas, y dirigiendo con su mano una marcha oeste, y un blanco donde la reina según no fallará. Al mirar lo que su padre le indica, la reina empieza a alejarse de él, y bruscamente sale del cuarto y le secretea a un guardia el mandato. El guardia corre desesperadamente fuera de la vista, y la reina cansada de de su jornada , se retira a su cuarto a esperar otro día.
El guardia apresuradamente abre la puerta de la sala real, donde Gelio y Milan hablan algo especial. En ese momento el guardia se acerca a Gelio que le dice a su oído... "La reina ha mandado al ejército marchar al oeste, lugar de Murmulla, sangre fría solo quiere su majestad." En ese momento Gelio le afirma a Milan el mensaje de la reina, y es cuando Gelio le pregunta al guardia otra respuesta.

Gelio
"Eres un hombre de valor, me recuerdo de ti, algunos años tienes aquí, dime criatura, as escuchado exactamente lo que la reina a dicho?, o acaso existe alguna palabra que no as entendido.?"
El guardia se queda pensando unos 5 segundos, murmurando lo que la reina le dijo, y como si lo hubiesen despertado él dice ,, " Si, creí escuchar que me dijo "voy a dormir', pero no creo que su padre la escucho. En ese momento Gelio se ríe como si le hubiesen dicho un chiste.

Gelio
"Si criatura, esos no se entienden, imagínate Milán y yo no sabemos que todavía hacemos en este castillo de locos."
Milán
Gelio, es hora de la misa nocturna, acompañame a la capilla, Dios no tiene hora, pero si sabe cuando debemos estar presente.

Gelio
Por favor Milán, vamos a hacer los rezos aquí, me duelen las piernas y ya mi bastón no soporta este cuerpo de 82 años, Dios entenderá." Y tu hijo mío quédate con nosotros por si acaso estos dos viejos no se puedan levantar cuando nos arrodillemos a orar.
El guardia y Gelio truenan de carcajadas, mientras que Milán mantiene su seriedad. Con ayuda del guardia los dos se arrodillan formando un círculo, por último el guardia se une a ellos. Milán agarra su crucifijo y antes de empezar a orar, Gelio interrumpe con ganas de participar.

Gelio
"Milán, déjame orar yo, así como lo hacía de niño, creo que recuerdo, pero tu dirás si lo hice bien. Vamos cerremos nuestros ojos, "Oh padre tú que estas en el cielo, ámanos como te amamos y quiérenos como te queremos, mira a estos pecadores que somos solo tuyos, perdona mi Dios, perdona esta voluntad......Amén."
Al decir Amén, Milán le corta la garganta al guardia y le deja el cuchillo clavado a la derecha de su cuello. El guardia se desangre después de unos minutos. Y es cuando Milán sin mirar a Gelio empieza a decir.

Milán
Estoy muy viejo ya para esto Gelio, me tomo tu segunda oración para recordarme la clave de muerte de la reina.

Gelio
"Dormir es dormir, morir es morir, pero si la reina lo cambia a dormir, pues claro que debe de morir. Los secretos del castillo se guardan con borrones asta a tus seres queridos, por eso somos los que sobrevivimos, no puedas confiar cada plan ni a una persona de confianza infinita, 10 años tenía este sirviendo a su reina, y solo basta un mal día, para considerarlo talvez traidor. El plan esta a salvo, porque solo tú, yo y la reina lo hemos escuchado."
Al amanecer, Gelio , Milán y miembros del palacio se encuentran en la sala real, hablando de la búsqueda del fugitivo que a la reina quiso matar. Gelio recostado de su bastón escucha cuidadosamente todo reporte con atención, mientras que Milán mira a su alrededor buscando una cara conocida que parece que se le perdió. Las puertas de la sala real abren bruscamente, y es Freniud que llega, con aruñones en la cara, sucio, pero lleno de alegría, es cuando se acerca a Gelio y se para frente a él con atención militar.

Gelio
"Como vez, empezamos sin ti, no quise buscarte, porque ya todo plan esta sin necesidad de ti. Hemos mandado a un mensajero al ejército, debe de estar llegando, ya que lo mande en la madrugada, El capitán Herrow caminara al ejército por el valle de Murmulla, que según el traidor vive entre ellos, las órdenes son simples, todos mueren ese día sin esperar piedad bendecida. No caminarás con tus hombres, porque tengo una importante misión para ti general."
Molesto y furioso, Freniud aprieta sus puños como para pegárselos al techo por furia y rencor de no llevar a sus hombres a la masacre, que él con todo poder prefirió.

Freniud se queda sin palabras, y llega a chocar con la mirada de Milán que lo mira con una sospecha que no evita de razonar. Milán se retira de la sala real, y comienza a bajar en los calabozos que acostumbra a caminar, el olor a muerto hace que se agarre de la pared, para no desmayarse por lo impuro que se siente al oler. Al llegar a la celda de la chica, él nota la celda abierta y es cuando nota a la chica con su rostro partido, una herida en su frente, y su nariz rota. Su pelo lleno de sangre seca, desnuda y sangrando por todos lados. Su ojo derecho hinchando y marcas tras marcas de moretones por todos lados. En ese momento llama a unos de los guardias y le dice que queme a todos los muertos y que empiecen por la chica masacrada, el guardia corre a dar órdenes a los otros involucrados.

Milán por última vez mira a la chica muerta, y al darle la espalda escucha un murmullo,,, "Agua, Agua" es la chica que por obra de Dios está viva pero en mal estado. Milán saca su cuchillo, y se acerca a darle la última estocada para dejarla en el olvido. Ante todo la chica agarra temerosamente el crucifijo de Milán, que cuelga al bajarse a tratarla de matar. Milán nota la intención de que le dé su bendición, y es cuando él cambia de inmediatamente de opinión. Al llegar varios soldados para sacarla y quemarla, él le indica a ellos, que comiencen por los podridos y lo que han muerto en un tiempo largo e indefinido, mientras Milán se lleva a la chica fuera de ese temeroso lugar.

Milán recorre los más profundos de los calabozos con la chica, donde a su final llega a un túnel bajo tierra, él camina con la chica moribunda unos 15 minutos más, y llega a una puerta que lo lleva al cuarto de tortura. Al entrar se encuentra con un personaje, un hombre limando todos instrumentos de tortura, obeso y casi sin cuello por la gordura, con un camisón negro lleno de sudor. En ese momento Milán pone la chica en una esquina.

Milán
"Sócrates, dale agua de beber, y déjala a ver si vive, si vez que amanece entonces dale un pedazo de pan, yo regresaré mañana a volver a investigar. Por lo que veo esta chica tiene ganas de vivir sin parar"

Sócrates
"Su santidad, porque no matarla ahora mismo?, acaso esta chica tiene importancia?, la reina dice que solo con su orden salen vivos de aquí, y su santidad hace lo contrario de vuestra reina que sin duda no la dejara vivir."

Milán,
"As lo que te digo, no la toques, porque no quedara nada de ella si la acosas de forma brutal, veremos mañana si la vida nuestro Dios se la quiere dar. Y estoy muy seguro que su milagro lo cumplirá, ya que de esta chica depende el reino que protegeremos asta el final."

Milán se dirige a la capilla, empezar la primera misa del día. Muy de mañana la reina sigue durmiendo, esta vez una pesadilla la acompaña en su cama. Esta vez en su boda, con un esposo elegante de alta familia, cara fina y bigote largo y fino, vestido con una banda real, refiriéndose aque es o serio rey en el tiempo presente. La reina con su pelo negro brillante, y su ética de labio pintado de rojo apasionado, viste su color de su excelencia, caminando el pasillo al altar. Cada miembro lejanos están presente, toda altura y rango sentados par aquella boda real. Al llegar al altar, ella sonríe y su corazón le indica que esta será una mejor vida, ya que será mujer protegida por un gran rey. Al encontrarse los dos en el altar ella mira firmemente al padre que le pregunta al novio si acepta a la reina Grecia, al afirmar su decisión con un "Si", el padre procede a preguntarle la misma pregunta a la reina. En ese momento eSatris su padre y Rey, entra por la puerta de la iglesia aplaudiendo dicho encuentro. La reina sonríe al ver a su padre contento, y por primera vez por muchos años actúan como padre e hija. En ese momento Grecia aterrada mente se da cuenta de que el hombre enlodado se acerca a su padre, ella grita fuertemente "Padreeee", pero de un corte breve de espada, la corta su cabeza que cae rodando por todo pasillo dando vuelta. El hombre enlodado mira a la reina, y esta vez se encuentra sola nuevamente en el altar, y con sed de fiera el hombre enlodado corre hacia ella y brinca con la espada cortándole la frente de mal manera.

La reina despierta asustada nuevamente, y es Nora que se acerca a ella y le pregunta con ojos al piso,,, "Mi reina, estoy aquí", en ese momento la reina la mira,y su rostro vuelve a lucir con furia de venganza sin desistir.

Reina
"Es hora de vestirme, no quiero perder tiempo, avísale que entren y que se apresuren, pero que por sus vidas no hagan el mínimo error de no verme como la reina llena de belleza y puro glamour".
En ese momento Nora sale del cuarto y con dos palmadas las damas entran a arreglar a la reina. Nora supervisa todo movimiento, y cuando nota que alguien no hace las cosas como ella quiere, ella misma toma la iniciativa y de un rempujón quita a cualquiera de al lado. Nora se involucra día a día no solo de acompañar a la reina al cuarto noche y día, sino que la acompaña por todo el castillo y es la voz de la reina sin que la reina tenga nada que decir, ella le lee los pensamientos a la reina antes de que la reina de un nuevo paso cada día. Su confianza es tan valorable, que la reina deja ella hable sobre su mal o buen estado a sus superiores, sin ella decir ninguna palabra que la involucre.
Nora sale del cuarto de la reina y se dirige a la sala real donde todos los miembros la esperan como todos los días. Al entrar se dirige a Gelio y Milán que están de lado a lado de la silla real , en ese preciso momento Freniud que hablaba con unos de sus guardias de la puerta también se acerca para ser parte de la conversación.

Nora
"La reina esta de buen humor, pero algo perturba sus pensamientos, y no es algo viejo sino nuevo, nunca la he visto de esa manera ni cuando se murió la otra reina. Sospecho algo que ella no quiere superar, talvez algo que por siempre se quedara."

Milán
Mujer, la reina casi la matan, casi no está con nosotros, entonces es obvio que su delirio tiene un propósito, que serían aquellas pesadillas y sueño de aquel engreído y mal parido."

Freniud
Padre, usted habla como si la reina es una alma de Dios, usted habla como si es la primera vez que ha visto algo así, ella vive todo eso, y ni cosquilla va a sufrir."

Milán
"Acusas a nuestra reina de a ver matado o la involucras en algo semejante?,,,Freniud es tan simple mandarte ejecutar que permiso de la reyna no tengo que buscar, solo dos palabras a Sócrates y el te pasara la guillotina sin pensar."

Freniud
Padre usted habla como si fuese el Rey, tenga cuidado que su posición no tiene ley, tiene solo una vía a donde usted ha llegado, y es sangre ajena y no del espíritu santo.
En ese momento Gelio levanta su mano, y es cuando Milán, Freniud y Nora empiezan a brindarle su atención. Él pone su mejilla en su bastón, y sentado en un escalón cierra sus ojos como pensando algo que nunca pensó.

Gelio
"Freniud te quiero como un hijo, pero la verdad de la reina siempre es asunto perdido, y es por eso que estas al mando de hacer lo que quiera fuera del castillo, pero dentro ten mucho cuidado porque no tienes ejército unido. Mientras tu Milán no dejes de recordarte que tu santidad se debe a tu lado oscuro, mejor procura de siempre mantener lo que no es tuyo. Y sobre la reina, nadie sabe qué piensa, nadie sabe que va a hacer, nadie sabe lo que hizo, y menos se acusa de lo que no es. Es preferible dejarla con sus propios demonios, porque así se entienden uno y el otro. Nora, la reina un día de estos estallará, no solo sera mi problema, tambien de todos.

La reina entra a la sala, bella y radiante, con sus labios rojos y su pelo semblante. Su corona brillando más que todos los días, ella camina a paso apresurado a su silla, pero bruscamente se detiene mirando a su derecha como descubriendo algo que no estaba en su agenda.

Reina,
Freniud, que haces aquí?,, acaso el ejército imperial esta solo sin comandante real, deberias de estar haces días preparándote para una batalla real en la lejanía de este castillo leal".
"En ese momento Freniud mira a Gelio con sorpresa, y la reina hace lo mismo pero esta vez con pura curiosidad en su cabeza."

Gelio
"Amada reina, su majestad, Milán necesita a Freniud porque sus habilidades son necesarias para una misión especial, usted su majestad estaba muy cansada y no la quería despertar, el capitán Herrow esta al mando de la fuerza militar, y será el que ejecutara aquella batalla imperial."
Con cara de estar complacida, la reina se sienta en su trono, y así empieza su día. Discursos de política la acompañan, y quejas de la economía, que ella participa toda su vida. Mientras que Milán y Freniud salen de la sala real, en ese momento Milán empieza a hablar.

Milán
"Casi la mataste a la chica idiota, pero dale gracias a ella que no esta muerta, porque si fuese así no existirías para rendirte cuentas. Mañana en la mañana esta niña nos llevará donde se esconde nuestro traidor."

Freniud
"Esta chica?, perdón padre, pero si no me equivoco mi ejército esta por acabar con él y toda su familia, acaso su santidad está perdiendo la cabeza?"

Milán
La reina y el rey encarcelado sospechan de sus enemigos, y eso basta para una guerra sin destino. Pero yo estuve ahí cuando la reina casi suspiro su último suspiro, el traidor me pidió su bendición de una manera que me asegura de donde vino. Así que mañana en la mañana cabalgaremos a ese lugar definido".

Continuará.......La Tumba de Saxéx
Antonio Liz
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Jue Dic 09, 2021 4:36 pm
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Continuación...El Rostro Enlodado

La Tumba De Saxéx

Ya muy de mañana trato de entender nuevamente si he soñado o si estoy muerto. Al levantarme del pasto noto que mis fuerzas no me han abandonado, ya que me puedo levantar con apoyo a las paredes de madera del establo. Mi boca la siento sucia con diferente sabor, como si la sal estuviera presente en mis labios. Escucho un murmullo fuera del establo, pero de solo una persona que aparentemente se responde ella misma. Al salir del establo noto varios árboles con hojas secas, y una pequeña choza hecha de cana y lodo, toda tierra esta cubierta con las hojas seca, un día poco frío, pero notable que el invierno ha maltratado toda naturaleza. Piedras rodean una fogata de la otra noche, al lado de la fogata ya apagada una anciana con una sabana marrón oscuro mantiene su mirada a donde estaba el fuego, murmulla muchas cosas que no entiendo, talvez otro lenguaje diferente a su manera, o un idioma que no conozco. Solo su cara es notable, sus ojos como si estuviera ciega se quedan como en el aire, fuera de esta vida. Su cara arrugada y su pelo largo canoso como si fuese una india de una tribu, pero más clara que el agua es mi sospecha que indígena no es.

Ekatulia
"Dos Semanas as dormido como si estuvieras muriendo, y yo que le digo a ellas que por algo no mueres, o algo te quiere vivo. Lo cierto es que es muy de mañana hijo mío, en eso estas en lo cierto, pero no sé por qué no descubro más de ti, será que eres alguien quien está destinado a venir por estos lados, o eres alguien del olvido y todavía no lo as procesado."

Así se dirige la anciana hacia mí, como que me conoce, sin mirarme y solo presenciando mi presencia. En ese momento me acercó un poco más a ella, al ponerme frente de ella yo parado y ella sentada, todavía sus ojos no tienen dirección, no me mira y menos hace el gesto para ver que estoy frente de ella. En ese momento miro alrededor una vez más, a mi derecha árboles secos, y ami izquierdo lo mismo me rodea, como si el invierno ha matado todo sin dejar mucho que ver.

Nivek
"Mi nombre es Nivek Dillow, solo soy un extraño que ha tenido un mal momento, y estoy muy agradecido de que me cuidaron y no me dejaron morir. Debo partir ya, porque mi vida está en peligro, y ahora las suyas, si me dice donde estoy estaré fuera de aquí sin darse cuenta".
La anciana empieza a murmurar sola nuevamente, como si ella ha regresado a otro sitio en su mente, al no escuchar respuesta, camino unos 5 pasos, y en ese momento la anciana vuelve en sí.

Ekatulia
"No podemos escapar de lo que esta para uno, la muerte es segura donde quiera que vas, aquí, allá, y donde quieras ir. Por edad te llevo mucha sabiduría, pero en realidad me llevas más inocencia que ami mismo, una mujer que nació con el corazón oscuro para el mundo."

Nivek
"Corazón oscuro?, tiene mucha libertad proclamándose bruja delante de un extraño."

Ekatulia
"Extraño no, talvez conocido, talvez me conoces, o quien sabe, talvez buscas de mí."

Nivek
"No vine aquí con misión de buscarla, y menos de saber de quién es, porque así como me quieren matar, así como por décadas y décadas las quieren quemar."

Ekatulia
"Miedo no encontrarás en este cuerpo ya viejo, como crees que el fuego quema lo que soy, si debajo de esta piel se esconde mi alma. Cenizas que vuelven al patio de donde vine, al igual que tú, entonces también eres brujo?".
Agarro un pedazo de rama par golpear a la anciana, pero una espada en mi cuello me detiene. Una mujer de algunos 3O años cabello corto rojizo y piel blanca me mira con mirada venenosa.

Molava
"Mueres hoy miserable, tu vida no era digna de salvar, la tocas y tu garganta se la comerán los cuervos.
En ese momento otro personaje ser acerca, una mujer de unos 20 años que rempuja la espalda fuera de mi cuello, y con su mano de calma le hace la señal a la joven que tenía la espada, indicándole que ya basta. La joven de pelo negro, ojos verdes conocidos, me mira firmemente y se acerca cara a cara conmigo.

Katizi
No te recuerdas de mí?… Eras el vagabundo que andaba corriendo los callejones que casi me mataste cuando atropellaste conmigo, y en el camino nos diste algo de comer, estamos a mano, te salve la vida… Por ahora."
Recuerdo esos ojos verdes, y con tristeza le pido perdón por tratar de agredir a la anciana por llamarme brujo.

Katizi
Soy Katizi La que te trato de matar por segunda vez es Molava, y la anciana es Ekatulia, Tú eres?

Ekatulia
"Se llama Nivek, si Nivek, y créeme que es bienvenido, los disgustos no son muy bienvenido para mí, pero me cae bien, me cae bien."

Katizi se acerca a los árboles y con su boca hace un sonido de un búho. Detrás de los árboles salen dos niños, 7 a 8 años hembra y varón.

Katizi
"Ellos son Zatis y Miera, los pequeños, mis hijos, ya lo habías visto brevemente."
Molava con espada en mano se acerca a los pequeños como para protegerlos de mí, mirándome con mucho odio. Ella se lleva a los niños fuera de mi vista, y dentro de la de la chiza hecha de tierra.

Nivek
"Mi camino es fuera de aquí, donde viven ustedes en paz, la paz desde aquel día ya no existe en mí, necesito irme para que ustedes no corran el mismo peligro."

Katizi
"Estas en lo alto de la montaña, están cerca de aquí, pero pocos se atreven, ya que es tierra maldita. Los caballos y el ejército pasan a su alrededor, pero conocen muy bien este lugar, cuando la reina se entere de que no han venido por aquí, lo matara a todos. Un gran ejército marcha por la colina de Murmulla, es tan grande que tomara días para que todos pasen, chocaras con ellos si vas oeste, si te vas norte puede ser que te les pase, si vas sur volverás a la reina, y en el este es ciudad del reino, donde su hermana vive."

Ekatulia
"Debemos regresar, este día con la luz del el día tiene que ser corto, porque se acercan aquellos que no tienen miedo".
Katizi corre y le avisa Molava que sale corriendo con los niños, mientras que Katizi ayuda a la anciana a pararse y a caminar asia el bosque de árboles muertos. En ese momento la anciana se detiene y mira a Nivek.

Ekatulia
"Ven con nosotras, ahora mismo no puedes salir de aquí, mientras más cerca de este lugar te encuentren, más sabrán que tenemos que ver."

Sigo a las mujeres, mientras que Molava corre desde lejos con los niños, se pierde en mi vista, yo miro todo lo que es el bosque, y cada paso que doy siento que algo me está mirando, y es cuando escucho nuevamente la voz que me dice..." Estas en un nido conocido, es solo mío". Prosigo con ayudar a la anciana a apresurar el paso, mientras Katizi se pierde en la oscuridad. La anciana me indica por donde caminar, y es cuando me pierdo en la oscuridad, la anciana coge mi mano y me guía como si ella puede ver.

Ya en poca claridad puedo ver lo que esta frente de mí. Con mucha neblina y los sonidos de los cuervos, estoy por una camino que lo rodea gigantes piedras, el paso es estrecho, pero la anciana todavía me lleva de mano, el cielo gris y la luna que se refleja todavía en el día. Al terminar el recorrido estrecho, llego a otro bosque, pero este sin hojas que mirar, solo ramas decoran su estructura, la tierra es marrón oscura, y varios charcos de agua negra circulan cada árbol muerto. En todo parece un desierto, porque todo es visible, árboles de todos tamaños muertos, como si el agua y el aire fresco no existe, solo una humedad fría nos acompaña. Cruzando ya el desierto muerto nuevamente entramos a otro bosque, esta vez con sus hojas secas, igual de donde estaba, y al final una gigante montaña que solo puedo ver las rocas que la han creado. Llegando cerca existe un agujero donde está abierto, con ramas y más ramas a su lado, y una gran cantidad de hijas secas. Una escalera de madera es el modo de bajar al agujero, y es cuando la anciana cuidadosa mente baja primero. Molava la espera más abajo cuidando de que no resbale, Katizi me indica que baje, y al bajar ella cubre el agujero con las ramas y las hojas que están al lado.

Al bajar noto solo una antorcha que los niños tienen agarrada, en ese momento Molava camina con ellos mientras que nosotros seguimos sus pasos, todo es tierra marrón oscura ami alrededor, de lado a lado y lo que piso con mis pies, como un túnel superestrecho que todo cuerpo roza al caminar. Al llegar al final, otra escalera de madera se respalda con la el techo de tierra, los niños suben primero y Molava con antorcha en mano sube la escalera, donde puedo notar un agujero estrello de piedra como un túnel hecho de roca perforada. Asisto a la anciana a subir, y Katizi me mira y me repuja para que suba a la misma vez, al subir encuentro varias antorchas prendidas en uno pequeño lugar redondo, donde en cada esquina puedo ver algunos mantos, y unos contenedores hechos como si fuera con la misma tierra. La anciana se sienta en su lugar, donde la acompaña varios objetos de madera y una pequeña fogata apagada rodeada de piedras. En un lugar noto sangre seca, mi puñal y mi mando de mal estado, y es cuando reconozco que he estado aquí sin saberlo.

El lugar no es húmedo y menos con brisa, trancado completamente dentro de una piedra. En ese momento recojo mi puñal, donde tiene una cruz tachada. Y es cuando paso mi dedo pulgar por la cruz, limpiándola de la tierra que la quiera opacar. Empiezo llego a recorrer la roca por todos lados, un lugar imposible de vivir.

Nivek
"He estado aquí, el olor es similar, he despertado y dormido en ese lugar, donde escucho sus murmullos.".

Katizi
"Te traje aquí antes de que mueras, mi misión era darte la vida por lo que hiciste por mí, ya curado te llevamos al establo para que despertaras y te fuera por tu cuenta, pero la anciana insistió en ayudarte más, y paso varios días haciendo su ritual."

Nivek
"Como es que dentro de esta piedra no se asfixian, y se sienta que el aire contempla el lugar, no se puede vivir así."

Molava
"Vives ya?, no tienes que hacer pregunta, eres traidor, y así mismo nos puedes matar, no exija mucho, que mi espada hablo por mi cuando no quise traerte a este lugar."

Ekatulia
Aquel quien te dio la vida, es ese que en esta roca nos da un hogar donde vivir, nos ofrece todo lo que afuera tiene, yo solo soy su cuerpo, porque él hace lo que tiene que ver con mi boca y piel."
La anciana enciende su fogata solo levemente poniendo su mano encima de las piedras. Ella me mira y nota mi cara de terror, miro el lugar para salir y en ese momento llego a la realidad que fuera seria hombre muerto.

Ekatulia
Todo es posible en esta tierra, hablas de tus milagros con tu Dios, entonces no puedes negarme los míos aparte de quien dices que es tu padre. No me engañas, tu cruz habla del odio que sientes por mí, es tu camino, pero también tengo el mío."

Nivek
"Creí que estaban todas muertas, por décadas y décadas es sentido sus cenizas que nublan el mejor cielo soleado, todos los días es imposible que no ejecuten a una, por una sospecha o un rumor, ya veo que la roca le hace mucho favor."

La piedra me da mucha curiosidad, porque es como si alguien había hecho una casa escapando por dentro de una piedra. Su suelo es rocoso al igual que el techo y las paredes, pero no puedes pararte, solo puedes sentarte, es amplio para pocas personas, pero si no fuera por el miedo de que nos maten, no estuviera dentro. Es sofocante solo saber que estas en ese lugar, un silencio que solo te deja escuchar la respiración de las otras personas, y cada detalle de cuando mueven los labios. Un escondite muy privado, fuera de todo lo malo. Molava en una esquina recostada me mira fijamente, mientras mastica una rama que le pasa a los niños, con mirada de puro odio y su pelo que casi cubren sus ojos, se dirige ami como si ha estado esperando este momento.

Molava
"Quien eres Nivek?, quien anda contigo?, con quien trabajas?, quien te ha mandado?. De la nada no trataste de matar a la reina, de nada no estás aquí, y menos rodeas el palacio, nos debe eso y más, ya que nuestras vidas por tu culpa corren peligro de noche a mañana."

Nivek
"No tengo a nadie, y menos misión, la quise matar, por mi honor, mejor que no sepan mucho de mí, porque les pueden ir peor."

Molava
"Acaso crees que te tengo miedo, la diferencia entre tú y yo es que yo he matado a mi propósito, mientras tú fallaste como idiota".

Nivek
"No, no, no estoy amenazando, y menos a ustedes que me salvaron la vida, solo no quiero que sepan más de mí."

Katizi
"Claro, proteges a tus seres querido, igual que puse a los míos a riesgo por salvarte, mejor es tiempo de que hables, para que Molava no te mate con su espada."
La misteriosa voz se presenta, y es cuando me dice, "hombre de honor, sabes que no estas cerca ni de ti mismo". En ese momento me tapo mis oídos, y cierro los ojos. Molava se ríe a carcajadas, y vuelve a su lugar.

Molava
"Tan miedo le tienes a mi espada?, no creo que te quiera matar aquí, porque él apeste nos matara a todos".
La anciana se acerca a mí muy sorprendida, agarra mis manos, al abrir mis ojos ella me mira y como buscando algo en mis ojos se acerca más ami.

Katizi
"Creo que esta loco mejor dicho, he visto personas que escuchan sin saber ellos mismo, un juego que juega su trastorno."

Ekatulia
"No Katizi este es bendecido y más que yo"

Katizi abre sus ojos como sorprendida, y Molava se acerca a Ekatulia como buscando que es lo que ella ha visto. Mientras que Katizi se acerca a sus hijos y los abraza.

Molava
"Que te hace pensar que este ha conocido lo que conoces?"

Ekatulia
"No lo conoce, pero este ha visto más que yo a su corta edad". No sé porque, no sé que quiere él con este joven, lo que se es que algo tiene este joven, que él quiere conocer."

El miedo se hace presente, y Ekatulia nota algo a la misma vez, ella sonríe. Unos pasos se escuchan en el pasillo hecho de tierra, pasos fuertes que se alejan, mientras que Molava se aleja de nosotros dos, al mismo tiempo ella busca su espada y mira por todos lados. Los pasos suenan como si alguien estuviera dándole a la tierra con un gigante bastón.

Ekatulia
"No tengan miedo, les dije hace mucho que sus vidas están en mi alma negra, no deambulando fuera de aquí, el no las puede tocar, porque yo las tengo conmigo."..Hábleme de algo que no pueda entender esta vieja hijo mío?

Mi miedo empezó a irse, y mi cuerpo nuevamente siente la vida, y es cuando relato sobre aquella imagen que me hizo compañía en un sueño o pesadilla. Katizi temblaba al escuchar mi sermón, mientras que los niños la miraban aterrorizados, Molava recuesta su espada pasivamente contra la roca, con una mirada como si a perdido algo.

Ekatulia
"Entonces tus preguntas están respondidas, nuestras vidas, el aire que respira en un lugar imposible, y tus heridas mortales tienen un solo nombre y es Saxex, aquella voz que no es voz, que es una presencia, que envidio su compañía, porque al cerrar mis ojos lo veo, pero tú con tus ojos abiertos se te presenta y te quita tu aliento."

Katizi
"Que quiere decir esto anciana?, acaso este hombre ha venido a matarnos."

Ekatulia
"Creo que este joven no tiene nada para Saxex, insinificante, nadie. Ahora, algo quiere, algo busca en él, o talvez algo necesita, eso no lo sé".

Nivek
"Quien es Saxex?, mi delirio.?"

Ekatulia
"No puedo responderte lo que dudas en creer, así como tienes tu Dios yo represento unos de los míos. Me querías matar cuando sabías que era una bruja, entonces no tengo necesidad de demostrarte quien es y que quiere, porque si a estas niñas no le he contado, es que mi pensar es solo mío y no de más nadie. Pero nuestras historias te pueden responder tus preguntas, sabes que sanamos, matamos, hechizamos y también hacemos rituales. Te quedarás en ese mundo de las dudas, y si quieres aprender, aprenderás tu mismo a tu manera, porque por miles de años tienes que nacer para ser como somos, no se enseña lo que eres, es imposible, porque si fuese así, no tendrías estas dudas."

Nivek
"No me interesa aprender lo que no quiero saber, pero si he escuchado tantas cosas diabólicas de sus seres, solo le digo una cosa, aquel Sasex que invierte su tiempo en mi cabeza, valla y dígale que soy cristiano e hijo de un solo Dios."

Con unas carcajadas y una tos seca, la anciana mira a Nivek como si le ha contado un chiste. Ella se sienta en su lugar, y mira a los niños y empieza a cantar algo muy desconocido, y es cuando se acuesta y da la espalda, y un sueño profundo se apodera de ella, porque su ronquido leve le hace la presencia.

Molava
"No te lleves de lo que dice la anciana, detrás de mí se encuentra un agujero del tamaño de mi puño que no le veo fin. De este agujero misterioso el fresco entra y el humo sale, todo el tiempo huele a lluvia, no sé su distancia y menos asta donde conduce, lo único que se es que el oxígeno entra y sale a su manera. Así es por esos lados, por el lado de la anciana y al subir las escaleras, más agujeros que no tienen fin, y la misma brisa entra por ahí."

Katizi
"Ella no esta loca Molava, nos a cuidado y sus consejos no han llevado a estar vivas, loca no tiene nada. No puedes negar que lo que tiene lo usa para un bien, para nosotros, sea como lo veas. Pero una cosa no podemos ignorar, algo se mueve, algo acompaña este bosque, no estamos solas, eso lo as visto y lo as vivido con nosotras."

Molava
"Nunca he dicho que es loca, solo que ella cree que todo lo trae el gran Saxes. No niego que algo está presente, pero no es amigo nuestro, menos quiere nuestro bien, y obvio que reconoce que no quiero nada con él. El miedo es lo único vivo por aquí, tus propios hijos pierden sus voces estando salvos, si ese es su bienestar entonces que será de ellos cuando crezcan más."

Katizi
"Le debemos la vida, y a su larga edad no la puedo abandonar, es una madre para nosotros no se te puede olvidar, o acaso as olvidado Molava?."

Malova trata de ignorar Katizi, pero Katizi busca su mirada como esperando respuesta. Malova de repente siente algo que entra desde los agujeros, sorprendida y con cara de alarma, busca la atención de todos.

Molava
"Corran, tenemos que salir , está lloviendo y creo que viene una tormenta."

Rápidamente bajamos la primera escalera, donde ya se acumuló buen lodo que tapa las rodillas, Mientras llevo en mis brazos a la niña, Katizi lleve al niño, mientras que Molava ayuda a la anciana. Al subir a la segunda escalera, truenos, brisa una fuerte lluvia nos hace la compañía. Llegando a la choza, Malova entra a los niños y a la anciana a la choza, mientras que Katizi sale con dos tinajas.

Katizi
"Debemos aprovechar para tener agua, sígueme, que existe un caño cerca de aquí, tomara tiempo si dejamos que se llene con las gotas que caen."

Mientras sigo a Katizi, mis dos manos resbalan, ya que la tinaja estarían hecho de un material que se siente como una roca pulida. Al entrar al bosque me doy cuenta un tronco pequeño arriba de una rama, donde fue abierto con una hacha para que haga el ejemplo de una cañada. Karizi pone su tinaja. Mientras espero que su tinaja se llene, ella se pasa la mano constantemente por su cara despejándose el agua, y es cuando noto que tan joven es Katizi, sus ojos casi achinados y su pelo negro, que me indica que está muy joven.

Katizi
"Estamos en una tumba por si no sabías, el demonio que se llama Saxex, murió aquí, tierra de él , y enterrado en esos lados. Practicaba todo lo que no se relaciona con el cristianismo, tenía su propio criterio de que él daba vida y muerte. Fue por décadas el líder de lo siniestro de esta tierra. Brujas nacen a su nombre, porque él la eliges, las que logra recibir su llamado por siempre son sus servidoras, otras quedan locas y se matan ellas mismas, como si estuvieran poseídas por muchos demonios."

Nivek
"Entonces, es un demonio, o sea es algo que debemos de salir de aquí, y siguen ustedes aquí, sabiendo que esto no es cristiano".

Katizi se da cuenta de que su tinaja esta llena, y es cuando pongo la mia en el caño.

Katizi
Fui criada como fuiste tú, con mi Dios aquí en mi pecho, pero los que traen la palabra no son siervos. Son abusadores de poderes, violadores y asta asesinos, ese es mi cristianismo. Encontré refugio aquí que me protege de todos ellos, y si Saxex le hace la guerra, entonces estoy con él . Crees que quiero estar aquí?, no es así, pero este mundo no es igual que todos, ya no es y nunca lo será, talvez llegue el dia antes que muera que le confesaré a Dios todos mis pecados, pero hoy no lo puedo hacer, porque estoy cumpliendo con algo que de mí tiene que ver."

Al tratar de decir algo, Katizi camina con su tinaja, con problemas al levantarla, lo mismo digo yo que resbalan más pesadas. Al llegar al lugar donde está la choza. Caballos y soldados la rodean. Al darme cuenta Katizi baja su tinaja, donde yo apresurada mente la tomo de las manos y nos escondemos detrás de los árboles. Katizi trata de correr hacia la choza, pero le tapo la boca y la abrazo fuertemente con un brazo. La miro fijamente, y es cuando entiende que las cosas se pueden poner peor. Le quito la mano de la boca suavemente, y con mi dedo le doy la señal de tener silencio. Molava sale con su espada, y es cuando la mayoría de soldados sacan las suyas, respirando fuerte y con sus dientes apretados, Molava sin miedo y con todo que perder, se encuentra frente a frente con lo que ha buscado.

continuará....Ráfagas De La Molava
Antonio Liz
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Jue Dic 09, 2021 4:40 pm
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Continuacion La Tumba de Saxex...

Rafágas De La Molava

En un lugar lejano atravesando las montañas, Freniud se encuentra sentado en un tronco de árbol mochado, con un cuchillo come una manzana, con su armadura de soldado griego el mira todo lo que ha dejado ya muy abajo. Él mira firmemente como si estubiera analizando cada paso que a tomado en aquellas largas semanas. La mañana es fría, pero solo su mirada tiembla sintiendo el frío. Sus ojos lagrimosos enseñan que el frío está potente, un soldado con solo su armadura refleja lo listo que está para pelear, y en este caso Freniud pudiéramos decir que está en el lado equivocado. Un soldado se acerca a su espalda y a solo dos pasos de él se para firme y le avisa que el Sacerdote quiere su presencia.

Frenieud
"Debería estar con mi ejército, perjudicando a mis vecinos y matando todo lo que no me da afecto, en vez de eso estoy aquí, en una misión de poco interés, marchando con un hombre según de fe, que juega un estúpido juego de ajedrez".

Freniud, mira al soldado, pero el soldado no le devuelva la mirada, y de manera como que no le importa,camina sin ritmo de ejército, tirando el cuchillo a un lado y tragándose el último pedazo que tenía de la manzana. Ya a su dirección varias casas de campañas, soldados comiendo y bebiendo, le hacen el saludo de honor "General", con puño en el pecho llaman el nombre con orgullo a todo su paso por el campamento. Al llegar a una casa de campaña amplia, se encuentra con Milán, donde escribe algo en una mesa pequeña de madera, rodeado con diferentes telas, vestimentas sacerdotales y una cama pequeña hecha de madera. Milán está con una bata blanca, y su crucifijo en su cuello.

Milán
"No tengo que mirarte para saber que tienes tu armadura puesta sin tu abrigo de piel encima, si quieres morir de una pulmonía es tu problema, pero si acaso mueres tu problema se convierte en l mío en ojos de la Reina."

Freniud
"Lástima es perder el momento cuando lo ejecuten."
Milán deja de escribir, y mira a Freniud, como si Freniud a dicho algo curioso, Milán se para y se sirve un poco de vino, donde primero llena otra copa y se la pasa a Freniud, que con cara de poca importancia la toma y la tira al piso.

Freniud
"Me trae lejos de mi castillo, y me aleja de mi ejército, también me quiere dar que beber como si fuera un niño, soy el general de este reino y por lo que veo su santidad se ha cobrado el favor, porque en esta expedición usted es el general."

Milan
Freniud, después de que fuiste general, mi generosidad por ti no la acabo, no te estoy comprando y menos quiero que entiendas, solo entiende algo, más allá de general llegaras, por vía mía como siempre, entonces lleva la fiesta en paz, como Dios nos la a dado por su voluntad".

Freniud
"Milan , si tu plan es matar a la reina, y ponerme como rey, creo que estas en el lugar equivocado, el Rey se encuentra vivo, y si es así debes de decirle a Gelio que te deje entrar a verlo para que hables de lo que quieres hacer."

Milán
"Algunas veces quisiera reírme de verdad que si Freniud, porque creo que quieres que aceptes que quiero matar a la reina para que tengas la intención de matarme".

Freniud
"Ahora nos estamos entendiendo bien Milán, estas conversación me gustan mucho, porque me hacen sentir cerca de lo que soy".

Una persona entra a la casa de campaña, y es la joven que casi Freniud había matado, asustada, pálida , y con sus heridas secas en su cara, se acerca lentamente con su mirada al piso con una bandeja y una tasa de té caliente, que se la ofrece a Milan. Mientras Milán coge la tasa de té caliente, no le quita la mirada a Freniud, que mira a la joven con muchas ansias, como que quería verla de nuevo, él mira ala joven firmemente y una sonrisa aparece en su rostro, definiendo que le ha llegado una segunda oportunidad. Milán saborea su té , y es cuando Freniud lo mira y su sonrisa de sorpresa desaparece.

Milan
"Freniud, en una hora salimos fuera de aquí, quiero que todos estén esperándome listo para partir, desmantelen todo lo más rápido que pueda, avanzamos sin tiempo que perder".

Freniud
"Si, su majestad."

Freniud se retira con sonrisa de burla, mirando a Milán con poco respeto. Milán comienza a arreglar sus telas, llama a la joven, ella lo ayuda a cambiar. Ella comienza a doblar las otras cosas, y empacar las tasas y las copas en un cofre amarillo. Al terminar, ella con ojos al piso se queda esperando a Millán. Milán besa su crucifijo y se lo pone en el cuello, y es cuando antes de salir de la casa de campaña , se dirige a la joven, se para frente a ella.

Milán
"Muy bien, muy bien, veo que tus habilidades como dama de la reina no te has olvidado, lástima que sea al el fenómeno masculino. Fíjate hija mía, tenía un sirviente muy, pero muy eficaz, lo quería como mi hijo, algunos 20 años a mi servicio. El pobre asta quería ser padre, si padre, me gustaba su ambición de que alguien quiera ser como yo. Pero no me gustan que me decepcionen y esperaba mucho de él. Y mira que interesante fue su pasión por mí, que asta probaba todo lo que comía con intención de protegerme. Pero en una cena entre compañeros de mi santidad, el probo antes que yo algo de comer, un hermoso postre dulce, que era especialmente para mí. Sabes, el era curioso, nos parecíamos muchos, la única diferencia es que a mí me gusta comer mi postre después de la cena, y él le gustaba antes de la cena.
"Y es cuando en ese momento sentí cuando me sentaba en esa mesa con mis miembros de la iglesia y sentí que él se sentó también a comer con los sirvientes de la cocina. Sentí cuando el comió su primer bocado, y también sentí el mío. Y la decepción me toco la puerta, con su boca sangrando dijo unas últimas palabras, y fue que el postre no estaba dulce. Al caer muerto me di cuenta de que después de la cena me esperaba un postre envenenado. Y ese General que viste salir, que tanto odio le tienes por lo que te hizo, ese entro como fiera y uno a uno mato a todos con su espada, incluso le dijo Asus hombres que no lo tocara, porque él quería darse el gusto de matarlos a todos."

La joven con temor lo mira a los ojos, ella se queda mirándolo fijamente, con necesidad de decir algo. Sus manos tiemblan como si ha llegado su final, y es cuando se asusta notablemente cuando escucha a los soldados desmantelando el campamento.

Milán
¿"Como te llamas"?

La Joven
"Serra, Serra Yabatis, su santidad."

Milán
"Yabatis?,, Yabatis, Yabatis, Como es que conozco ese apellido, es algo que debo conocer, vamos habla sin miedo hija mía, tiembla tu voz hoy día, y no te escucho bien, pero Yabatis suena alto, recuérdame porque."

Serra
"Galot Yabatis era mi padre, él fue el joven que murió envenenado con el postre."
Milán con cara de sabiduría mira a la joven, con pura certeza a lo que a dicho. Pone su dedo pulgar en su frente como pensando algo, como planeando bien sus próximas palabras.

Milán
"Te he dejado pensado lo suficiente, Nora me hizo un favor en hacerte dama real, por mí, porque se lo pedí. Ya sabes que no fue porque agarraste mi cruz en tu momento de casi muerta que te rescate, y ahora sabes el porqué le dije a Freniud que no te matara. No es que estamos a mano, sino que me debes más de lo que tu padre hizo por mí, en este tiempo las deudas son más grandes que ayer hija mía. Mientras estés en mi vista él no te tocara, pero si desapareces de mi vista, y él te hace daño, no llores cuando me vengas a servir el té, mejor sécate tu sangre para que no me manches mis telas. Eres heredará de los temores de tus padres, porque cuando dormía en una expedición, muchos soldados se aprovecharon de él, y ahora que eres mujer, creo que me querrás más despierto que durmiendo, ya que te ven digna de coger."

Milán sale de la carpa, y al salir, la mayoría de soldados están en sus caballos, mientras algunos 20 de pie esperando para caminar a otra jornada. Milán con su vestimenta roja de sacerdote y sus collares de santidad puesto en su cuello, nota a Freniud, encima de su caballo con un pesado manto negro de lana. Un soldado le pone un manto de oso blanco a Milán, Milán apunta con su dedo a su abrigo, como dándole las gracias por obedecer a Freniud. Al montarse al caballo, lado a lado con Freniud, le indica los detalles de la expedición.

Milan
"Cruzaremos el río Gag, para llegar a las montañas cerca de Murmulla, tengo una tarea de la hermana de la reina, donde ahí pasaremos por el reino de la hermana de su majestad."
Freniud con cara de disgusto, y pretendiendo a no escuchar a Milán, busca una manera de controlar su furia, pero su cara de angustia es más visible que su notable cicatriz."

Freniud
"Nos ha tomado un mes para llegar aquí, sin idea a donde vamos, y ahora regresaremos unas semana atrás."

Milán
"Órdenes de su majestad, para que ahora quites tu idea a quien soy fiel, el mensajero llego ayer en la madrugada y yo llevare esa orden mi general"
Milán empieza a cabalgar, mientras que Freniud nota a Serra que se monta en un caballo acompañada con unos de los soldados. Freniud le sigue el paso a Milán de lado a lado".

Freniud
"Escucha bien sacerdote, mis hombres están cansados, agotados y con hambre, esta vuelta que nos lleva no nos favorece, el invierno se acerca y soy fiel a todo aquel que me sigue".

Milán
"50 soldados con hambre y agotados?, tu lengua no solo te tiene la soga en el cuello, pero también habla como eres, terco y bruto sin pensar. Dime una cosa Freniud, Que batalla han peleado de ayer asta la madrugada?, porque si es así, he dormido sin levantarme a los gritos de sangre".

Freniud
"Un mes en una jornada creo que se le ha olvidado en donde estamos."

Milán
"Entonces crías niños, no soldados que batallan?"

Freniud
"Mi espada habla muy bien de como su órgano reproductivo puede dejar de funcionar, como un corte de carne de cordero que se los come los cuervos".

Milán
"Amenazas y amenazas hijo mío, y como quiera sigues mi mandato, mira donde estamos, en un bosque abandonado, un solo camino donde sabemos lo que estará en el frente y lo que dejamos atrás, pero una cosa no sabemos claro Freniud, que a tu derecha y ami izquierda solo conocemos algunos sonidos de los pájaros que cantan con piedad y vida. Puedes arrojar mi cuerpo ahí en cualquier lado, y tus leales soldados cubrirán tu mentira de como he muerto. Pero sabes algo hijo mío, si acaso esos 50 están contigo, entonces estuviera ya muerto y no vivo."
Freniud mira a Milán con decepción, y su furia se convierte en una pesadilla, porque Milán se ríe sabiendo que si derrama su sangre, entre los 50 existen espías de Milán que ahora él ha admitido. Después de una hora cabalgando, el mismo camino existe sin fin ninguno. Milán mira al cielo como esperando algo que tiene que llegar. Mientras que Freniud con su olfato descubre lo mismo que Milán ha captado.

Freniud
"Agua de tormenta, breve y pasajera, pero fuerte y fría."

Milán
"Tenemos unas horas, debemos salir del camino y campar, pero antes, conozco el mejor campamento, estamos de suerte, porque cuando lleguemos ahí, puede ser que algunas preguntas serán respondidas. Apresura el paso y que diez de tú soldados estén en el frente porque vamos rápido.
Freniud da la orden, diez soldados cabalgan frente a Freniud, el motivo es que la gran velocidad que van a cabalgar no le permite a Milán a planear si algo le hace el frente, los soldados actúan de escudo, por si se encuentran con una emboscada o un enfrentamiento no planeado. Unas horas en el camino la lluvia empieza a caer, Milán alerta a Freniud que es tiempo de salir del camino, y es cuando le da la orden de entrar a la derecha, Freniud se apresura y llega donde están los 10 soldados y da la orden, los soldados cogen la derecha y ahora todos entran a los bosques. Todo árbol se mueve bruscamente por el paso de la lluvia que viene con vientos. Los soldados tienen problemas controlando los caballos, ya que los truenos el agua y el lodo lo incomodaban.

Freniud
"Debemos de encontrar un lugar fuera de los árboles, un lugar llano para campar, si no lo hacemos rápido perderemos los caballos, y los que caminan están forzados por el lodo."
Milán apunta hacia el comienzo de una montaña, y es cuando ya todos caminan y cabalgan lentamente subiendo todo lo que recorren. Algunos soldados bajan de sus caballos para jalarlos de las riendas, ya que algunos resbalan y se caen, mucha dificultad es cada paso, porque parece como si la montaña se Vuelve más en contra, y es cuando casi todos bajan de los caballos por la posición de la subida que se inclina mucho más en contra de ellos. El único que permanece en el caballo es Milán, que casi se encuentra sentado en el cuello del caballo. Freniud furioso y agitado se empieza a incomodar nuevamente.

Freniud
"Milán, el tiempo se te acaba, como es que me llevo de un sacerdote que solo conoce las comodidades de estar fuera del campo de batalla, espero que tu fe te dé confianza a no rempujarte de tu caballo para que des vueltas bajando la montaña, miserable."

Milán Llega primero a lo que es una sima de una colina, al llegar Freniud, el nota una llanura, verde todavía y mira a Milán con cara seria y respeto porque sabía lo que hacía. Freniud también se da cuenta de lo alto, de que las hojas cambian a marrón a una larga distancia, y nota la entrada a un bosque diferente a la llanura y todo lo que han recorrido, como que el verde de la naturaleza no existe en ese lugar.

Milán
"Freniud, campemos aquí mismo, me llevaré 10 de tus soldados, regresaré en unas horas, cuando llegue que mi carpa esté puesta. Freniud, no me interesan tus dudas as lo que digo."
Freniud sin decir una palabra mira a Milán con puro odio, Serra llega corriendo bajando la colina y es cuando llama la atención de Milán.

Serra
"Su santidad, lléveme con usted, seré buena, no dire ni una palabra, no estaré en su medio, se que le puedo servir su excelencia."

Milán mira a Serra que está en frente de su caballo, que ahora baja su mirada al piso con temor que su impulso de hablarle le haga daño.

Milán
"Hija mía eres tan oportuna como lo era tu padre, si mi hija, me has hecho un favor, porque ahora que dices que me puedes servir para algo, ahora mismo sé que así será, si mi hija, tu presencia tiene una sola misión, pero ahora veo que otra puerta se ha abierto para ti, ven sube a mi caballo".

Serra se monta en el caballo con Milán, y mientras lo abraza de espada para no caerse, es cuando nota la mirada de Freniud, una sonrisa perversa y ella nuevamente baja su mirada. Milán y los 10 soldados cabalgan en dirección al bosque muerto, al entrar a los primeros árboles Milán mira por todos los árboles como presintiendo que algo se esconde. Los 10 soldados que los siguen en sus caballos, se asombran por dicho lugar, como que nunca se ha enterado de él. Milán da la orden de solo cabalgar paso por paso, los caballos comienzan a babear como si tienen rabia, Serra se da cuenta, y con miedo y frío por la lluvia que ahora es leve, ella insiste en saber.

Serra
"Porque se comportan así su santidad?, están enfermos los caballos por lo que veo".

Milán
Niña, no soy tu padre y menos tu salvación, no te acostumbre a mí, porque no soy tu amigo, más que un favor que le debo a tu padre. No hables sin que te digan, no seas impertinente, solo espera que abra yo mi boca y entenderás lo que sientes."

Serra se baja su mirada, mirando el lodo acumulado, notando cosas raras en el camino, se pueden ver algunos cráneos de animales, y también humanos, huesos y más huesos se acumulan mientras siguen adelante, de los árboles sale un líquido negro que los rodean como si fuese aceite tóxico, el olor comienza a estar presente, y los cuervos se escuchan más y más cerca. Milán escucha solo los pasos de su caballo, y es cuando mira hacia atrás y nota a los soldados que no quieren dar un paso más.

Soldado
"Disculpe su santidad, pero esto es tierra maldita, me han contado y de aquí existen muertes de varios soldados que nunca regresan con vida, mi lealtad es con el ejército no con sus jornadas, no tengo orden de entrar a este sitio, la orden seria de la reina o Freniud, asta aquí llegamos, si su santidad quiere mi protección seria fuera de este lugar maldito."

Milan
"Al contrario hijo mío, te agradezco que me dejes solo, tengo que bendecir este lugar así que es mejor que se queden por aquí. A unos minutos a tu derecha encuentras una choza y un establo, esperen por allá, y si tienen suerte encontraran pastos para los caballos. "
Serra trata de bajarse del caballo, pero Milán arranca en el caballo con más velocidad. Unos minutos después él vuelve a retomar el mismo ritmo lento. Y al encontrarse con el silencio empieza a hablarle a Serra, que está asustada y sorprendida con el lugar.

Milán
"Inútiles y brutos son esos soldados, pasan por aquí de hace años, y su miedo en ciega su mente. Este lugar es igual que el verde de la naturaleza, lo único es que lo que vive aquí siempre lo adorna con su corazón, hablo del mal que he dedicado mi vida a quemar, el único problema es que existe uno de ellos que es pura ceniza, pero sin vida siempre presenta lo que significa. Si crees en demonios pierdes tu tiempo hija mía, y si el espíritu santo te protege pues que te sirva de alivio, lo único que te puedo aconsejar es que mejor solo entiendes mi cruz, porque lo que pasa en esta tierra solo Dios puede explicar, y como sabrás estoy más de este lado que su lado."
Serra empieza a ver los cuervos que rodean a Milán como si él estuviera muerto, todos los cuervos dejan de volar y rodean el caballo como si algo esperan. Milán sigue cabalgando sin importar que están enfrente. Llega y obliga al caballo a parar, como perdido y buscando algo conocido. Milán lentamente se dirige a la izquierda, cruzando aquel valle lleno de árboles sin hojas, y con pozos negro. Él se baja del caballo junto con Serra.

Milán
"Quédate aquí muchacha, entraré por ese lugar estrecho, no pierdas el caballo, porque si lo pierdes serás comida de todo lo se mueve aquí, aprenderé contigo como sacrificar a la maldición un ser humano."
Con mucho miedo y ganas de decirle a Milán que la lleve con ella, la pobre Serra muy corta de edad no piensa escapar, por no saber qué hacer con su vida en un lugar tan temeroso. Su miedo es tan notable, que una y otra vez con sus manos juntas ora el padre nuestro calladamente. Su única vestimenta ya sucia de cuando le servía como dama real, ya no es blanca, sino más amarilla con agujeros notables, la sangre seca es visible, pero notable que a lavado su vestido de dama, que ahora parece un vestido de vagabundo. Sus marcas de acosos son muy visibles, su inocencia está presente, pero ella mantiene lo más que pueda su vestido que le cubre parte de sus senos, porque es notable el gran agujero que tiene. Vive con un manto gris ligero que sé lo pone por arriba para ayudar con el vestido, el manto era sin duda de algo que cubriera una mesa o cosas para no se ensucien con el polvo.
Serra con mucho miedo empieza a llorar, al secarse sus lágrimas, ella nota la presencia de Katizi y Nivek frente a ella. Nivek con su puñal en mano se acerca a ella.

Nivek
"Si no quieres perder tu vida vuelve con tus soldados y les dice que se alejen de la choza.
Serra abre su boca como para gritar en silencio, no para gritar por ayuda, sino que su sufrimiento es visible de carne y hueso y ella no puede más. Katizi se pone en frente de Nivek y con su dedo le da la señal de que guarde silencio.

Katizi
"Nivek es una niña, está asustada, no creo que sabe de lo que estás hablando."

Nivek
"Claro que sabe, este caballo está bien alimentado, es un caballo militar tiene la marca de la reina, del ejército imperial. "

Katizi mira a la Serra con dudas, y Serra todavía llorando calladamente, aferrada y con voz temblando de puro miedo, gaguea tres palabras antes de que se le entienda.

Serra
"Es de su santidad, su santidad Milán que ha caminado ese lugar estrecho en busca de algo. Váyanse de aquí, conmigo encontrarán una vida no deseada, no es vida, mejor prefiero la muerte".

Nivek
"Katizi, nos tenemos que ir, Molava es asunto de la anciana ahora, y tus hijos serán....

Katizi
"No son mis hijos Nivek, los quiero y los amo, pero mi sangre no son, la anciana quiso que sea así, para protegerlos".

Serra
"No vaya a salvar a nadie, un ejército esta a poco tiempo de aquí, los matarán, cojan para el sur, y salgan sin mirar atrás. Si detienen a sus amigos Dios me dará la voluntad de acompañarlos, entonces estén tranquilos que aunque sea una niña como dicen, puedo compartir mi miedo y mis angustias con ellos."

Nivek
"Katizi, debemos marchar, si me buscan es para matarme e igual harán contigo, si quieres no me sigas, coge tu camino, pero no dejaré que mueras aquí."

Katizi
"Muchacha ven con nosotros".

Serra
"Si más de mi sangre puedo arrojar para que tus amigos y los niños no derramen la de ellos, pues eso voy a hacer, insignificante soy, pero una cosa si sé qué hacer, ver mi sangre caer, por cara, cráneo, y partes intocables, entonces que se derrame toda y menos la de los tuyos."
Katizi se le salen las lágrimas, y sin conocer ni siquiera su nombre, abraza a Serrra con mucho amor. Serra rompe su llanto, como si su nudo en la garganta estuviera flojo. Nivek desesperadamente mira por todos lados, y asustado corre de un lado a otro.

Nivek
"Katizi... Despierta y llega a esta realidad, nos tenemos tiempo"

Nivek y Katizi se alejan corriendo fuera de Serra, mientras que ya de lejos Katizi para y nota a Serra, que ella se seca las lágrimas y su valentía que nunca le hizo compañía le hace la bienvenida, preparada la pobre joven para entender que esta lista para un sacrificio para el prójimo si es necesario. Katizi y Nivek se pierden fuera de su vista. Al salir de un lugar estrecho, Milán se encuentra en él escondiste de la anciana, pero el agua llena el agujero.

Milán
"Maldita bruja, no me digas que te ahogaste, quisiera que fuese así para no quemarte."
Milán deja el lugar y nuevamente se encuentra con Serra, que firmemente agarra su caballo. A la misma vez nota el semblante nuevo de Serra, seria y con su mirada fuera de los ojos de Milán, pero no mirando al piso.

Milán
"Bien hija mía, veo que este lugar te ha cambiado tan pronto, no pareces hija de tu padre, el cobarde que fue toda su vida, y el valiente que conocí en pocos minutos.
Cabalgando siguen su camino Milán y Sierra, y al llegar a la choza, Molava como una fiera carnívora, defiende la choza con toda su furia. Todos los soldados sacan su espada, mientras que el soldado mayor le dice varias veces que la baje. Molava sin miedo y con rabia grita gruñendo como un leopardo

Molava
"E aquí mi tumba, porque no serán mis gritos que le harán compañía hoy día, sino el roce de mi espada a su piel que confundirán con el rugir de un gato, un paso más y beberé sangre de sus seres cuando lamba mi espada".

Soldado
"Como te atreves a dirigirte de esa manera a un soldado de su realeza, por la corona que te cortaré la lengua animal del bosque".

Molava
"Debería ella de estar aquí para que mi espada hable por mí."

Todos soldados bajan de su caballo a en dirección a Molava con espada en mano, el primer soldado choca la espada con Molava que ella patea su escudero tumbándolo ala tierra, los demás se lanzan uno hiriéndola en la frente y otro en el brazo mientras que ella furiosamente todavía azota su espada contra ellos, pero solo el aire de la espada se siente, los soldados notan que no tiene estilo de pelear. Al estar rodeada y herida ella todavía con tu espada en mano trata de dar una última pelea, uno de ellos se acerca y ella tira su espada perforándole un ojo. Al no tener espada los demás soldados la golpean sin compasión.

Miláan
"Basta, basta, no busco guerra y menos con una mujer."

Soldado
"Ha matado a un soldado, a amenazadol la reina a muerte, será condenada a muerte, yo Capitán Kletus Arians te daré mi sentencia con mi espada para no perder tiempo"

Molava
"Mira como me rio de tú amenazas y a tus muertos, sangre de soldados vive en mi espada."
Milán bajan del caballo y de forma bruta saca la espada del ojo del hombre muerto.

Milán
"Capitán, que me dice de la espada de este cerdo hecha mujer?, de donde viene, de quien es o seria.?.

Kletus
"No es Romana ni griega su santidad, no es de hoy día, no tiene filo."

Milán
". Entonces se puede decir que es de nuestros enemigos."

Molava
"No se preocupe padre, la afilaré con el fémur de su cuerpo en carne propia."

Keltus agrede a Molava con puño cerrado, ella cae ala tierra violentamente, y es cuando se le encoge un lado de cara con puro dolor, cerrando su ojo izquierdo.

Kletus
"La espada es enemiga su santidad, pero pueda ser que este animal la encontró en batallas de batallas".

Milán
"La usa como si conoce una estrategia de guerra, claro con poco entrenamiento, pero mucha visión de algo que ella solo pudo ver. Viva la quiero, no muerta."

Keltus
"Su santidad, me dicen que la choza no está abandonada, una anciana y dos niños están adentro".

Milán
"Que salgan todos y me dejen solo, los ancianos son de poco escuchar, y los niños se pueden asustar con la armadura, entraré solo, y no quiero a nadie conmigo. Una cosa si le digo capitán, el animal lo quiero vivo cuando salga, a menos que usted quiere que su General haga de usted lo que quiera por desobedecer a no cuidar su traidora o traidor."

Kletus
¿"Sospecha de ella, de esta cerda.?

Milan
"Una espada fuera del reino, es algo que puede tocar cualquier olfato y oreja."
Milán entra a la choza, y es cuando nota a los niños abrazados y a Ekatulia con su vista fuera de Milán y los niños, ella en su mundo sin mirar a nadie. Los niños asustadamente miran al padre, y es cuando sale de nuevo fuera de la choza y le hace señal a Serra que entre a la choza.

Milán
"Serra, llévate a estos niños de aquí, quiero hablar a solas con la anciana."
Serra le agarra las manos a los niños, y al caminar con Serra los niños notan a Molava acostada en la tierra. Molava mira a los niños y se levanta nuevamente a buscar pelea.

Molava
"Si los tocas te haré comer mi espada niña de cara de picada".

Un fuerte golpe le interrumpe el sermón a la Molava, El capital le da un fuerte golpe por la cabeza, que esta vez pierde el sentido y cae desmayada sin ella darse cuenta. Los niños cierran los ojos al presenciar dicha escena, y Serra sin mirar a nadie continúa caminando a los niños fuera de la choza. Serra se detiene como buscando donde llevarlos, nota como siempre un grupo de soldados acosándola desde lejos, esperando que se acerque, mira hacia la choza y no quiere desobedecer a Milán si los lleva por ahí, mientras que a la izquierda n soldado orina encima del cuerpo maltratado de la Molava. Es cuando ella nota un árbol sin vida, y se dirige hacia allá con los niños. Dos soldados salen del establo y le gritan groserías a Serra y la invitan a entrar. Con sus ojos al piso sigue su camino y sigue ignorándolos. Al llegar al árbol ella obliga a los niños a sentarse. Ellos asustados la miran...

Serra
"No me miren, no creo que se quieran reír de mis pecas, o de mis heridas, no se burlen."

Miera
Soy la niña Miera, y este es mi hermano Zatis, yo también tengo pecas en mi espalda, pero no tantas como tú."

Serra
"Oh ni sabía, mi madre siempre decía que tenía que ser conforme con lo que Dios nos da, y me avergüenzo de mis pecas, porque mis pecas cubren toda mi cara, si supieras que algunas veces me miran y trato de que no me miren, pero sin yo darme cuenta, y es cuando me digo a mi misma que porque los miro, y digo que talvez yo soy la culpable de que me miren tanto.... ¿No te has sentido así".?

Serra se dio cuenta de que su inocencia de ser niña regreso al encontrarse con otra niña como ella aunque sean de más poca edad que ella. Ella nota que ha hablado de más, como lo hacía cuando vivía con su familia. Y es notable que se siente niña de nuevo.

Miera
"Mm mm.. Si yo también soy tímida".

Serra
"Pues somos dos".

Serra se ríe descontroladamente y de una vez talpa su boca para evitar las carcajadas.

Serra
"Perdón, hablo demasiado, y a la misma vez me rio mucho cuando me siento cómoda. Cuando era niña hablaba de todo, de las flores, de las mañanas del día, de los animales, y asta de mi madre cuando cocinaba. Recuerdo el aroma de su comida, y esa sopa de pastos con sardinas que hacía, el aroma no se me quita de mi nariz cuando hablo de eso....... Oh, perdón sigo hablando de más verdad."

Miera comienza a reírse como una niña que es, y es cuando Serra también se ríe de ella. Mientras que Zatis todo serio mira para otro lado.

Serra
"Tu hermano habla?, o acaso es mudo?".

Zatis
"No, no soy mudo, pero mi madre me dijo que no hablara con extraños".

Serra
"Ok pues...no es extraño, que no me extrañes, extraño."

En ese momento los tres se ríen a carcajadas, mientras que a Serra al reírse un fuerte sonido le sale de la nariz como si estuviera roncando. Ella se da cuanta ya muy tarde y los niños se ríen a carcajadas de ella, mientra ella se une nuevamente a las carcajadas.Milán se sienta en una piedra acompañando la anciana, la mira fijamente a los ojos, pero ella como siempre en su mundo sin dar buscar contacto. Milán baja su cabeza y se tapa los ojos con las dos manos como lamentando algo.

Milán
"Desde cuando eres niñera, abuela?,, eres una bruja rodeada por niños y gente salvaje. Conozco tu soledad y frialdad, lo único que te mantiene viva hasta ahora.

Ekatulia
"Estoy vieja Milán, gran amigo si ese todavía es tu motivo de estar aquí. Necesito quien me haga algunas cositas para seguir sirviendo a Saxéx, el mismo Saxéx me ha llevado asta el fin, y he vuelto para atrás más de una vez. Crees que soy algo digno?, pues dire que si Milán, porque admito asta con la brasa más ardiente que soy lo contrario a usted que llaman santidad, pero como tú no quiero ser, porque engañas tu creencia con lo que no eres."
Milán se levanta de la piedra y con sus manos atrás, da 5 pasos para adelante y 5 para atrás, donde da la vuelta y regresa a sentarse a la piedra.

Milán
"Tengo miedo a preguntarte de donde vienen estos niños Ekatulia, porque si no me equivoco existen sacrificios hace 8 y 9 años que debiste terminar, no me gustan las dudas Ekatulia, tu sabes que no. Eres y serás la única persona quien confió en este mundo, sabes que si, pero un pacto así debes mantener y aclárame que es así?.

Ekatulia
¿Hablas de los sacrificios que hago por mi salvador?, o hablas de aquellos sacrificios que tú me has mandado como obsequio para él, y para ti?

Milán
"Hablemos de aquellos de la orden real, con el sello de la realeza de la hermana de la reina, aquellas criaturas que fueron hembras, aquellas que no seria necesidad de tenerlas."

Ekatulia
"Ahhh, que vieja estoy claro, hace unos años me enviaste dos bebes reales, que sacrifique la noche de toraf, día del nacimiento de Saxex, si recuerdo bien a esa niña, y créeme que no sufrió, porque las hiervas que crecen en el bosque de Afad hacen que su cuerpo salga primero antes que sientan el cuchillo que derrama su alma."

Milán
"Háblame de estos niños Ekatulia, de donde vienen"?

Ekatulia
"Ahhhhh, no me hagas reír Milán, no son herederos, espero los 10 años para hacer con su sangre un ritual de vida para mí, su sangre está muy inocente para darme fuerzas, espero que estén más fuerte para poder gozar de su juventud."

Milan
"Y yo que por un momento pensé que tenías una chispa de piedad en tu alma, que alivio que todavía a tu larga edad seas lo que eres, el demonio en vida Ekatulia."

Milán se levanta de la piedra casi al salir de la choza, regresa nuevamente donde la anciana, pero esta vez la anciana se levanta y agarra su mano.

Ekatulia
"Amigo mío, acaso me ves tan tonta para no reconocer lo que as venido a buscar, hoy es tu día, y hoy es el mío, no te das cuenta de que después de tantos años me has dejado rondar estos bosques, aprendí mucho de lo que nunca sabes. En mi primer encuentro contigo con mi uña te pide matar, y hoy día solo basta un suspiro mío para que te quedes sin vida, no te engañes sacerdote, mi energía no la quiero gastar contigo, y menos con tus problemas. Te dije en un tiempo que me dejaras adorar a mi dueño, y eso me dejaste hacer."

Milán
"La hermana de la reina ha mandado que te ejecuten, te culpa de brujería y culpa de todos sus abortos, dice que eres aquella que hechizaste su castillo para que sus hijos desaparezcan de su vientre."

Ekatulia
"Si amigo mío, tenemos que cuidar tu generosidad Milán, porque sin tu ayuda esos niños no llegarían ami. Es tan difícil esperar un varón, y es tan fácil desechar una hembra, no que eras escritor antes, puedes mandarle una carta sin tu nombre."

Milán sonríe al escuchar lo último que le dijo Ekatulia, él sale con ella fuera de la choza agarrándola de un brazo, como si necesitara su ayuda.

Ekatulia
"Amigo un favor antes de que me lleves a tu destino, esa joven se llama Molava, y es la que cuida de esos pequeños, quiero que lleguen a los 10 años y ella hará él sacrificó por mí, déjala aquí en el bosque, que necesito vivir en la otra vida".

Milán
"La cerda es asunto del palacio, muerte, y traición a la corona, la hacen digna para quemar junto a ti. Los niños irán a la horca, como fugitivos y talvez sangre de la tribu de Murmulla, ya que están cerca de aquí. No existen huérfanos en el mundo de la reina, solo aquellos que se quedan huérfanos en la vista del palacio. Este es mi mundo Ekatulia, debiste salir antes de preguntarme tontas preguntas."

Ekatulia mira a los niños de lejos mientras camina, y logra a ver a Molava que ahora su sangre baja lentamente de su cráneo, Molava la mira con mucha curiosidad, mientras que Ekatulia sonríe, en ese momento Molava levanta su frente como con orgullo de no compartir la sonrisa. Ekatulia es montada en un caballo sola, porque ya el rumor de que es bruja a llegado a los soldados, y ningunos quieren estar cerca de ella, solo aquel que tiene que guiar al caballo con las riendas.

Milán manda a unos soldados adelante, para unos arreglos para los prisioneros. Molava se acerca a donde esta Molava y es cuando nota su rostro lleno de sangre, sus manos atadas y un apeste a orina gracias a la gentileza de cada soldado. Milán mira al capitán.

Milán
"Por lo menos le dan una bienvenida a como será su vida antes de que muera. Creo en ti hija mía, cuéntame quien eres y de donde vienes hija mía, y tu alma será salvada".
Molava escupe en dirección a Milán, y es cuando ella sonríe de buena manera, como si ella había hecho algo gracioso. Milan se acerca al capitán, y le da unas órdenes antes de marcharse de su vista.

Serra
"Ok Miera, es mi turno a ver, soy deliciosa en la primavera, pero el invierno sigue siendo deliciosa al igual que en cualquier bosque que no me veas."

Miera
"Esa está dura, pero creo que si me das una pista talvez pueda contestar."

Zatis
"Una pista es un punto menos, perderías porque estoy arriba por dos."

Miera
"No, no Zatis sabes muy bien que no es así, por eso te ríes, Sierra y yo quedaríamos empates mientras tú te quedas en el último lugar, quiero mi pista Sierra.

Sierra
"Ok, ahí va,,, aunque el sol y yo parecemos hermanas, nunca su calor será mi fuerte, porque asi como sobrevivo el invierno así como sobrevivo el verano, y lo bueno de todo es que no tengo luna que se ponga frente de mí."

Miera
"La naranja!!!!!!

Miera y Serra empiezan a reírse porque según Sierra esa era la respuesta, mientras que Zatis cruza su dos brazos como mal perdedor. La sonrisa de Serra es tan brillante que ella misma a olvidado donde esta, y es cuando su sonrisa se apaga más y más cuando logra ver a Milán que se acerca apuradamente. Ella se queda quieta esperando su llegada, y es cuando cierra sus ojos y recibe una brusca cachetada de Milán que la mira al caer a la tierra.

Milán
"Niña estúpida, como es que tengo que venir aquí yo atento de ti, tú eres la que tienes que estar atenta de mí, donde voy donde estoy, llévate a estos niños de mi vista y camina lo más rápido que puedas, porque no te montaré en mi caballo." Apresúrate y si unos de estos dos están cansados arrástralo, porque tienen que llegar a donde cumplirán su deber como traidores."

Milán le da la espalda a Serra, mientras que los niños se abrazan uno al otro, ella los nota llorando sin saber que está pasando. Ella se levanta se limpia sus lágrimas agarra los dos de las manos. Sus manos frías por el miedo son sentidas por Serra, que ya pasado un minuto les dice....

Serra
"Jugaremos a cuanto árboles vemos, Miera contaras lo de la izquierda y yo lo de las derecha, yo contare lo que he visto esta mañana y el que se acerque mi cantidad le daré un premio."

los niños alegradamente comienzan a contar. Más adelante la anciana mira firmemente el camino, ella escucha un sonido de una mujer quejándose, se da cuenta de que es Molava que la llevan amarrada de las manos atadas de la silla de un caballo que cabalga un soldado. Ella se cae constantemente, mientras que el soldado sigue galopeando como si nada esta pasando. Ekatulia con ansias espera que Molava le pase por el lado, y es cuando por un momento pasa por su lado y le da un mensaje.

Ekatulia
"Katizi y Nivek muertos para ti, nunca lo conociste".

Molava escuchó a la anciana, pero hace de que no escuchó , para evitar sospechas, sus lágrimas empiezan a salir brevemente, ella respira profundo y trata de no sentir nada, ya que sonríe como si en su alma no existiera amor y cariño por nadie. Al llegar al campamento varios arreglos son notables, los soldados hicieron lo que parece dos jaulas de madera, que cortaron de los árboles largos barrotes de algunos 5 pies hacen las paredes, al igual que el techo con la misma dimensión, con fuertes sogas que juntan todos los postes. En uno de ellos arrojan a MoLava que mide algunos 6 pies y al entrar se para poco jorobada por el tamaño de donde está encarcelada.
Entran a los niños y Ekatulia en la otra jaula, donde ella se sienta y los niños cogen una esquina fuera de ella. 4 soldados rodean las dos cárceles, separadas algunos 4 pies de distancia. Milán llega a su carpa acompañada de Serra que está completamente sucia y agotada por el viaje, su respiración es notable, pero ella mantiene su postura de terror, con ojos al piso, y su tembloroso cuerpo que comienza a temblar siempre y cuando este cerca de los soldados y Milán.

Milán
"Haces muy bien con quedarte ahí, yo me cambiaré solo, no quiero que tus manos sucias y tu lodo acumulado ensucien mis telas. Pero ten algo segura muchacha, la próxima vez que te vea por tu cuenta, mandaré al mismo Freniud que acaba lo que no terminó. Ahí un lugar donde te quiero llevar, y actuares como víctima, y quiero que seas tú que andes espiando si vez a un hombre con una nariz deformada, y un puñal cristiano. El encargado del templo digamos que talvez sea más cristiano que yo, y quiero saber si le está dando respaldo."

Llega Freniud entrando rápidamente sin notar que Serra está en la entrada. Con solo su armadura militar entra a la carpa para exigir respuestas.

Freniud
"Según el capitán, me has traído una bruja, una caníbal, y dos niños que llegaran muy pronto al territorio de los muertos. Pero el problema no es ese, como es que Milán unos de mis hombres muere por una expedición hecha por ti sin mí.?"

Milán
"Estoy cansado de tus inútiles preguntas, asta tus mismas acusaciones, pero eres tú el que quieres entrar a un agujero que no puedes salir. Sabes algo, al llegar esperé que por lo menos uno de ellos matara a la cerda, pero sabes que paso?, ella mató a uno de ellos, mientras que si no fuera que estaba sin escudero, creo que se llevaría a 5 de tus soldados reales, porque con todo y su mala forma de pelear, tiene el fuego de matarlos a todos."

Freniud
"Porque no dejaste que acabaran con ella"?

Milán
"Nunca mates a un traidor o enemigo antes de buscar algo más que te pueda ser útil, si le cortas la mano derecha entonces ve a ver lo que te dice la izquierda, después comienzas por las piernas y si vez una deformación entonces algo es diferente a la otra, que te hace pensar que no es igual a mí, y menos a ti, pueda ser que esa deformación sea una curiosidad, talvez de nacimiento o talvez de algo que sufrió, pero esa duda nunca sabrás sino preguntas el porqué, y si esta muerte esas dudas mueren".

Freniud
No estoy para tus rompecabezas absurdos y que no llevan a nada, cuál es el plan, escúpalo de una vez".

Milán
"Sabes que me hace falta, esos juegos de gladiadores que tanto e extrañado desde niño, me encantaba como todo el mundo nunca apostaba al héroe, recuerdo muy bien que solo un gladiador fue visto como un héroe, era como el rey de los esclavos, no me gustan finales así. Te tengo una sorpresa Freniud, ahora mismo recordaré esos buenos tiempos, y tu hijo mío te sentirás orgulloso de mi porque te lo traje aquí para ti, así que vamos, no perderemos el tiempo."

Al salir Kletus tiene a todos los soldados en un círculo, todos abren paso a Milán que se acerca con Feeniud, en el círculo se encuentra Molava sentada en la tierra con sus codos en sus rodillas, con sangre seca en su pelo y rostro. Su mirada de odio es visible.

Freniud
"A que se debe esto Milán, que clase de locura es esta."

Milán
"Es un interrogatorio Freniud, no sería bueno enseñarte algunas cosas ante todo, me tienes aburrido y este clima también es absurdo, un poco de diversión es lo mejor."
Milán le quita una espada a unos de los soldados, se la lleva a Molava, y es cuando unas de sus conversaciones empiezan a entrar en el pequeño coliseo hecho de soldados haciendo las paredes dejando un círculo, donde solo Molava se encuentra.

Milán
Te traje un regalo, es una espada, mejor que la que tenías, incluso tengo curiosidad. Tu espada es hecha de un material conocido y enemigo, si me dices donde la encontraste o donde la hiciste, te prometo que saldrás con vida hoy día."

Molava
"Le tengo que confesar algo padre, y se lo diré en voz alta para que no me guarde mi confesión, la espada que me han quitado es solo el comienzo del filo que le entrara por detrás en sus noches de pasión."
Freniud estalla de la risa, mientras que Kletus lo mira con cara de seriedad. Milán disgustado tira la espada cerca de ella y vuelve al círculo.

Milan
"Capitán envíele sus 2 hombres y que no la maten, que la hieran como si la quieren matar."

Freniud
" Ni un solo paso darás Kletus, primero esto no es honorable, y segundo una mujer no sabe pelear como un hombre, y nunca sabrá, por ser bruta e ignorante. Mejor buscas a unos de tus mensajeros, que son tan delgados como una mujer, y que ella use una armadura en su pecho que ellos cargan con ellos.

Milán
"A caso el gran Freniud tiene compasión por esta cerda?."

Freniud
"Sabe muy bien que no, pero me gusto lo de la espada en su culo, entonces quiero ver más de eso, no quiero que la maten tan pronto, tenía tiempo de que no me reía así, vamos a alargar esta experiencia."
Un soldado llega con la armadura de unos de los mensajeros, Freniud se la arranca de las manos y se la lleva a Molava.

Freniud
"Levántate y ven donde mi, si quieres trae tu espada y me la entierra en el pecho, pero recuerda algo, me matas ami, y mataran a los niños hoy mismo, porque según eres su protectora, tú que según me cuenta sacaste tu espada como cuidando tus cachorros.

Molava se acerca y lo mira a la cara, sin miedo y sin nada que temer se le para en el frente en lo que él le pone su armadura en el pecho.

Freniud
"Conozco tu clan, conozco tu tribu, esos ojos y ese pelo viene de un lugar muy conocido, puede ser que e matado a alguien cerca de ti, talvez tus padres, tus hermanos, no sé quién, pero sé de donde vienes, no ahí razón porque morir de esta manera si yo conozco tu olor que se esconde detrás de tu fragancia a orines y peste que eres".

Molava
"Mira como tiemblo a tus amenazas puerco feroz, tu cicatriz me da mucho placer, porque me imagino cortándola yo en dos, sacándote tus ojos, y escribiendo en tu frente gusano muerto. Aunque sabes lo que más me gusta de ti, que tú según honor y risa a lo que llama chiste a tu novio, te ha debilitado en darme con que defenderme y con que respaldarme, ahora eres débil puerco feroz, porque te miran con burla, según tu hombre de honor."

Freniud regresa furiosamente a donde esta Milán, en ese mismo momento Freniud mira a Kletus dándole la orden que ataquen, pero antes de atacar le señala que le envien 5 soldados, Milán interrumpe y cambia la idea, y señala que le envíe uno. El Soldado entra a el círculo, mientras él tiene su espada a la derecha, Molava carga la de ella con dos manos encima de la cabeza, el soldado azota su espada primero y Molava brinca para atrás para evitar, Molava azota su espada y solo aire se escucha. El soldado se acerca más a ella, donde la ataca chocando su espada varias veces que ella deja caer por la vibración del metal que sus manos no pudieron contener. El soldado trata de herirla, pero ella sale corriendo, mientras todos los soldados se ríen. El soldado se aleja de su espada, para que Molava tenga la oportunidad de levantarla. De nuevo Molava pone su espada con manos arriba de la cabeza, y el soldado muy confiado entra a atacarla primero donde descuida su defensa, y es cuando Molava da una vuelta que deja al Soldado tambaleando dando un mal paso, al final de la vuelta la espada de Molava corta un lado del cuello, una herida no severa, pero que ilustra sangre bajando.

Todos se sorprende, el capitán Kletus entra con toda furia, y Molava le hace el frente con su espada que ahora es Kletus que no puede contener su furia, Molava choca varias veces la espada del capitán, que él retrocede sorprendido hacia atrás, la furia de la Molava no se puede notar porque todo su pelo le cubre su rostro. El otro soldado herido le pasa la espada por la espalda de La Molava y ella grita como gata salvaje y trata de mantenerse en pie para esperar el segundo ataque. El soldado se acerca a ella y esta vez Molava herida no puede mantener su defensa y recibe una cortada casi mortal en su frente, donde cae a la tierra con dolor agarrándose la frente. Keltus se acerca y con espada en el aire trata de penetrar su espalda, pero es detenido por la espalda de Freniud.

Freniud
" No vaya a quitarme lo poco que tengo de entretenimiento , usted se le olvida que casi lo matan si no fuese por la traición de uno de los suyos que por lo que veo ataca a espaldas." No me quite el aburrimiento mi capitán."
La mirada de Freniud se traslada a Serra, que está lavando algunos mantos de Milán, ella se da cuenta y regresa a la carpa de Milán.

Freniud
"Pero sabe que mi capitán, creo que he cometido un error, le dejaré esto a usted, y me dedicaré a lo mío, algo tiene que aprender en eso, yo tengo unos asuntos que un hombre no puede esperar, digamos que pueda ser que la naturaleza me llama como siempre me ha llamado".

Milán
". Unas palabras Freniud, no soy militar, y menos conozco el movimiento de una espada, pero o soy yo que me imagino que tus oficiales de alto rango son derrotados por una perra de la calle?.

Freniud se detiene, y sin mirar a Milán, algo dentro de él se siente avergonzado, pero más se siente un poco más orgulloso, entiende el mismo que talvez Molava represente algo que él a creído toda su vida, que sería aquel presentimiento de que la muerte no discrimina quien eres aunque estés tan preparado en un campo de guerra.

Freniud
"Le dire una cosa, y escríbalo para que aprenda de él, hubo una vez un hombre que murió en una cruz, y sabe unas de las cosas que dijo?.... "Tú lo as dicho".

Freniud le da dos palmadas en el hombro a Milán, y se aleja de su vista.

Milan
"Éntrela a su jaula, donde pertenece, mañana continuaremos este sermón, la, noche se acerca, y tenemos asuntos que arreglar antes de partir.

Ya de noche y la oscuridad haciendo su presencia, pocas antorchas se ven el campamento. El ambiente consiste en soldados borrachos por tanto vino, y varios animales en fuego que los soldados comen como si existiera el último bocado. Freniud camina todo el campamento, sin mirar a nadie, patrulla cada esquina del campamento asegurándose de que este protegido. Al pasar por la carpa de Milán, nota a Serra en la oscuridad, sentada en la tierra frente a Milán, mirando sus ojos que ahora están cerrados por la noche. Freniud entra al la carpa, y trata de tramar por segunda vez su plan.

Freniud
"Eres Serra verdad?, perdón que no escuche tu nombre, ya que nuestro encuentro yo hable más que tú, digo si tus gritos cuentan, pues entonces hablaste en tu idioma. Ven conmigo, y así nadie te molesta, esta vez no harás ruido pequeña. A menos que quieras que te saque de aqui a la fuerza."

Milán despierta a los llantos de Serra, que trata de no despertarlo, pero ya era muy tarde. El Mira a Freniud, y se da cuenta de que la está acosando de nuevo a Serra.

Milán
" Ella puede ser tu hija Freniud, que no sientes si estuviera un hombre asqueroso como tú por llevarse a esta niña?."

Freniud
"Cuando tenga una hija lo tendré pendiente"

Milan
"Hija mía ve con él, así duermo tranquilo, si no te lleva Freniud te llevara otro, vamos sal de aquí."
Un grito se escucha, es de una mujer, y la curiosidad de Freniud lo lleva al lugar donde están los presos. Al llegar nota al capitán y el soldado que fue cortado en el cuello por Molava, una fila de 6 están entrando uno por uno golpeando sin piedad a Molava. Freniud nota la sonrisa de Kletus y los compañeros.

Kletus
"Mi General, sería bueno que usted dedicara su mente a relajarse un poco, como estamos nosotros".

Freniud agarra a Keltus por el cuello, le aprieta el cuello fuertemente y es visto por los otros soldados que dejan de golpear a Molava.

Freniud
"Que honor buscas para ti, cuando esta casi te mato, si no fuera por el otro que tampoco fue útil. Si quieres matarla mañana es un buen día, y el otro también, pero no de esta manera, que más quieres muñequita sagrada, esta herida, casi sin fuerza, sin agua que beber, sin comida que injerir, y como quiera buscas más para tu beneficio, te enfrentas a una mujer que ni conoce la razón de una espada, y tú con entrenamiento del ejército real buscas una presa fácil."

Freniud lo suelta y Keltus cae a la tierra tratando de buscar el aire de nuevo. Algunos de los soldados levantan Keltus y se lo llevan, mientras que uno que está borracho se ríe como si Freniud fuera un payaso, al acercarse Freniud su cara se pone seria, y es cuando le arrebata de la mano un cuchillo de cocina y una manzana verde que planeaba comer. El soldado sale corriendo, y es cuando Frenieud se sienta en la tierra, acomoda su espalda contra los barrotes de madera de la jaula, y escucha silenciosamente las quejas de Molava por sus heridas y los golpes.

Freniud
"Un caníbal como yo, que acostumbra comer manzanas con un cuchillo, no tiene sentido. De un bocado me puedo comer esta manzana, sin necesidad del metal. Pero tantas ganas tengo de despedazar lentamente, me gusta como la manzana pierde un pedazo poco a poco, escucho su sufrimiento al quitarle uno y otro pedazo.
Es una locura, pero eso es lo que pienso, y esa es la historia el porqué el caníbal usa el cuchillo para comer una manzana. Es corta la historia lo sé, pero no me gusta que se termine ahí, porque tengo más y más manzanas que comer, cuchillos no me sobran, y ese es ajeno, pero yo que fuera tú, debes ser como la manzana, que por lo menos tiene la necesidad de ser despedazada, en vez del cuchillo, que cuando hace su trabajo, ya no lo necesito."

Freniud come la manzana, cada pedazo con el cuchillo, y mirando al cielo prefiere mejor estar sentado fuera de lo que es su mundo, esperando talvez algo oportuno.

Molava
"Porque mejor no te alejas de mí, reconozco mi peste, pero la tuya desagrada más todo lo que existe aquí de podrido."

Freniud se riega en carcajadas, mirando al cielo se ríe descontroladamente.

Molava
"Así donde estás sentado y con su mirada al cielo, le degollé la garganta a unos de los tuyos cuando yo tenía apenas 15 años, fue mi primer amor, porque al tener la hermosura de matarlo, mis ansias de terminar con cada uno de ustedes se convirtió en realidad. Tan perdido estaba el pobre, partían hacia una expedición de masacre, pero el pobre le gustaban las aves y la naturaleza, lo miraba día a día, pero él no se daba cuenta, si no me equivoco será su primera jornada. Pero fue su última, lo espere 5 días en la noche, y llego el momento donde él se quedó en sus pensamientos mirando las estrellas, porque espere aquel dia donde quería amanecer con la naturaleza, y al acostarse en el árbol, ya estaba atrás de él, mi espada le perforo el galillo, y por primera vez me miró, y yo a él, asta que sus ojos lo cerré porque ya no había nada que el podía ver."
Freniud con cara seria, y algo molesto, pero esperaba algo parecido, sus pupilas mirarán por todos lados, siguió comiendo su manzana como si nada hubiese pasado.

Freniud
"Eres traidora de la Corona y creo...

Molava
"Eres protector de la corona y crees que tu sangre discrimino, no encontraras nada en mí, porque no puedo ver tu espalda, pero te acuesta como hombre perdido, crees que te crees invicto en mis ojos, puedo matarte solo dame una espada y entra ami jaula, te crees tan confiado que eres superior a mi idiota."

Freniud se levanta del piso, y la mira de donde esta, se limpia las manos, se entra todo el bocado en su boca, tira su cuchillo a la tierra.

Frenieud
"Estas en una jaula de animales, tienes algunos 50 soldados que buscan tu cabeza, me tienes ami que no te tengo pena, creo que es obvio a quien le toca ser superior."

Freniud regresa a la carpa de Milán, pero no encuentra a Serra, furioso y cansado busca entre los hombres por si acaso alguien se le adelantó. Caminando, una oscuridad hace su presencia y el cielo se vuelve negro, pronosticando una tormenta, la mayoría de los soldados entran a su carpa, y esto deja a Fenieud obligado a recorrer el camino con una antorcha. Freniud comienza a buscar por cada carpa, buscando a Serra que se le ha perdido.
Ekatulia duerme a acostada de lado, mientras Miera llora calladamente al lado de zatis que duerme un sueño profundo. Una voz hace su presencia " Estas vestida de novia hoy, vendrás a mi hoy dia". Ekattulia se levanta y con pura alegría se arregla el pelo se pasa la mano por la cara como limpiándose su rostro.

Ekatulia
"Si mi amo, te he esperado desde el primer día que me entregue a ti ,toda la sangre que he colectado a tu honor es solo para ti". Llévame vestida de novia, que el fuego sea el ruedo de mis pies, y que mi cintura se adorne con su sensación ardiente, bailaré el Halla a tu nombre, doblaré mi cuello y empezaré a ladrar como lobo herido, para que sepas que el fuego solo me adorna mi piel, que se quemará al instante, pero mi alma caminara sin dejar cenizas que despejar."

Saxex
"Toca la puerta ardiente y te vestirá de novia, tus ojos nuevos mirarán un nuevo camino, y en ese camino podrás mirar tu lugar aquí conmigo."

Ekatulia
"Y yo contigo, porque eres mi camino.
Un sonido se escucha detrás de la jaula de Ekatulia, y Serra sale de la oscuridad, la luna respalda su imagen, y es cuando con mucho frío se acerca a los niños.

Serra
"Hola estan durmiendo?, yo no tengo sueño, podemos jugar un juego sobre el lobo de la noche claro, no sé si se asustaran porque a mí me da miedo."

Serra nota a Miera llorando, y es cuando se acerca los barrotes.

Serra
"Ok, no jugaremos a eso, veo que estás triste mejor jugamos a...

Miera
"Mi hermano está muerto Serra, no se sentía bien, y se quejó de un dolor de estómago, y en pocas horas cambia su color y sus ojos se quedaron abiertos."

Ekatulia
"El niño tenía mucha sed, y bebió toda el agua estancada en la tierra, creo que algo venenoso llego a su estómago, este niño tenía su fin, mejor que sea ahora, en vez de la soga del palacio."

Serra comienza a temblar, su boca quiere gritar, solo lágrimas salen de sus ojos, se agarra su boca varias veces, y trata de guardar silencio, pero el llanto de Miera aumenta más que llama la atención de un soldado que viene con su antorcha en mano a mirar que a pasado. Cuervos y más cuervos se escuchan cerca. Serra vuelve a temblar al escuchar el sonido.

Ekatulia
"Pecosa, el soldado llegará, cuando veas lo que no soy, darás tu vida para llegar donde tienes que llegar, Miera tiene su madre y no es la que tus ojos me explican que as visto. Ella fue un sacrificio que no quise hacer, de la hermana de la reina que no la quería ver crecer."

El soldado llega furioso y disgustado, demandando con voz de autoridad , "Que pasa aquí grupo de gusanos". Él nota a Serra que esta al lado de la jaula, y es cuando la agarra por el cabello para llevarla donde Milán, Ekatuli toca la antorcha del soldado donde ella se prende como estuviera regada de gas propano. El soldado se asusta con lo que ve , Ekatulia paseándose con fuego por todo su cuerpo sin gritos ni sufrimiento, el soldado hecha para atrás, tropieza y se estalla fuertemente con la otra jaula de madera, derribando parte de la jaula, donde Malova con el cuchillo de manzana de Frenieud le corta la garganta. Sin tiempo que perder Malova carga a la niña Miera, y se pierde en la oscuridad, la imagen de Ekatulia llena de fuego camina lentamente por el campamento, alarmando a todos.

Milán sale fuera y no cree lo que ve, se queda catatónico al ver los soldados que usan sus arcos con flecha, pero ninguna flecha le interrumpe el paso a Ekatulia. Mientras Serra se queda pasmada, sin saber que hacer, después de unos minutos corre en la direccion de Molava y Miera. La oscuridad es inmensa, y Serra se encuentra perdida, y es cuando alguien agachado la agarra de una mano, es Miera que le avisa que baje su cabeza. Ella nota un soldado desesperado que mira lo que está pasando en el campamento, pero niega de dejar su puesto. Él grita de lejos" Que está pasando?, que es, alguien que me diga". El soldado escucha un sonido y saca su espada, escucha a su izquierda y azota su espada para ese lado, la oscuridad se apodera de la tierra, y los pasos son imposibles de ver, el soldado cuidadosamente da sus pasos buscando algo, y es donde estan Miera y Serra, escondidas agachadas en la oscuridad que no le permiten ver los pasos. El soldado mantiene su posición, y es cuando la luna sale a refrescar su visión, ya la tierra es visible, a unos pasos puede ver a Miera y Serra, y frente en sus piernas se esconde Malova, que le entierra el cuchillo en el galillo. Malova logra a tirarlo al piso, y se le sube arriba para estirar más el cuchillo. Al entender que vida ya no tiene, coge la espada del soldado y un saco de tela que encontró cerca de él.

Molava
"No se queden ahí, y no dejen que me pierda en la oscuridad, síganme y no miran hacia atrás."

Molava, Miera, y Sierra, se pierden en el bosque, suben la colina por unos largos minutos, al llegar a la sima, notan el campamento lleno fuego por todos lados, y entrando el bosque de los muertos se nota La imagen de fuego de Ekatulia agarrando la mano de un niño, que también está prendido en fuego. Los dos se pierden en el bosque muerto, y su fuego se apaga en la oscuridad y tinieblas..

Continuará.....Harmonia y Amoniaco
Antonio Liz
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Continuación..Ráfagas De La Molava

Harminia y Amoniaco

Un camino lleno de árboles, donde de lado a lado la naturaleza visualiza lagos y bellas flores, la reina pasea en su carruaje. Con su pelo negro recogido, y esta vez con pintalabios de poco rosado, la reina mira todo lo que se le aproxima a su lado. Ya dejando el castillo atrás por algunas horas, la reina mira con mucha curiosidad el camino hermoso de un campo que ella considera habitable. Todavía de mañana, la reina visualiza las aves que vuelan por los árboles, cada cantar identifica un nuevo sonido, como que cada pajarito le dedicara una diferente sinfonía para su atracción. Con cara seria, y rostro que no demuestra interés por lo hermoso, ella investiga el cielo despejado y aquellas colinas llanas por todos los lados. De momento, los árboles desaparecen, y es cuando de lejos ella nota pequeños pueblos, humo de chimeneas y gente en lo más lejos trabajando agricultura. Algunas veces ella ve diferentes personajes, que sin ignorar su presencia inclinan sus rostros por la presencia de honor. Cada persona que aparece en su mirada, ella los mira como esperando el atrevimiento de mirarla a la cara.
La caballería adelante y atrás, esperan todo mandato de la reina, ya sea que se quiera parar, o seguir adelante sin mirar atras. Al llegar nuevamente los árboles, la sinfonía de los pajaritos le hacen compañía, y es cuando su boca se estrecha a la derecha, ya que el encanto de la escena, la vuelve vulnerable a la belleza.
Ella disfruta tanto el paisaje, que se atreve a abrir la ventana del carruaje y saca su cabeza para que su olfato suspire la naturaleza. Algunas damas están sentadas mirando los lagos, y asta leyendo sus libros, aquellas de la ciudad real, donde la hermana de la reina le llama hogar ideal. Todas se levantan con rostros hacia la grama, mientras que de lejos unos caballeros se reúnen cerca de un lago, y nota el mismo respeto. Ya más adelante ella mira hacia atrás, y nota que todos volvieron a la normalidad. Las damas con sus vestidos coloridos, sus abanicos decorados, y su pelo bien arreglado, vuelven a leer y al disfrutar el lago. Mientras que los hombres se montan en sus caballos para recorrer el camino lejano. La reina cambia su cara al presenciar todo eso, ya que la presencia de la gente interrumpe su hermoso toque con la naturaleza.

Reina
"Nora, la gente disfruta y viven sus vidas, entendiendo el peligro que a corrido su reina."
Nora sentada frente a la reina, con un sombrero azul, su blusa blanca y su falda larga negra, mira hacia la ventana del carruaje, y visualiza lo que la reina se refiere.

Nora
"Su majestad, no creo que no le importe el bienestar de su reina, porque hace casi un mes de ese mal momento, y toda Grecia ha estado como con luto por la tristeza de traición que ha pasado su reina, sería justo saber para la reina que aquellos fieles disfrutan ahora de sus vidas, porque su reina ha puesto la suya en riesgo por todos ellos."
Un nuevo paisaje estar por pasar, esta vez fascinantes fuentes de agua, con diferentes estatuas, de hadas, Dioses romanos, adornan el alrededor de un inmenso jardín sin fin.

Reina
"No es que mi hermana tenga mal gusto, sino que su marido quiere lucir los suyos, le dije a mi padre que un matrimonio por el respaldo romano cambiara lo que pensamos, pero no para él, lo más importante son las relaciones. El esposo de mi hermana se está jugando la cabeza, porque con todos esos adornos insulta a su realeza."

Nora
"Mi Dama, el Romano marido de su hermana es un hombre bueno, tiene sus Dioses ,pero ya eso es viejo."

Reina
"Una cosa es que se acepte, y otra cosa es que permanezca así, sabes muy bien quienes somos. Pocas de las familias cristianas que existen en nuestra propia tierra."

Nora
"Es solo una decoración su majestad, no quiero que esto le arruine el encuentro con su hermana".

Reina
"Si claro, como es mayor que yo, talvez me aconseja, y cae bien su consejo".
Nora baja su mirada y le sale una sonrisa, al igual que la reina que sonríe con el obvio chiste que a comentado.

Reina
"Toda esta gente es leal a mi padre, quien tenemos preso por los crímenes cometidos a la humanidad. Los Turcos lo vienen a buscar para ejecutar, yo la reina tengo que venir a este lugar, porque según no quieren estar en el castillo del propio animal."

Nora
"No entiendo como es que existen gentes que quieran matar al otro por algo que pasó hace tiempo su majestad."
La reina mira a Nora con por frialdad, Nora baja su cabeza, y es cuando la reina se ríe a carcajadas.

Reina
"No sé si eres o te haces la estúpida, los crímenes no tienen perdón mientras estés viva, más mi padre que hizo de sus guerras todas masacres con sello del rey, un tiempo de paz requiere su cabeza. Pero más tengo yo la cabeza en el plato, porque todos buscan la misma corona que según son los herederos."

Nora
"Toda Grecia sabe que usted es la reina mi dama."

Reina
"Romania, Roma, Y aquellos vecinos de cada continente entienden todo lo que dices, no obstante, sabes quienes no lo entienden?... Mi propia tierra, aquella que mis antepasados derramaron sangre para formar este reinado."

Ya en el jardín del castillo, la reina es recibida con todo aquel que vive en él. Cada sirviente esta afuera, de lado a lado, mientras que la guardia real se acerca al carruaje para a abrirle la puerta a la reina. En la puerta del castillo, la hermana de la reina y dos niños varones esperan a la reina. La hermana de la reina una mujer de algunos 30 años con un largo pelo rubio y una tiara de diamantes en su cabeza. Los niños rubios de algunos 5 a 4 años. Al bajar, la reina antes de caminar , mira a su hermana de lejos, como esperando una reacción. La Hermana al igual que todos bajan su cabeza a su honor, mientras la reina, vestida más casual, se acerca con su vestido gris, y con collar de diamantes que el sol hace brillar potentemente, sus aretes largos de forma de un corazón, con diamantes en el medio. Y ella todo casual con unas sandalias adornadas de perlas.

La reina se encuentra frente a su hermana, le sonríe a los niños que la miran con inocencia, y es cuando su hermana la mira, y al mirarla la reina sigue su camino hacia una sala inmensa, con varios muebles, decorados de color rojos oscuro, la alfombra con símbolos de diferentes cartas de reyes y reinas, así como las barajas, amarilla y roja. Al entrar a la sala, ella se sienta en unos de los muebles, la guardia real cierra la puerta de la sala, y ella permanece solo mirando todo su alrededor, como detestando la decoración. Un guardia se encuentra con ella, parado en la puerta, mirando al frente sin mirar a la reina. La reina le avisa al guardia que haga pasar a su hermana. La hermana de la reina entra, se acerca a ella, le besa la mano y es cuando le dice al Guardia real que se retire.

Reina Grecia Fondeur
"Ok, nadie está aquí, y menos cerca de la puerta que te puedan escuchar."

Gigna Fondeur
"Hermana cómo estás?, supe que te iban a matar, no te veo preocupada."

Grecia
"No intentas saber de mi bienestar, vine por una razón y sería el acuerdo de los turcos que estuvieron por aquí."

Gigna mira cuidadosamente a la reina como arrepentida de que ella misma sabe que su propia hermana no mando un mensaje para saber como estaba después del atentado. Ella se siente arrepentida, y sus ojos tratan de controlar las lágrimas.

Grecia
"Entiendo que tu marido es la causa de todo lo que haces o no hagas, seras siempre mi hermana, pero lo de que no supiste de mí es algo normal, porque tu marido te tiene como canario encerrado."

Gigna
"Y porque siendo yo tu sangre mejor no me ayudas?, me das tu respaldo, me sacas de este trato militar, porque el hombre que es mi marido solo quiere el control de el ejército romano en vez de mi amor, que no vez que estoy vacía?."

Grecia se queda mirando a su hermana sin contestar, ella mira por unas de las ventanas, y nota el brillo del día, y la naturaleza de lejos, es cuando una pequeña sonrisa sale de un lado de su labio. Sin embargo, al escuchar a Gigna llorando, su media sonrisa desaparece y llega a la realidad.

Grecia
"Ok, deja de llorar, quiero saber de los turcos, cuáles son sus planes".

Gigna
"Quieren que entregues a nuestro padre aquí, en la entrada del castillo, ellos se lo llevaran de aquí"

Grecias
"Cuando lo van a ejecutar"?

Gigna
"En un año, van a pasearlo por todo enemigo de su territorio, y le daran cada condena. Segun muchos enemigos los quieren ver, para escupirlo y para burlarse de el."

Grecia
"Escupir?, así mismo dijeron?"

Cigna
"Si, la verdad no muestran mucho respeto por la corona".
Grecia
"El pacto fue que mi padre pagara por todo lo que hizo, y de esa manera las guerras quedarían en paz, porque para ellos, él es el responsable."

Gigna
"Porque culpar a padre de tantas cosas, de las guerras, de todo lo que hicieron los antepasados, que ganan con todo esto?"

Grecia
"Ganamos la Corona que tiene mi nombre Gigna, Roma es nuestro aliado porque su régimen cayó por no escuchar al enemigo, escucharas y sabrás que es lo que quieren."

Gigna
"Tenemos el ejército más grande del mundo, tenemos más aliados, tenemos todo lo necesario, porque entregar a padre?"

Grecia
"Ejecutamos tres de sus líderes, estuviste presente o te olvidas?, es el mejor precio para salvar el reino."

Gigna
"No, no, no ejecutamos, ustedes ejecutaron, tú y padre, son todos venenosos, tú más que todo el mundo al matar a nuestra madre."

Grecia se levanta bruscamente, mira a su hermana con odio, Gigna se levanta también y le hace el frente.

Gigna
"Eres una asesina, eso eres, eso serás, y por ti somos lo que somos hoy día, una familia de satanás, hijos e hijas, que todo el mundo odia."

Grecia le sale una sonrisa, y se da la vuelta, se acerca ala ventana, y de espalda le habla a su hermana.

Grecia
"Sonrió de todas tus locuras, de tu inocencia, y como quieres quedar delante de Dios como una santa. Me encanta que busques el paraíso antes que el infierno, porque te noto muy cristiana. Pero olvidas algo hermanita, acaso crees que por ser mi hermana te tengo confianza?... Talvez piensas que sería idiota que olvidaras que nuestra madre fue poseída por un espíritu que la volvió loca y quiso matarme en la noche, donde yo Grecia Fondeur la mate con el mismo cuchillo que quiso matarme."

Gigna comienza a llorar nuevamente y se acerca a Grecia que sigue de espalda.

Gigna
"Pudiste esperar que escucharan tus gritos, y asta rempujarla, sin embargo mejor la mataste. Su mente era como una niña inocente, eso dijo el doctor, perturbada sin necesidad de que la mataran."

Grecia sonríe de nuevo, esta vez se agarra la frente, y unas pequeñas carcajadas salen silenciosamente. Se toca su pelo con las dos manos, como arreglándoselo sin estar despeinada. Se da la vuelva y abraza cariñosamente a su hermana.

Grecia
"Hermana mía, eres mi guía eres la mayor, y para terminar el tema de madre en verdad le hice un favor. Eso que le rodeaba era para ella, y perturbaba su mente, le hice un favor y la saque de ese dolor. Día a día lamento lo que hice, pero su alma no era inocente como manifiestas, declaro, no más inocentes de aquellos hijos que mandaste al olvido."

Gigna abre sus ojos sorprendidos, mientras está en los brazos de su hermana, ella se queda catatónica sin decir nada.

Grecia
"Hermana mía, vez cuanto te amo, vez que amor tengo por ti, porque la ley divina que expresas que tanto sigues, declara que pagues con la muerte,no necesito detalles, porque sin duda alguna sabes muy bien a quienes mandaste a matar. Tantas tontas que le diste la misión de llevárales las criaturas a Milán, para que le dé la bendición, y la mandabas a matar para que guardaran tú secretos, según fueron 4 criaturas y cuatro mensajeras, es la misma sangre que posee esta tierra".

Gigna cae al piso, con mucho temor, temblando todo su cuerpo, mirando solo al piso, agitada como si estuviera corriendo, y murmurando "Perdón, Perdón y Perdón, como si alguien la estuviera escuchando. La reina se sienta en el piso, y le agarra las manos a su hermana.

Grecia
"Necesito a esa hermana, que trato de dar un varón para proteger su posición, necesito lo que eres, aquello que no tiene ley de Dios, porque cuando lleguemos al juicio él le dirá a nuestros enemigos que teníamos derecho a crucificarlos como crucificaron a su hijo."

Gigna esta vez se recuesta del sillón, al igual la reina hace lo mismo. Y las dos en el piso y con espalda al sillón se sientan en silencio, como esperando un momento adecuado.

Gigna
"No sabia que mande a ejecutar a mis propias hembras, pero tampoco le dije a Milan que le de un hogar. Mi marido se entero que eran hembras y solo hice lo que queria."

Grecia
"Me hablaste que te ayudara con la situación de tu marido, me hablaste que ami no me importa como te traten, como un objeto militar, estoy aquí para librarte de eso, sin embargo requiere que me admitas el amor que tienes por tu marido ante todo."

Gigna voltea su cara y mira a los ojos a Grecia, y ya sus lágrimas secas, su rostro cambia a una frialdad que se escondía en una mujer frágil y débil.

Gigna
"Lo odio desde que se apareció con su armadura militar a hablar de matrimonio con padre, después de casarme me di cuenta de que lo odiaré mucho más, por obligarme a tener miedo de no darle un hijo varón, por siempre creer que no soy nada sino un objeto."

Grecia sonríe y se levanta, al comenzar a caminar hacia la puerta, su hermana le llama la atencion.

Gigna
"Pienso que as olvidado el trato que sella la paz hermana mía, ya que la cabeza de nuestro padre no era suficiente.

Grecia
"Si hermana mía, mi matrimonio es el pacto de unión, como consideras que olvidaré aquel galán que pretende ser mi esposo? , mi rey, sueño con él todos los días, enamorada estoy que no lo notas.?"

La cara seria de Grecia, hace que Gigna ríe a carcajadas

Grecia
"Tengo que irme, mi galán me espera, porque en el banquete real estaré brillante como una estrella, espero tener tu presencia.

Gigna se levanta del piso, y con una sonrisa de burla, y rostro al piso, se dirige a la reina.

Gigna
"Si, su majestad"

Grecia sonríe y sale de la sala, se monte en el carruaje a dirección a su castillo real.
En el palacio, Gelio sube las escaleras que conducen a la torre, donde Safris reside, sudando y agotado, se detiene cada 5 pasos para llegar a su destino, Al llegar a la torre, dos soldados están de lado a lado a la puerta, que al notar a Gelio las abren para que él entre al cuarto de la torre. Safris se encuentra sin camisa, solo con un pantalón de tela, y sus botas altas que le llegan a la rodilla, sentado como esperando la visita, y es cuando nota la presencia de Gelio.

Safris
"Viejo maltratado, puede ser que te mueras hoy mismo por estar tan agitado, quieres que esperes que te muera, o quieres decir lo que sabes antes de morir.

Gelio se sienta en cama de Safris, agonizando y tratando de alcanzar su respiración, le da la señal a un soldado que le pase una copa de vino. Al beberla no espera terminar, y con su dedo le formula al soldado que lo deje únicamente con Safris.

Gelio
"Sabe bien mi rey que los años están en mi contra, recuerdo los años cuando eras pequeño, y te guie a las formas del reino, sabes que estoy viejo igual que tu."

Safris mira a Geliu con cara de seriedad, explicando con su mirada que él sabe su edad. Geliu termina su copa de vino, agarra su bastón, y pone su mejilla encima de él para dar una explicación.

Gelio
"Las cosas han cambiado y la verdad es que lo esperaba. Los Turcos no confían en nosotros, creí que eran tan estúpidos al elegir el castillo que está cerca de la frontera para su entrega, pero eligieron lo esperado, la misma frontera para entregar a su majestad."

Safris
"Entonces me entregarán entrando a Turquía, saben muy bien que ese no era el pacto."

Gelio
"Mi rey sabemos usted y yo que la decisión de ellos de entregarlo en el castillo de su hija, era solo una estrategia para ganar tiempo".

Safris
"Entonces Grecia está lleno de espías turcos que nosotros mismo dejamos vivos"?

Gelio
"Tres fueron capturados y ejecutados, y uno Sócrates le está sacando la verdad, fue más por eso que nos enteramos de hace tiempo sobre la decisión de llevarlo a la frontera. Cosa que usted su majestad sabia ya la vez que la reina le hizo la visita. Siempre estoy pendiente, los años de paz fueron años para planear, ellos creen lo contrario, pero estoy adelantado. El ejército que mando su majestad por el clan de murmulla ya cruzo el río de Hahad y está en las montañas de Turquía.".

Safris
"Como sabes que ellos no se han enterado de lo que está pasando?, un ejército de ese tamaño se puede notar desde lejos. "

Gelio
"Las órdenes fueron llegar , supongo que cruzaron o están en el mar, sabe que estoy viejo y mis cálculos no serian como son, no obstante dan el mismo resultado. Marcus tiene su estrategia en mano

Safris
"Marcus?.... ¿Donde esta Freniud?

Geliu
"Está con Milan, pero llegará a donde quiero que este."

Safris se levanta de la silla, y comienza a caminar hacia la puerta que esta cerrada, regresa y se sienta en la silla.

Safris
"Por lo que veo as planeado esto de hace mucho, no quiero saber por qué mi general no está donde tiene que estar, eres un buen consejero, pero recuerda algo amigo mio, es la reina quien puede buscar tu cabeza, no yo".

Gelio
Soy fiel a este reino, no a alguien particular, pero con tu padre y abuelo he estado de acuerdo, y se fueron a la tumba con todos mis consejos".

Safris
"Donde esta la reina.?"

Gelio
" Está llegando, estaba donde su hermana, el turco viene hoy al castillo, por aquella propuesta de matrimonio que unirá Turquía con Grecia. Recuerde que esta reunión fue hecha por el santísimo Papa en un pacto de paz."

Safris
"La reina sabe lo que está pasando."?

Gelio
"Ella tiene su propia mente de su madre, perturbada en tiempos, y frágil en momentos, ella entiende lo que tiene que hacer, pero no sé cómo lo hará. Ella escucha mis consejos, sin embargo los lleva a su manera, ella me entiende, pero entiende a su manera. "

Safris
"Antes de que comienza el banquete, quiero hablar como mis dos hijas. Sería una hermosa despedida, en esa noche superespecial.

Gelio
"Me preocupa Gigna, cómo cojera su noticia."

Safris
"Si, Gelio, mi preferida, mi mayor, que saco el lado de su madre previamente de enfermarse, ella se recuperara desde que el sol comienza a brillar en un nuevo día."

Al caer la noche, el palacio se viste de gala, la entrada esta siendo atendida por soldados que como costumbre y mandato de la reina, tienen su armadura que refleja la preparación de algo que puedo pasar. Varios sirvientes esperando en la rotonda del castillo, donde cada carruaje lleva consigo a alguien de alto poder. Atrás del castillo el inmenso jardín llenos de invitados que hablan en grupo agrupados , mirando todas las fuentes de agua, que provocan admiración por las estatuas de reyes y reina que la adornan. Mientras que los hombres mantienen su vestimenta simple en sentido de llamar la atención, no se puede comparar los vestidos coloridos de las mujeres que entran al castillo con emoción.

En la habitación real, se encuentra la reina, donde Nora le hace los últimos preparativos, y su hermana Gigna sentada en la cama de la reina, mira como todas las damas reales con Nora escalan el nivel más alto de belleza a su realeza. La reina con su pelo negro recogido ya con su corona en la cabeza, modela un vestido de noche, azul pálido y dorado, con varias rosas con todo el tallo. Ella se da varias vueltas mirándose al espejo, mientras que Nora fija cada detalle de su belleza. Con sus prendas adornando sus muñecas, y un collar de diamantes que se calculan 7 piedras en frente, que deja vacía una especia de hilo de oro que se encuentra detrás de su cuello.

Gigna
"As visto al tu pretendiente, al próximo rey de reyes, que según será tu marido".

Reina Grecia
"Si, habían mandado algunos cuadros que me enseña algo de él, pelo negro chorreado, ojos negros y piel como si fuese canela pálida o quebrantada." Ahora cumplió sus 18 años, eso me hace ami la mayor por mis 25. No fue mi idea, solo idea de consecuencias de nuestro padre."

Gigna
"Entonces te agrada, o sea es un joven elegante me imagino".

Grecia
"Segun Milán, es un niño mocoso, hace tres años de eso, pero lo considero un niño mocoso, ya que como te dije, hace días cumplió sus 18 años".

Gigna
"Bueno me imagino que sus padres hablaran muy bien de él".

Grecia
"No creo que se dará, ya que no estarán aquí, quieren que el joven tenga esa responsabilidad de ser hombre y dedicarme tiempo, lo único que sé, es que viene acompañado con la mano derecha de su padre".

Gigna
"Entonces es hijo del rey de los Turcos".

Grecia
"Al igual que padre, el rey tiene solo hembras, 7 para su fracaso, y es por eso que diría que considero a la madre justa y fuerte porque nunca le dio un varón y como quiera ella ama y adora a sus hijas."

Gigna, baja la cabeza por mucho arrepentimiento, casi empieza a llorar, a recordar lo que hizo para tener hijos varones. La reina se da cuenta y de inmediato se acerca a ella.

Grecia
"Me encanta tu vestido amarillo, esos tacos blancos y ese cintillo llenos de tejido de oro, te ve más reina que yo hoy, es más te invito a usar mi corona."

Grecia le pone la corona a Gigna, y en ese momento la misma reina baja su cabeza de señal de pura reina, Gigna se ríe a carcajadas y se va el espejo a contemplar su imagen como reina de unos minutos.

Nora
"Entiendo que el muchacho es hijo del hermano del rey, contemplo aquella opción más cercana al reino de los turcos".

Grecia
"Escuchaste bien, me intriga saber de donde escuchaste eso".

Nora
" Freniud su majestad me había contado, hace un tiempo atrás."

Grecia
"Claro, el indicado de abrir su boca, por eso lo quiero lejos del castillo cuando termine todo esto, me sirve más fuera de aquí."

Nora
"Su majestad unos de mis damas me ha avisado que su padre quiere su presencia, usted y su hermana".

Grecia
"Como es que unas de tus damas es mensajera a la misma vez".

Nora
"Fue enviada por Gelio mi dama".

Grecia la reina, nota ala muchacha al lado de Nora, una joven de algunos 20 años, pelo corto como varón, blanca de ojos marrones. Grecia se acerca a ella, y la mira a los ojos.

Grecia
"Que sabor tiene el viejo?, acaso todavía eyacula?, acaso lo tienes que ayudar para que tenga una erección?, como es que este viejo a su edad te pueda dar satisfacción?, como lo haces niña, a caso sueñas con un hombre maduro cuando se te sube arriba, o acaso solo te hace utilizar sus manos, es una curiosidad."

La joven se asombra con las preguntas a la reina, al tratar de contestar, logra mirar a Nora que le hace señal que guarde silencio. Grecia se retira, mientras que su hermana la sigue, 5 guardias reales las siguen a los pasillos que conducen a la torre. Ella se detiene antes de subir, y es cuando en vez de subir las escaleras, prosigue con caminar al otro lado del castillo, donde llega a las escaleras que llevan a los calabozos. Más y más abajo, baja la reina con su hermana y 5 guardias, asta llegar a los calabozos, la peste es tan terrible que los guardias y Gigna no aguantan el olor, mientras que la reina camina como si nada le molesta. Mientras que Gigna se pone estérica.

Gigna
"Por Dios hermana para donde vamos, me estoy desmayando de tanta peste, Dios mío creo que veo un ratón, creo que a ese hombre le falta su cabeza, Dios será eso el cuerpo cortado o soy yo que estoy loca."

Grecia
"As cambiado mucho después de tus embarazos por lo que observo, aquí jugábamos, que pasa contigo?
Gigna empieza a vomitar, mientras que los soldados la agarran para que no desmaye.

Gigna
"Estás loca?, no recuerdo toda esta peste, si fuese así el mal olor de mi marido sería una fragancia de mucho precio."

Gigna sigue vomitando, y varias ratas le pasan por el lado, y ella histéricamente le indica a los soldados que las maten.

Grecia
"Por Dios ellos no tienen tiempo de andar limpiando este calabozo, y ustedes idiotas que le hacen caso."

Gigna
"Si tienes algo de amor por mí, vámonos de aquí hermana, creo que he vomitado en mi vestido de la noche".

Grecia
"Ok, pues te irás sola, porque ellos me acompañaran.

Gigna
"Por al padre todopoderoso no me dejes sola no, no, está bien."

Al seguir el camino asta lo más profundo del calabozo, los gritos de presos vivos empiezan a sacudir a Gigna.

Gigna
"Estos gritos me vuelven loca, que es esto, porque gritan tanto, seran pesadillas nocturnas.

Grecia
"No considero que sepan que si es de día o noche, acaso no notas las antorchas que nos rodean".

Gigna
"Hermana por favor quiero.....

Unas ratas se hacen visibles comiéndose a un preso vivo, y Gigna lo nota muy de cerca, que da un grito de garganta.

Gigna
"Por Diosssss, hermana mira como se lo comen como si ellas nunca han comido, Dios que clase de lugar es este, dejen a ese pobre hombre déjenlo ratas asquerosas.

Los guardias tratan de ignorarla, pero se ríen y Grecia se da cuenta. En unos segundo se dejan de reír, y unos de ellos le pide perdón por el comportamiento de los otros. Grecia agarra a su hermana por un brazo y la lleva al final. Grecia abre la puerta ella misma y se encuentra con Sócrates, con varios cuerpos descuartizado, su camisón blanco lleno de sangre, sus botas altas de lluvia, y sudando toda gordura que se refleja más en su cabeza rapada.

Grecia
"Sócrates, existe aquí un espía que está vivo si no me equivoco".
Sócrates se acerca a la reina como si no había escuchado bien, su obesidad es notable, un hombre gordo de algunas 350 libras, y respirando apurado le comenta a la reina. Al mismo tiempo Gigna se da cuenta y es cuando algo conocido hace su presencia.

Gigna
"Sócrates? Por Dios eres tu, tu eres que te esconde detrás de toda esta grasa."?

Grecia
"Si hermana, Sócrates el mismo chico que cocinaba con el cocinero real, el criado que jugaba con nosotros, nuestro amigo de infancia, si este es él".

Asombrada Gigna lo mira de arriba abajo, y al darse cuenta de los cuerpos presentes y la sangre que acompaña al lugar ella empieza a vomitar. Y es cuando Sócrates con voz como si estuviera ronco empieza a hablar con la reina.

Socrates
"Grecia, el que está allá en el fondo es el espía que hablo sobre donde entregaran a tu padre, pero e usado todo método para despertarlo, le he quemado las uñas, le he puesto en su nariz toda sustancia terrible de resistir, pero no logro despertarlo."

Gigna empieza a vomitar de nuevo, y con cara de sorpresa y agitada.

Gigna
"Ya no sigas Sócrates por Dios, te desconozco."

Grecia
"Pues debe de estar muerto ya, me imagino que si".

Socrates
"No creo, la peste de muerto que existe aquí es de algunas horas, mi olfato no ha reconocido una muerte nueva, el cuerpo comienza a ponerse amarillo, y los gusanos salen de los poros, si estuviera muerto de hace mucho tendría todo esto."

Gigna se agarra de las paredes y un roco le empieza a salir de su garganta, como agonizando en silencio.

Gigna
"Me cocinaste una vez un exquisito plato de cordero, acaso me diste a comer unos de tus clientes".?

Gigna vuelve a vomitar, y es cuando se escucha un sonido en al fondo del pasillo.

Grecia
"Interesante, Lázaro levántate.... Nuestro amigo ha regresado Sócrates."

Socrates Y la Reina se acercan al individuo, y ella nota una cara desfigurada, con quemaduras y cuchilladas por casi todo el cuerpo, todos los dedos están cortados, y su boca partida en dos, el pene quemado, y un pedazo de madera con espinas perforando su trasero.

Grecia
"Veo que tienes muchas estrategias, me existas tus métodos Sócrates.

Socrates
"Necesito mejores manoplas, estás ya su cráneo me la ha doblado por todos lados"

Gigna
"Socretessssss mírame, que estoy a tus pies, basta."

Sócrates mira a Gigna con mucha duda, como que ella es desconocida, como si nunca la ha observado.

Sócrates
"Que tiene esta, acaso me cree, bobo."

Grecia
"Ya no es la misma, pero queda algo de ella, eso trato de recuperar, por eso nunca prefiero casarme."

Sócrates la mira con duda y esperando respuesta.

Grecia
"Claro, asta ahora que ya van a pedir mi mano".

El preso comienza a quejarse de todas sus heridas, comienza a gritar calladamente, y es cuando Grecia se le acerca, y espera que él note su presencia. Sócrates le jala el pedazo de madera de su trasero, lo sienta en el piso y le agarra la cabeza doblándola a la dirección de la reina. Con solo un ojo abierto, nota su presencia y es cuando el diálogo entre los dos empieza.

Grecia
"Bienvenido nuevamente a este mundo joven, digo desconozco tu identidad, ya que tu cara está desfigurada por tantos golpes que te dan. Lo más importante de todo esto, es que vivo estas, para que por lo menos tengas la dicha de estar muy cerca de mí, todos quieren estar , y fíjate que eres uno de los pocos que lo pudo lograr."

Gigna toda pálida y ya casi desnutrida por todo el vómito se acerca a la donde esta Grecia y Socrates, y al mirar al hombre desfigurado mira a Sócrates con cara de sorpresa.

Grecia
"Veo que queda poco tiempo para que estés aquí conmigo, pero entiende algo, estas de suerte, porque he venido a hablar contigo, tu vida ya no corre peligro, solo quiero saber algo fuera de tú y Sócrates. No me interesa nada político, la política la detesto, asi que hablame del hijo del hermano del rey de los turcos".

El preso cierra su único ojo con sentido de dolor, sin embargo lo abre, mira a Sócrates que lo tiene agarrado de la cabeza, Sócrates lo sienta esta vez con espalda a la pared y se une de lado a lado con la reina.

Grecia
"Bien, siento que tengo tu atención, quiero saber todo lo que sabes de este personaje."

El preso trata de decir algo y es cuando hace gesto que se está ahogando, él escupe tres dientes de su boca, y empieza a hablar con dificultad, pero lo suficiente para entender y escuchar.

Preso
"Le gusta la poesía, pasa su tiempo escribiendo y dibujando, maldad todavía no ha tocado su ser. Es muy conservado su majestad, no sé mucho de él, no me dejan acercarme, todo lo que le he manifestado es porque puedo verlo de lejos en el jardín."

La reina sonríe, y mira a Sócrates, Sócrates se sienta en el piso y escoge una de las heridas del preso, una que tiene al lado del ombligo, de un puñal que no entro a profundidad. Él le entra los dedos, mientras que el preso grita de agonía, al forzar su dedo, ya su gigante mano está dentro del cuerpo, que él sigue forzando más y más adentro, asta que con su ojo abierto el preso deja de existir. Sócrates saca su mano, se seca la sangre con su propio camisón.

Sócrates
"Este sabe algo sobre el hombre que intento matarte Grecia, el puñal es santo, es aquellos que utilizan para hacer sacrificios a Dios, aquel cordero que según se lleva los pecados".

Grecia sin ninguna reacción, fija su mirada en el muerto sin mirar a Sócrates, y una duda empieza a pasar por su cabeza.

Grecia
"Que yo sepa un hombre se hizo carne y lo clavaron en la cruz por todos nuestros pecados".

Sócrates
"Existen aquellos que todavía limpian los pecados a esa ley de antes de su llegada, lo bueno del caso es que son pocos, y Milán los conoce como la palma de su mano."

Unos de los guardias toca y abre la puerta, y le dice a la reina que quiere su presencia, Grecia sale a conversar con soldado, mientras Gigna y Sócrates se quedan hablando de lo que a pasado.

Gigna
"Ahora eres el matador de la familia, que paso con tus estudios de cocina, con aquellos sueños de ser el jardinero, y asta ser militar, ahora eres una albóndiga desagradable, veo toda maza que se esconde dentro de ti, como es que vives así. Y claro, ahora hablas mucho, tienes tus palabras, no como en el pasado que para sacarte una palabra tenías que darte golpes por la cabeza."

Sócrates
"Gigna yo...."

Gigna
" A mí no me llames por mi nombre, no soy Grecia que te lo permite."

Sócrates vira sus ojos como cansado de Gigna.

Sócrates
"Mi Dama, cada libro que lee su hermana ella lo trae para que lo lea, he aprendido muchas palabras, me gusta cocinar todavía lo hago, pero al descuartizar un animal no me da esa sensación de sentirlo sufrir."

Gigna
"Dios mío, me crie con un asesino, dormías en nuestro cuarto cuando madre y padre se iban a su jornada, y quiere decir que mis noches fueron compartidas con un animal como tú".

Socrates
"Fuimos niños en ese tiempo, no creo que........

Gigna
"Callar, bestia, no sea que quieras aprovechar este momento para unirme a tu colección de masacre."

Grecia le avisa a Gigna que se tienen que ir, mientras que la mirada de Gigna asía Sócrates, causa que Sócrates baje su cabeza arrepentido. La Reina y Gigna suben las escaleras apresuradamente para verse con su padre. Los Guardias abren la puerta, y encuentran A Gelio sentado en la cama de Safris el padre de las hermanas, sentado en una silla que voltea su mirada hacia la puerta.

Safris
"Hijas mías, mi corazón vibra de alegría."

Gigna corre a abrazar a su padre, mientras que La Reina Grecia se queda sin reacción por el encuentro. Safris abraza a su hija y es notable que siente el olor detestable a vómito por la forma de su cara al tratar de ocultarlo. Gigna se da cuenta.

Gigna
"Padre, ella es la culpable, estaba bella y perfumada, me llevo al calabozo y después a donde Sócrates, sabes a qué se dedica Sócrates ahora?.

Safris mira a Gigna con confusión, Gelio baja su cabeza nuevamente al bastón, y Al Safris mirar a Grecia, ella mueve su cabeza de lado a lado, como indicando que su hermana no tiene remedio.

Grecia
"Padre, es escuchado que te entregaran en la frontera de Turquía, acaso este plan lo sabías sin mí".

Safris sienta a Gigna en su silla y se acerca a Grecia.

Safris
"Hace unas horas nos enteramos, quería decírtelo personal, pero tardaron mucho para llegar".

Gelio
"Todo esto cambia el plan su majestad.......

Grecia
"De cuál plan hablas?, no estoy en saber lo que quieres hacer, tú haces lo que te manifiesto, y mantienes tu posición conmigo."

Gelio se queda callado y mira a Safris para aclararle de lo que ya han hablado.

Safris
"Gelio es mi voz, ya que estoy con las manos atadas en esta prisión, cuando estas en crisis, necesito de él para mantener todo como debe de ser."

Grecia
Crisis? , todavía crees que lo que siento, y lo que me pasa, es algo de crisis?, mi madre te dio el ejemplo, y es mi herencia su locura por ese mal."

Safris
"Tu madre hablaba de demonios y espíritu, eso no es santo y es condenado por la iglesia, decía que el espíritu quería que hiciera maldades y barbaridades."

Grecia
"O sea lo que hacemos nosotros, si es así entonces es un buen consejero".

Safris
"Tu madre sufrió casi toda su vida con sueños e imaginaciones, asta perder su cabeza, y asta llegar el día de su muerte cuando entro a tu cuarto".

Grecia mira a su padre con odio, mientras que Gigna empieza a llorar silenciosamente, Gelio escoge la ventana para ignorar el tema.

Grecia
"Dire esto solo una vez padre, y para siempre esta conversación morirá aquí entre tú y yo. El espíritu es real, quiere algo de mí, pero nunca lo tendrá, mi madre fue muy débil y por eso ya no esta, Saxéx es su nombre y nunca lo volverá a mencionar.

Continuará.....El Zumbido De Nivek
Antonio Liz
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Jue Dic 09, 2021 4:46 pm
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Continuacion.. Harmonia y Amoniaco.

El Zumbido De Nivek

Mientras que el viento del otoño levanta toda hoja seca, la velocidad de Nivek y Katizi también hace que todo vuele. En cada árbol descansan brevemente y siguen su camino con desesperación. Al saber y entender que los soldados deben estar detrás de ellos, la misión de que no los agarren sigue en pie. Sin saber el final de sus amigos por ser vistos por los soldados, ellos corren para no ser alcanzados. Mientras que Molava, Ekatulia y los niños siguen en su mente, ellos siguen para evitar la misma suerte. Agotados y con menos ganas de seguir, Nivek y Katizi tratan de impedir lo peor para sus vidas, porque entienden que en el mundo que viven , sus vidas sería cortas. Agarrada de un árbol, agachada y sofocada, Katizi se sienta se recuesta del árbol, ella pone su mano en la tierra, y mira hacia atrás. A una distancia mínima, Nivek nota a Katizi, y se devuelve para darle a entender lo que está pasando nuevamente, Nivek mira a su alrededor y se agacha para hablar con Katizi que a la misma vez mantiene el mismo sofoque de Nivek.

"Nivek"
"Katizi, debemos seguir, los caballos deben de estar cerca, se que en unos minutos estarán por aquí, vamos levántate debemos seguir."

Katizi
"No creo que esten detrás de nosotros, la tierra está tranquila, y hubiese sentido el palpitar de la tierra, una hora corriendo sin ser perseguidos mejor dicho Nivek."
"
Nivek"
"No sé que te asegura que lo que manifiestas es lo correcto, que lo que sientes es realidad."

Katizi
"Nací en este bosque Nivek, más adelante te encontrarás con mis primeros pasos, hace unos minutos le pasaste donde quemaron a una bruja, hace media hora miraste unas marcas en unos árboles que no conoces, y si te hubiese parado, hubieses notado que yo lo marque por cada año que e cumplido cuando cae el verano. Entonces, estoy segura, porque el bosque se mueve conmigo, que me habla con brisa y tinieblas."

Nivek con sorpresa mira todo su alrededor, mira a los árboles, el cielo y las hojas, como si quiere descubrir más de Katizi. Él se sienta al lado de Katizi, y se recuesta al árbol

Katizi
"No te conozco, no me conoces, pero una cosa sí que sé, el ruido de los árboles, que se mueve en esta tierra. Aprendí mucho aquí Nivek, no conozco el mundo después de este bosque de hojas secas y de árboles muertos. Lo único es que es mi casa, y estoy aquí por alguna razón."

Nivek
"Alguna razón?, entonces me quieres decir...

Katizi
"La anciana me encontró, me confesó un día que era un sacrificio para Saxéx, sin embargo, vio algo en mí, que me dejo vivir, y no me sacrifico."

Nivek se levanta sorprendido, la mira fijamente con ojos de furia, él camina 10 pasos alejándose de ella, y es cuando se devuelve y la enfrenta.

Nivek
"Te has dado cuente lo que me has declarado, si no entiendo mal eres igual que ellas, eres su crianza, su propia sangre, porque por lo que observo hablas como si no fueses cristiana."

Katizi
"Te mentí Nivek, no sé que es el cristianismo, no sé que es un pecado, no sé que voy a hacer con un padre, cuando te dije que un día Dios perdonara mis pecados, es algo que tengo que decir para talvez evitar que me maten, para que no me confundan como bruja, Ekatulia me enseño."

Nivek
"Entonces eres igual que Ekatulia, eres lo mismo que pinta ella, o sea destinada a ser quemada."
Katizi baja su cabeza, y mira a su derecha, nuevamente mira a Nivek que espera su respuesta.

Katizi
"No sirvo para eso, una vez seguí a Ekatulia, y una chica joven le puso en sus manos una bebe. Ekatulia estaba muy distraída hablando con la muchacha, y no se dio cuenta de que yo estaba cerca. La muchacha se fue y la dejo sola, Ekatulia puso la criatura en la tierra, e hizo que se tragara una especie de hoja. Ella murmuraba algo como hablando con alguien, en ese momento mire como de su lado desenterró un cuchillo, que lo tenía ya en el estómago de la criatura, me sorprendí y ella escuchó mi respirar. Y me dijo que me acercara, al acercarme vi la criatura, y es cuando me dijo, que un día yo tendré que coger su lugar si es que la quiero viva. Sin tener duda le mencioné que si, y desde ese día me afirmo que nací con alma limpia, y que Saxés me amaría por ser así, ya que en mi alma el llenará todo su poder. Ekatulia utilizo a la niña como símbolo de esa noche, que marcaría mi destino a servir como un vaso vacio para Saxéx."

Nivek
"Entonces la niña Miera, quien representa el sacrificio que ahora le debes a Saxeèx.

Katizi
"No, no Nivek, al contrario, Miera es un recuerdo de cuando Saxes supo de mí, su presencia estaba ahí, y Ekatulia lo nombro como un bautizo por estar cerca de él."

Nivek
"Y Zatis?

Katizi
"Una noche caminaba a Miera, ya ella con un año gateaba por toda la tierra, la noche era un momento que ella quemaba energía para durmir profunda. Usualmente, me quedo mirando todo lo que se aproxima, mientras que Miera gatea por todos lados, miro la luna a ver si hoy día es llena, y los árboles por si algo está trepado esperándome. Me descuidé con Miera, y se me perdió por unos minutos. Es cuando Ekatulia viene de la oscuridad con un niño cargado y Miera llorando como para que la deje jugar con él. Ekatulia se acercó, y me dio una bofetada, y fue cuando me dijo que he contagiado a Miera con lo que es lo contrario de Saxex, y ella puso Zatis en la tierra para que Miera jugara con él. Pero sabía que en realidad, el niño ya no era lo que ella esperaba, simplemente porque talvez Miera compartió un contacto de amor".

Nivek
"No sé si reírme, o ignorar tus historias, no sé si estás bien de la mente por causa de la anciana."

Katizi
"Es lo que conozco, no me culpes por declarar la verdad, es mi mundo y es lo único que conozco".

Katizi deja de hablar, y ella mira sus manos que tocan la tierra, ella mira detrás del árbol que está recostada, y con cara de temor se levanta y se acerca a Nivek.

Katizi
"Debemos irnos, algo anda por aquí vámonos Nivek."

Nivek mira hacia atrás, mientras que Katizi se adelante corriendo. Él la sigue y los dos emprenden el mismo ritmo de un fugitivo siendo buscado. Árboles y más árboles muertos le rodea el camino, las hojas secas siguen en la tierra, como si el bosque estuviera vestido de palos secos y tinieblas. Nada puede tapar su visión, solo la tiniebla se atreve a bloquear lo que se acerca o que dejan atrás. Todo es llano, fuera de cuevas o rocas, como si hubiesen quemado un bosque completo, ellos corren esquivando cada árbol. En momentos Katizi se para brevemente para mirar el cielo, y es cuando ella escoge por donde ir. En unos de esos momentos ella mira el cielo y en vez de seguir directo corre hacia la derecha, esta vez sube una pequeña colina, que al llegar arriba nota la tiniebla que queda abajo detrás de ella, y adelante un bosque más cubierto, con árboles con hojas secas que no se han caído, charcos de agua, como si hubiese llovido. Sería un bosque regular, pero sin el verde y lagos de bello manantial. Katizi espera a Nivek que se quedó atrás, y ella empieza a caminar el bosque más lleno.

Nivek
"Por aquí no nos pueden ver, ya que estas rocas cubren la vista y las hojas también, no obstante me di cuenta de algo, la tiniebla no existe aquí."

Katizi
"Saxéx nos la envió para que nos cubriera."

Nivek agarra a Katizi por un brazo y la acerca a ella, le agarra sus rostros con las dos manos.

Nivek
"Saxeèx no existe, eso lo puso la anciana en tu cabeza, no eres sierva de un demonio."

Katizi se suelta bruscamente de Nivek, y lo apunta con su dedo.

Katizi
"Nunca me toques, no te lo acepto, no soy de tu propiedad, la proxima vez agarro tu puñal y despego tu piel como a un conejo."

Katizi apresura su paso, mientras que Nivek la sigue.

Nivek
"Explícame algo, como es que Saxéx hace lo que dices?"

Katizi
"Quien eres Nivek?, acaso crees que no recuerdo cuando Molava te pregunto, exprésame, tanto que quieres saber de mí, y tu un traidor casi muerto no as mencionado quien eres, ni como llegaste aquí. Si acaso quieres saber más de mí, es justo que me expliques quien es este Nivek que se atreve a tocarme como si soy de su propiedad."

Katizi mira firmemente a Nivek como esperando una reacción. Nivek trata de acercarse a ella, pero Katizi retrocede, dejándole saber que no le va a permitir lo ocurrido nuevamente. Nivek busca a su alrededor, y localiza un árbol donde se sienta en la tierra y se recuesta de él . Katizi se acerca a Nivek a una distancia de 5 pies, ella se sienta en la tierra esperando respuesta. Nivek con ojos al piso, comienza a contarle a Katizi lo debido.

Nivek
"Naci en Turquía, por esa razón me puedes llamar turco si quieres, sin embargo, no conozco a Turquía, somos pescadores, y mi padre lo fue desde muy joven. Mi padre adora la pesca, ese es el legado. Él siempre nos contaba sobre unas islas que se dedican a la pesca, que su alrededor era solo pescadores, soñaba con esas costas, llena de olas que solo el sonido del mar hace su presencia. Según mi hermana mayor, él soñaba con ese lugar, cada pescador que pasaba por nuestro hogar hablaba de eso. Entonces padre se ilusionaba con ese paraje, donde está fuera de la población viviendo junto a lo que es el océano y los pescados. Un día según mi hermana, un tío que nunca conocimos asta ese día nos hizo la visita. Era el hermano menor de mi madre, y en unas de las conversaciones nos dijo que él conoce cierto punto, que de de allá venía, y que iba a regresar, ya que únicamente estaba en Turquía por unos días a recoger una herencia. Mi padre no perdió tiempo, vendió todo lo que tenía, arrancamos para ese sitio, según duramos unos meses, asta llegar a esas islas que mi padre siempre soñó, según mi madre, los ojos de mis padres brillaron, y fue cuando le declaró a mi madre, que han llegado a casa."

Katizi muy concentrada, se asusta como si alguien la haya sorprendido, se levanta de la tierra, mira por la colina de donde vinieron.

Katizi

"Es hora de partir Nivek, vámonos sin tiempo que perder."
Katizi y Nivek comienzan a correr por todo el bosque, Nivek corre detrás de Katizi, y él mira hacia atrás, pero no ve nada que se acerca. Sin entretenerse y sin preguntar, Nivek sigue a Katizi, que corre por diferentes lugares , derecha, izquierda y directo, sin paso para atrás. Asta llegar lo que es el comienzo de una colina.

Nivek
"No podemos subir Katizi, si es así nos pueden observar."

Katizi
"Primero miraremos a ellos, vamos es corta, necesitamos cruzar al otro lado."
Katizi corre por la colina, que está decorada con más árboles , pero cada vez que suben, los árboles empiezan a cambiar el color, su verde natural, al llegar a la sima, el paisaje de los árboles verdes y los ríos cristalinos le devuelven el color de la vida a a Nivek , el aire es frío, pero fresco , y al tratar de bajar Katizi me llama la atención.

Katizi
"No podemos bajar, no conozco más de aquí, si bajamos estamos sin la protección de Saxéx."

Nivek mira al cielo, como tratando de controlar su incomodidad, Katizi lo nota.

Katizi
"No me culpes, solo conozco lo que te digo, del bosque muerto y de aquí es mi límite de lo que sé, si me voy adelante no te serviré, pero si vamos para atrás me entiendo más con todo lo que me rodea, no me culpes que no conozco quien pude ser, o que en realidad soy. No obstante, si me ayudas, te puedo ser útil."

Nivek se acerca a Katizi, que retrocede nuevamente por lo que había pasado, Nivek cambia su vista a lo verde y cristalino. Mientras que Katizi se acerca a él, y ahora se encuentra de lado a lado también contemplando lo que Nivek mira. Una brisa refrescante le llega a Katizi, que cierra sus ojos con un aliento de pureza que su olfato suspira.

Nivek
"La tarde se pone oscura, debemos buscar refugio".

Katizi
"No iré a ningún lado, a menos que sea para atrás, desconozco lo que está en frente mío."

Nivek mira alrededor, nota el verde de la verdadera naturaleza de un lado, y el bosque muerto en el otro lado.

Nivek
'Bien, nos quedamos aquí, nos sentaremos de espalda a espalda, tú mirarás el bosque muerto, mientras yo mirare el bosque nuevo. Así veremos lo que viene, no descuide tu derecha e izquierda."

Katizi
"No necesito mis ojos para advertir que se acerca, el bosque me avisa, y me he defendido de esa manera."

Nivek mira el cielo que ahora oscurece, mientras que Katizi con duda en mente, empieza a conversar con Nivek.

Katizi
¿"Como se llama aquel lugar que tu padre soñaba"?

Nivek sigue mirando el cielo, y sus ojos aguados empiezan a desatar las lágrimas al escuchar la pregunta de Katizi.

Nivek
"Malé, Ese es el nombre de la isla, mi hogar, mi tierra, lo único que conozco además del mar. Nos tomó unos meses para llegar según mi hermana. Y desde ese tiempo, solo conozco los peses que me rodean y el mar que es parte de mí. Boquerón, Raya, anchoa, calamar, abadejo son nada más unos pocos que te puedo mencionar. La verdad es que no tengo lo que tiene mi padre, él adora la pesca, mientras yo adoro todo lo relacionado con Malé. La arena que mis plantas de los pies tocan, el aire fresco, la vida fuera de todo este conflicto, toda la libertad de explorar algo nuevo, es algo que siempre me ha gustado. Ahí varias islas alrededor, y todas las conozco, algunas despejadas sin nadie que la habite, con criaturas diferentes, mucho que descubrir, es como si sumergieras al océano y notas ese paisaje de diferentes plantas, entonces ahora imaginátelas gigantes como si fueran árboles y piedras de diferentes colores."

Katizi
"Entonces eres más explorador que pescador."

Nivek
"Eso me dijo mi padre muy disgustado, que nunca seria como él, porque solo quiero conocer en vez de alimentarme de la pesca".

Katizi
"Entonces por ser explorador te has perdido.?"

Nivek se queda callado por unos segundos, esta vez su mirada al cielo es detenida por lo que Katizi le ha comentado.

Nivek
"Tenía un límite, y era unas de las islas, regresaba a casa con mis amigos, en una yola que terminamos de construir. Feliz estaba de todo los días mirar ese paraíso de lugar. La casa es bien amplia, y cada vivienda quedaba a 15 minutos de distancia. Mi padre compró esa tierra a buen precio, y fue comprando más asta llenarnos de una casa larga con varios balcones y hamacas que rodean su anchura. La tierra marrón y el pasto que la acompañaba dibujaba como si fuera el mar aparte del suelo. Cuando estaba en casa me acostaba en la grama y vivia como en un sueño hecho realidadl".

Katizi
¿"Tan bello paraje, porque viniste aquí?

Nivek
"Estábamos en unas de las islas, haciendo un tipo de barco, para pescar a nuestra manera. Todo mis amigos, 11 en total, toda la generación de pescadores. Un barco gigante se acercaba, era una flota del ejército de Turquía. Jamás había visto un barco así. La vela triangular y el palo mesana eran de un verde oscuro, pero gigantes comparado a los barcos que había admirado. En la cofa observaba a un hombre que apuntaba hacia nosotros. El barco era marrón madera, mientras que la gigantesca vela cuadrada tenía una imagen como de una virgen religiosa. Ellos mandaron a un muchacho de la misma edad de nosotros en un pequeño bote. Él era nativo de Malé según él, sin embargo, nunca lo hemos observado. Sabes lo más interesante de todo esto, que estos 11 chicos de 15 a 12 años, no conocíamos la maldad y el engaño. Y al joven decir que necesitaban ayuda para llegar a las islas, nosotros como sabíamos donde estaban, entramos al bote para enseñarles."

Katizi
"No entiendo muchas cosas que me mencionas, porque la desconozco, no quiero interrumpir, pero si siento que fue una mala decisión."

Nivek
"Nos usaron como marineros, cocinábamos sin saber cocinar, limpiábamos sin saber pulir un barco diferente. Eran piratas, nos maltrataban si no hacíamos las cosas bien, Y por unos meses no conocíamos la tierra, éramos la ayuda para mantener el barco en una larga jornada. Pasábamos por el Mar rojo, eso expresaban, y por primera vez por mucho tiempo pude ver la tierra. El capitán no fue malo con nosotros, desde que veía un maltrato trataba lo más de controlar a su tripulación, pero en algunos hechos no pudo ayudar , porque temía que su tripulación se fuera en su contra. Si me dices como eran, te diré que sus barbas largas lo hacían iguales, algunos solo tenían un ojo bueno, otros con barbas canosas y muchos con aretes grandes de mujer. Hicimos varias paradas, para comprar mercancías y todo lo necesario, pero solo podíamos mirar desde lejos, porque nos dejaban trancados en las bodegas, y después de alejarnos de la parada, subíamos solo a bajar toda la mercancía. Pero nunca era suficiente, porque únicamente comíamos los que les quedaba, y teníamos que hacer cuentos o bailar por la sed, todo para entretenimiento de burla."

Katizi
"Trataron alguna vez de escaparse"?

Nivek
"El mar no ayudaba, y éramos jóvenes para hombres con espadas. Un día noté algo, cuando paramos a buscar más mercancías, ya casi un año posteriormente de nuestra captura, esta vez nos dejaron ir a la ciudad, solamente a unos 5, nos amenazaron que si escapamos matarían los otros 6. Cargamos todas las mercancías al barco, y antes de subir unos de ellos traía a los otros 6. En ese momento me di cuenta de que ya no nos necesitaban, nos dejaron en una tierra extraña, Alexandria.

Katizi
"Como se hicieron en un lugar donde no hablaban el lenguaje?"

Nivek
"Ese fue unos de los problemas, la gente no nos entendían, pero se sorprendían porque se notaba que no éramos de allá. Y el rumor empezó a crecer más, y unos soldados griegos llegaron y nos perseguían, nosotros corrimos lo más que pueda, pero los más pequeños fueron agarrados primero. Al Escuchar la espada y el grito, seguimos corriendo porque sabíamos que no era para hablar. Un hombre estaba entrando mercancía en un barco gigante y nos dio el paso para que nos escondiéramos en él. Bajamos lo más que pueda y llegamos a la bodega, llena de todo, vino, frutas, muchas especies de polvos, pero también había unas cajas de madera grandes. Y es cuando se me ocurrió una idea, abrimos la caja a la fuerza, con algunos pedazos de madera, en la caja había muchos vestidos de mujeres y telas, entramos los 9 y la tratamos de cerrar, no obstante era obvio que alguien la tenía que martillar. "

Katizi
"Y el gran Nivek fue aquel carpintero"

Nivek
Comencé a martillar con las tablas, me tomo mucho tiempo, pero logre ponerla de manera que aguantara, el plan era escondernos asta la mañana del día siguiente a ver si se van los soldados. Después escucho unos sonidos, son los soldados entrando en el barco. Me escondi detrás de la caja y todos guardamos silencio. El barco se mueve, entendí que estábamos partiendo a otro lugar que no era Malé. Fue cuando hice lo correcto, en vez de que me encuentren, yo subí y deje que me observaran. Ellos decían tantas cosas y comenzaron a golpearme. Estaba corriendo por todo el barco, cuando note una escoba y me puse a barrer. Ellos se reían y sabían que lo que formulaba, era que limpiaré el barco. Unos de ellos hablaba pasivamente con los otros, que guardaron sus espadas y me dejaron en el barco. En esos días me pase haciendo lo que pueda para sobrevivir, los griegos eran muy peligrosos, porque por cualquier cosa sabia que me iban a matar. Pero tenía un aliado, su nombre era o es Gustav, me enseño algo del idioma griego, era explorador y tenía un diario donde pintaba todo lo que veía, le ayudaba con algunas criaturas, y él se sorprendía con todo lo que sabía. "

Katizi
"Y tus amigos, los que estaban en esa caja de madera?."

Nivek
"Bajaba lo más que podía, a darles agua de beber en una cantina, y algunas frutas que todavía quedaban, sin embargo, sospechaban que yo me las estaba comiendo todas, porque la cantidad no calculaba, ya que tenía que darle de comer a ellos. Me golpeaban cada vez que la bodega sé veia más vacía. Unos días pasaron, y en una madrugada estaba con Gustav, en lo que le leía algunas aves, él esta vez tenía su mirada de preocupación."

Gustav
Nivek, desde que pises tierra te mataran, saltaras del barco y te irás lo más lejos de aquí, eres turco y aquí eres condenado desde que toque tierra, son nuestros enemigos. "

El sonido de tierra me hace brincar, y es que anuncia que se aproxima, puedo mirar por las aperturas del barco una distancia que puedo nadar, sin decirle adiós a Gustav corro desesperado a buscar a mis amigos. Al llegar les menciono que rompan la puerta, ellos las patean y la puerta de la caja cae, ellos me miran asustado, detrás de mí un soldado griego nota lo que está pasando, saca su espada y es cuando agarro la espada y los otros 8 se tiran contra él provocando que caiga al piso. Trato lo más fuerte de agarrarle el brazo, pero él se escapa de mí y le traspasa a unos de mis amigos la espada. Le muerdo la mano y el suelta la espada, agarro la espada y la rempujo en su cuello lo más que pueda. Él agoniza en el poso de sangre, dándole patadas a todo lo que se le acerca asta quedar muerto con la espada clavada en el cuello. Al mirar atrás, mis amigos lloran por el que murió apuñalado, le aviso que es el tiempo de abandonar el barco".

Katizi
"De seguro te dolió ver a tu amigo muerto."

Nivek traga profundo con ojos lagrimosos.

Nivek
"Todos subimos a lo más arriba del barco para escapar, los soldados notaron nuestra presencia, y es cuando me tire al agua. No sabía que había pasado con mis amigos, escuché tres chapuzones y me dije que tres escaparon. Flechas y más flechas se sentía por todos lados. Y trate lo más que pueda sumergirme en el agua, como era todavía de noche, no notaban mucho donde estaba. Agotado y sin aire, llegue a la costa, y empecé a correr, sin mirar atrás escuche el grito de unos de mis amigos, mientras que alguien me perseguía, entre al bosque trate lo más que pueda de perderme. El bosque estaba oscuro y tropezó con una rama, al caer un hombre con una capa marrón, cubriendo su cabeza y una soga en su cintura hace su presencia. Él me arrastra hacia un árbol, y se esconde en otro. Al pasar el soldado, el individuo de la capa marrón le clava un puñal en el costado, rempujándolo más y más tapándole la boca. Asustado, me quede mirando lo que estaba pasando, y es cuando él tira a mis pies el puñal con la cruz del santificado."

Katizi
"Entonces ya sabemos el origen de tu puñal."

Nivek
"El miedo insistió que corriera, asta llegar la mañana estaba agotado y asustado, y fue cuando encontré una cueva, agarro un par de hojas y ramas y hago fuego como mi padre me enseño. Entro con varias ramas de fuego en la cueva, alumbrando lo más que pueda para encontrar un lugar donde quedarme, entrando más y más profundo de la cueva todo espacio se ponía más pequeño, rocas y rocas cortaban mis plantas de mis pies. Y es cuando se apagó el fuego que llevaba en las ramas, al dejarla caer. Me quede dormido por algunos días, y al explorar donde estaba, solo escuchaba el mar. Cuidadosa me acerqué a donde había llegado, y todo estaba como si nada había pasado. Al mirar hacia atrás, el individuo que me ayudó se encontraba cerca del bosque, en medio de los árboles, con un manto verde en sus manos y un pedazo de pan y una salsa dulce, es cuando corro y comenzó a comer como animal, sin pensar si él me podía matar. Ninguna palabra le salía, nada más miraba el alrededor con sus manos atrás. Unas sandalias estaban en otro lado, y una jarra de agua que la bebi con desesperación."

Katizi
"Quien es el hombre, el que te ayudo?"

Cesarus Achilles
"Soy Cesarus Aquilles, monje de Grecia, te seguí asta la cueva, as dormidos unos buenos días, sabía que tendrías hambre."

Nivek
"Césares es su nombre, me contó que mis amigos fueron ejecutados por orden de la reina, por traidores que entraron a Grecia sin su permiso, y por matar a un soldado de la Grecia real. Mi furia escaló a otro nivel, y le grité a Cesarus muchas veces que a donde está el castillo, me dijo donde estaba y seguí mi camino hacia mi venganza, que me tomo algunos años porque según me andaban buscando, entre cuevas, árboles y la soledad, viví todos estos años, pero fue el dolor de que mataran a mis amigos que se disparó un día, y tome la decisión de matar a la reina".

Katizi
"Por primera vez estoy de tu lado, porque así como atentaste con ella, así como hice lo posible para darle fin a su vida. Crees que mi encuentro contigo cerca del castillo fue porque buscaba comida?. Que bueno que te entiendo Nivek, ahora me entenderás tú a mí.

Continuara....El Cordero


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Jue Dic 09, 2021 4:48 pm
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Continuacion.... El Zumbido de Nivek


El Cordero

Muy de mañana en un lugar del bosque, rodeado por árboles y verdoso pasto, se encuentra un lago natural, el agua cristalina es visible, pura y necesaria para los animales que los rodean. Los árboles rodean todo el lago, que está cubierto por los árboles que están alrededor, un sitio específico como si alguien ya lo había conocido. Protegido por los árboles, que se requiere un pequeño descenso para llegar al lago, como si fuese un agujero ancho que hace que el lago este como si estuvieras bajando una colina, al estar cerca del agua, si miras hacia atrás, notas los árboles que están más arriba. Serra se encuentra arriba de unos de los árboles, mirando todo alrededor, preparada para reportar si visualiza un enemigo en algunas millas, para darle tiempo a avisar si el peligro se aproxima.
En el lago Miera limpia las heridas de Molava, con gesto de dolor tratando de ocultar el roce del agua con sus heridas. Marcas en sus hombres, causa del escudero de pecho, que se encuentra tirado en la tierra con manchas de sangre seca. Molava se encuentra sentada en la orilla del lago, mientras que Miera con sus pequeñas manos limpia las heridas. Con su cara golpeada y todavía hinchada, Molava se queja más de la herida de su espalda , donde la espada rasgó su el . Ella sé echa agua en su cabeza, que tiene golpes y moretones.
Serra, llega bajando de los árboles y corre hacia donde Molava y Miera.

Serra
"Tenías razón, ellos se dirigen hacia el bosque muerto, mire unos caballos para ese lado, pero llegarán a aquí rápido".

Molava sigue limpiando sus heridas, y cierra sus ojos indicando mucho dolor. Serra nota las heridas de la espalda de Molava, ya que su vestimenta está rasgada.

Serra
"Debemos desinfectar tu herida, ni plantas ni nada del bosque nos ayudará, porque tu herida esta sucia y necesita cuidado desde el comienzo, la infección puede matarte"

Miera
"Solo tenemos el bosque a nuestro alrededor, con esto debemos de trabar para ayudarla, no tenemos otra opción."

Serra
" Podemos tratar, no obstante, ya la infección está presente, debemos buscar algo que la corte de mal manera, las plantas ayudaran, y asta la pueden curar, sin embargo no en el tiempo requerido."

Molava deja de limpiarse sus heridas, y se da la vuelta, mira a Serra con curiosidad.

Molava
"Eres Doctor o la perra del sacerdote?, nada más te he visto andar detrás de él, con tu rabo entre las piernas pecosa."

Serra se sorprende al escuchar a Molava, que se da cuenta ella no confia, Serra abre su boca sorprendida, pero una sola palabra no sale de su boca. Molava sale del lago y mira el contenido del saco del soldado que ella había matado, encuentra una daga completamente negra, 4 manzanas, una cuchara y un cinturón romano. Molava se pone el cinturón donde se engancha la espada y la daga.

Miera
"Ellas nos dio su protección a mí y a Zatis."

Molava agarra las cuatros manzanas, y unas lágrimas comienzan a bajar de su rostro por la muerte de Zatis. Sin mirar a Serra y Miera, ella arroja dos manzanas cerca de ellas, Sierra la recoge la lleva al lago para lavarlas, le entrega una Miera y empieza a masticar la de ella. Molava nota el gesto de Serra, Molava se sienta en el pasto y mira a Sierra.

Molava
"Únicamente aquellos que no quieren ejecutar hacen lo que hiciste, te crees diferente a nosotras.?"

Serra la mira con curiosidad.

Serra
"Solo, quiero comerme mi manzana."

Molava
"Ves este campo verde, te preguntarás tu misma, el porqué esta verde todavía como si el otoño no le ha hecho nada, asta pueda ser que te dirás a ti misma que no conoces esta tierra, que talvez de donde viniste sería más regular a lo as visto, entonces tú con tus dudas solamente quiere decir una cosa, que si no sabes por qué las cosas no se ven como de donde vienes, no tienes que estar aquí."

Serra come su manzana en silencio sin mirar a Molava, Molava se levanta del pasto y se acerca a ella.

Molava
"A ver chica pecosa, cuentame algo que no hallan dicho."

Serra
"Me gusta mucho la leche de oveja, mi mamá siempre mencionaba que tendría que tener un marido que tenga muchas ovejas, el cielo algunas veces creo que juega conmigo, porque asta ovejas observo, pero también puercos y hadas. Sé que mi imaginación vuela, así me expresaba mi padre, y yo nunca deje de pensarle, porque al mirar el cielo observaba todas esas cosas pero…

Serra se queda callada al enterarse de que está hablando mucho. Molava sacude su cabeza de lado a lado, y mira a Miera.

Miera
"Ella no se da cuenta cuando habla mucho Molava".

Molava
"Oh si?, que tal si le doy uso a la nueva daga y te corto la lengua."

Serra mira a Molava con pánico, que come dos manzanas a la misma vez. Molava se camina a donde esta Miera, y recoge él escudero que lo pone en el lago para que se hunda dentro del agua.

Molava
"Debemos marcharnos, no podemos quedarnos aquí, nos mantendremos cerca de los árboles, cubriéndonos en ellos, si chocamos con un camino llano entonces esperen que yo salga y que les diga que vengan"

Mientras caminan todo el camino, de árbol a árbol para no ser vistas, Molava va al frente, sintiendo la tierra y dirigiendo los pasos. Herida, y quejándose cada paso, ella sigue sin mirar atrás. Miera y Serra notan su sufrimiento.

Serra
"Necesitamos ayudarla, aceite caliente es necesario para la infección, algo que vuelva la herida seca, si no morirá en algunos días."

Miera
"Como sabes esas cosas"?

Serra
"Mi padre curaba a los heridos cuando ayudaba al sacerdote, también usaban algo fuerte que toman, y lo rociaban en las heridas, mi padre tomaba de eso y se volvía dormilón y torpe."

Miera
"Entonces tú padre ayudaba al sacerdote, quiere decir que tu padre talvez conoció a la reina".

Serra se queda pasmada en el camino, Miera la mira y también detiene sus pasos. Unos diez pasos después, Molava nota que las dos no caminan, Molava retrocede y se acerca a Miera, Molava después concentra su mirada hacia Serra, que se queda pasmada como si ha visto un fantasma.

Serra
"Creo que sea mejor que les cuente algo."

Molava encuentra extraño el comportamiento, pero prosigue caminando y es cuando Miera la sigue.

Molava
"Que será lo que quieres contar, es mejor que continúes antes de que te deje que te maten.
Serra empieza a caminar detrás de ellos, y se agarra la frente de forma tratando de manifestar las cosas como son.

Serra
"Me llamo Serra Sabatis....

Molava
"Y yo el lobo que te va a devorar si no dejas las estupideces."

Serra aterrorizadas mira para todos los lados y trata de controlarse. Ella respira fuertemente.

Serra
"Mi padre fue asistente del sacerdote mientras yo fui unas de las damas reales de la reina."

Sierra cierra sus ojos esperándo lo peor. Molava se detiene, Miera se echa a un lado, Molava saca su espada y camina rápidamente hacia Serra, Sierra empieza a gritarle a Molava...

Serra
"No. no me mates, si me matas ami estarás matando a Miera también quien es sangre de real."

Miera se le acerca rápidamente y le dice que lo que dice Serra es la verdad.

Miera
"Ekatulia se lo expresó a ella, yo la escuché, no sé si es verdad o es mentira, pero Ekarulia le declaró antes de que se quemara."

Molava
"Imposible, Katizi es tu madre, crecí con ustedes conociéndolas madre e hija."

Miera
"No Molava, Ekatullia le mencionó a Katizi que se hiciera que era madre mía, algo que talvez Katizi entiende, Katizi me contó hace poco tiempo, era un secreto."

Molava
"Secreto que yo no lo tenía que saber verdad?, eres como mi hija, y entre tú y Katizi no tenían confianza."

Miera
"Te quiero como mi madre al igual que Katizi, pero eso lo tendrás que preguntar a ella."

A unos 10 pasos esta Sierra con mucho miedo. Molava se acerca mientras ella se aplasta y pone sus dos manos en la cabeza. Molava mira y pone su espada de en su cinturón.

Molava
"Camina frente a nosotros, y píntame tu historia a mi agrado para no matarte".

Serra
"No puedo caminar en el frente, no sé que se aproxima, tú sabes con tus cosas de manos en la tierra, tengo miedo, y si algo me hace frente?

Molava
"Tus pedazos de tu cuerpo y tu sangre nos dará la buena señal que no podemos seguir por ahí."

Serra camina aterrorizada y llorando al escuchar lo que Molava le ha dicho.

Molava
"Algo no está bien, algo anda mal."

Miera
"No es mala gente, creo que esta más perdida que nosotros en este mundo."

Molava
"No me refiero a la pecosa, por mí ella la pueden encontrar, hablo de que no nos han encontrado, y que estan haciendo todo lo contrario, están despistados, no están sus cabales digamos."

Miera
"Pero es bueno , manifiesto yo."

Molava
"Muy bueno para ser cierto".

Miera
"Nos pasamos corriendo toda la noche sin descansar, mientras ellos atendían al fuego, considero que nos adelantamos demasiados, además cubrimos todas nuestras huellas y cruzamos varios lagos."

Molava
"Sus caballos hacen de nuestra agitada noche una hora de diferencia, algo no está bien Miera, ve a la izquierda, busca un árbol treparte.

Miera escoge su izquierda y se pone en busca en el árbol más alto, Serra mira hacia atrás, y se da cuenta lo que está pasando.

Serra
"Es muy pequeña para coger el riesgo que la maten."

Molava
"Y tu muy estúpida para no callarte tu boca."

Serra camina sin responder, sin nada que decir, prosigue caminando con mente de que en cualquier momento puede ser asesinada.

Molava
"Como es que una Dama de la reina está ahora siendo fugitiva en el bosque.

Serra
"La reina un día vino disgustada, ese día que según la trataron dé matar , trate de ayudarla, y me golpeo, ese fue el día que me votó del castillo a mi suerte.

Molava
"Wao, estaba de buen humor, porque según todo lo que no es de su agrado llega a la muerte, dichosa eres, si acaso dices la verdad. Pero noto algo en ti, si te golpeo fue para matarte, porque aunque tu golpe en tu ojo casi no es muy visible, esos moretones en tu cuerpo son notables. Más en tu boca, que ahora casi es verde oscuro, tan severa fue su ataque?

Serra trata de componer sus lágrimas, aunque Molava no la puede ver, ella nota como su cuello se encoge cuando está llorando.

Molava
"Si no me equivoco, después de que te golpearon, vino algo peor, lo que cuenta es que estas viva para sí quieres contar, no me interesa tus historias, solo quiero saber el porqué andabas con el sacerdote."

Serra
"Se llama Milan, y no es lo que crees".

Molava
"Si lo note, esa compasión que tiene por ser sacerdote".

Serra
"Según soy su asistente, pero también tiene un plan para mí, no sé si es un plan bueno o malo. Puedo decir que de alguna manera salvo mi vida, y de otra me quiere matar de nuevo, pero todo es por él según favor que le debe a mi padre. "

Molava
"Prefiero estar muerta antes de que un sacerdote así se preocupe por mí".

Serra
"El hombre con la cicatriz en el labio se llama Freniud, casi me mató, y me hizo muchas cosas fuera del cristianismo antes de matarme, yo no soy pura y me avergüenzo."

Molava
"De ese animal no me sorprende nada, eso ganas por ser parte de esa gente."

Serra se da la vuelta, y esta vez mira a Molava con mucha furia.

Serra
"Nunca quise ser parte de nadie, vivía bien en mi aldea con mi madre, mi padre venía de vez en cuando, y fue por la muerte de mi madre que me llevaron a tan frío lugar. Extraño las aves del campo, las ovejas del ganado, mis amigos, y todo lo que era mi pequeño hogar. Me educaron y me dieron otra identidad, según para que sea una buena dama real, y sabes lo que gane con todo eso?, andar con una ropa desgarrada y este manto que representa un mantel de mesa, acaso crees que elegí esa vida dime tú?."

Molava se acerca a Serra, que se aplasta con sus manos en la cabeza. Molava se sienta en la tierra frente a Serra, le agarra las dos manos, bajándolas para que ella se vea cara a cara con ella.

Molava
"Mírame bien Pecosa, que vez en mí, que notas, soy mujer verdad, pero háblame de mí , exprésame que vez."

Sierra asombrada, comienza a mirar a Molava, mientras que Molava no desvía su mirada.

Serra
"Contemplo una mujer de algunos 30 años, furiosa, con un corazón lleno de fuego, que arde a cada instante. Tiene una inquietud toda su vida y esa inquietud la hace quien es.

Molava
"Bien, y ahora que vez , antes de mis heridas en mi cara, no obstante, en un mundo diferente, y también en un momento donde estabas en tu aldea feliz, imagínate como seria yo, mírame de esa manera."

Serra nuevamente analiza el rostro de Molava.

Serra
"Una mujer hermosa, de campo, con inocencia de valles, hermoso pelo color oro, corazón inocente y puro , unos 25 años.

Moleva se le levanta de la tierra, y empieza a arreglarse su cinturón, camina hacia adelante, mientras que Serra la sigue.

Molava
"24, y sí, soy de una aldea humilde".

En el campamento de los soldados, Milan se encuentra mirando todo lo que se ha quemado. Muchas tiendas quemadas, y muertos calcinados. El humo sigue insistiendo estar presente, y Milan con cara seria, trata de entender lo ocurrido. Frenieud se acerca a Milan, que por su parentesco a tratado toda la noche de poner las cosas en orden, ya que su cara está casi oscura de humo del fuego.

Freniud
"No sé por qué, pero creo que he visto cosas más desagradables que estas, los cuerpos quemados, todo este humo que apagamos a pura tierra, y tu cara de asombro. Sin embargo, de todas estas cosas me llama la atención como una persona consumida por el fuego , camina todo este lado, con flechas atravesando su cuerpo, y llega hacia lo más lejos sin detenerse."

Milan
"Si quieres que te explique el porqué la bruja cargaba el fuego, no tengo tiempo de contarte cuentos de hadas Frenieud. Pero si quieres explicarme lo que está pasando, después de esta tragedia, entonces soy todo oído."

Freniud entra a la carpa de Milan, coge un poco de agua y se lava la cara, regresa donde Milán, que se encuentra mirando todo el daño causado por el incendio.

Freniud
"Muchos caballos salieron corriendo en la noche, Kletus anda detrás de ellos, mientras que ala misma vez busca a los fugitivos. Muchos están heridos, quemaduras leves, sin embargo, que tienen que ser atendidas. Nuestras municiones están disminuidas, poca comida para los que quedamos."

Milan
"Necesitó saber con cuantos soldados y caballos cuento en total".

Freniud
"Si es para tu misión, solo puedo darte 10, necesito los otros para qué se pueden atender los heridos y también para que lo protejan."

Milan baja su cabeza, y aprietas sus dientes de forma de furia.

Milan
"Mandaste a Kletus a buscar los fugitivos o los caballos?."

Freniud
"Las dos cosas, tengo solamente una unidad de 20 solados con Kletus buscando los caballos y buscando los fugitivos, no puedo emprender a ayudarlo por todo esto que es obvio que es tu culpa."

Milan
"Así como quieres saber como la bruja hizo lo que presenciaste, así de increíble son estas cosas que pasan, no tengo la culpa de algo que tú no puedes entender, si no lo entiendes es porque se sale de tus manos."

Freniud
"Te equivocas, no me interesa su cuento de hadas como dice, pero si entiendo algo, que si esos fugitivos no aparecen, será su cabeza que tendré que llevarle a la hermana de la reina en un plato. Mejor coja su rosario y ore que Kletus los encuentre. De 50 solados estamos con 30 que son útiles, con menos caballos, con una asesina suelta, y una ejecución de una bruja que no podrá llevar al palacio. Creo que sería mejor que ponga a Kletus en la cruz cuando ore su rosario, porque seria de el que tendrá que esperar un milagro."

Freniud camina alejándose de Milán sin esperar respuesta, en lo que camina resita una clase de oración, "Oh grandioso Kletus tú que todavía no estas en el cielo, sea tu nombre bríndanos a los fugitivos amén, al terminar él se ríe a carcasas burlándose de Milan

Caminado el bosque, Serra y Molava mantienen el silencio y la distancia, mientras que esta vez Serra sigue a Molava, las dos cuidan cada paso por si una sorpresa les pasa. Un sonido de un pájaro despierta el silencio, y Molava cuidadosa mente deja de caminar para escuchar.

Serra
"Es un Sinsonte, es un pájaro de muchas voces, pero porque....

Molava hace seña con su dedo a Serra que guarde silencio, de la misma vez Molava espera algo que no llega a sus oídos. Otro sonido parecido al sinsonte se escucha.

Molava
"Sacas tus piernas que tenemos que correr",

Ellas corren desesperadas, Miera baja de un árbol y se pone de lado a lado a Molava que también corre a su ritmo.

Miera
"El caballo viene detrás de nosotros, esta sin jinete, sin nadie quien lo guie, parece que le viene corriendo a algo."

Molava , Miera y Serra corren rápidamente y es cuando miran al caballo de lejos que vienen detrás de ellas.

Molava
"Sube a un árbol, yo me encargo de pecosa."

Miera sube un árbol y se pierde entre las ramas y hojas. Molava ayuda a Serra a Subir un árbol, pero Serra no sube lo suficiente para que no la vean, ya que no está acostumbrada. Al escuchar otro sonido de otra ave, Molava comienza a preocuparse.

Molava
"Apúrate pecosa, los griegos andan atrás del caballo."

El caballo se acerca cada vez más rápido hacia donde Molava, ella arranca una rama y le hace frente al caballo que se para en dos patas al contemplar a Molava , el caballo se devuelve y Molava se esconde detrás de un árbol. Y le señala a Serra que se baje y se esconda detrás del árbol. Serra se cae , y al caer agarra su cintura indicando dolor, ella se arrastra detrás de un árbol. Molata nota de lejos como el caballo sigue por otro camino y los soldados que toman el mismo camino para seguir al caballo. Unos minutos han pasado, y es cuando Molava siente la tierra con su mano, ella hace otro sonido de una ave, y es cuando Miera hace otro sonido. Molava se queda pasmada detrás del árbol, mientras que Serra mira a Molava aterrorizada y llorando agarrándose la cintura de un lado. Unos minutos después el sonido de otra ave llega a los odios de Molava, esta vez Molava se acerca a Serra que tiene un moretón rojo en la cintura. Miera llega, y se acerca a Molava.

Miera
"Siguieron al caballo, y creo que no duraran mucho para agarrarlo, el caballo cruzo un lago y eso lo detienen a ellos un poco, dándonos más tiempo."

Molava
"Debemos buscar un lugar, donde quedarnos..."

Molava cae de rodillas y agoniza de dolor, Serra nota la espalda.

Serra
"Necesitamos algo que corte la infección, no puedes seguir así"."

Miera
"Observe una casa cruzando el camino libre del bosque, pienso que está abandonada, los soldados vinieron de allá, puede ser que ya Allan inspeccionado ese lado, talvez encontramos algo ahí, es la mejor opción ahora mismo."

Serra y Miera ayudan a Molava a caminar, la agarra por cada brazo, mientras que Molava trata de caminar lo más que pueda. Unos minutos han pasado y el camino de bosque ahora llega a una clase de carretera. Las tres se esconden entre los árboles, la carretera está bajando una colina, donde el pasto separa la carretera que es de pura tierra colorada. Antes de bajar ellas asechan bien, evitando gente, hombres en caballos, carruajes y todo lo que parezca tránsito.

Miera
"Al cruzar, nos iremos detrás de esos árboles, de ahí tenemos que ver la casa que te había dicho, está justamente cerca de este corrido. La chimenea es de ladrillos, por eso note que es una casa, más adelante encontraras un lugar rocoso, como que si la casa fue hecha de la misma roca."

Molava
"Te quedarás en el bosque, yo y pecosa miraremos que se encuentra ahí."

Las tres corren hacia el otro lado, y al entrar al bosque Molava bruscamente agarra a las dos y la arrastra detrás de un árbol. Sin idea que está pasando Miera y Serra miran a Molava, Molava apunta hacia la casa. Una anciana, con sombrero de plumas y vestido de color crema, camina hacia la casa. Ellas esperen que entren.

Molava
"Por lo que siento, la casa no está abandonada, pecosa es hora que uses tus modales de castillo, necesitamos cosas que nos ayuden."

Serra
"Me niego a robar, no me criaron así, tengo la moral."

Molava la agarra por un brazo, y Serra se suelta de ella y cruza los brazos.

Molava
"Nada pasará si haces lo que tienes que hacer".

Serra
"Si quieres que hagas las cosas será a mi manera o nada, por algo me pides ayuda".

Miera mira a Molava indicándole que es la mejor idea, es cuando nuevamente Miera se desaparece en el bosque.

Molava
"Bien, y que planea su majestad."

Serra
"Deja la espada y el cinturón, puedes traer la daga, solo hablaras cuando te diga que hables y trataras de no poner una cara de disgusto, yo por un lado te presentaré como mi madre, y dirás que buscas ayuda, que no tengo nada que comer".

Molava la mira como si estuviera perdida, ella camina con todo cinturón y espada hacia la casa de la anciana, llevándose a Serra de un brazo.

Serra
"Que haces, esto no fue lo que hablamos."

Molava
"Se me olvidaba lo tanto hablas, quiero evitar una conversación de ti y la anciana que nos lleve 10 años."

Al acercarse, una casa hecha de rocas y ladrillos hace su presencia. Se nota como si unos ladrillos y rocas fueron depositados para una construcción. Es muy notable como algunas piedras ruedan por la sensibilidad del viento. La chimenea es lo único perfecto, como si empiezan construirla empezando por la chimenea, ya que los ladrillos están en perfectas condiciones como si fuesen nuevos. Varias matas olivos rodean la casa, donde las ramas y los olivos descansan en el techo rocoso. La puerta es de madera, pero doblada de un lado, telas de ropa cubren una ventana que consiste en un agujero hecho de rocas. La anciana sale y se queda parada en el frente, en lo cercano es notable que sus ojos no tiene pupilas, y su blanco es notable, en menos de 5 segundos ella cierra los ojos.

Anciana
"Quien anda ahí?, puedo sentir sus pasos, soy una mujer ciega y frágil, cojan lo que quieran y vallense."

Serra
"Señora, ando perdida, me caí del carruaje de mi Dama sin embargo, sé donde ir, solo quiero un poco de comida.

Anciana
"Como te caíste?"

Serra
"Mi Dama no me deja sentarme con ella, tengo que sentarme fuera del carruaje con el que guía los caballos, él me odia y me tiro fuera del carruaje."

Molava mira a Sierra en asombro a la mentira, Molava agarra su espada.

Anciana
"Tengo una sopa de olivo que hice esta mañana, vamos entra."

La anciana entra a su casa, mientras que Molava agarra nuevamente a Serra de un brazo.

Molava
"Es la peor mentira que he escuchado en mi miserable vida, pero también es la anciana más torpe que me he encontrado, pregúntale si es tu abuela porque creo que piensa como tu pecosa."

Serra camina hacia la casa, pero nota que Molava se queda atrás.

Serra
"Que pasa?, vamos, ella es ciega, e inocente.

Molava
"Algo no anda bien por aquí, debo quedarme, si entramos los dos por lo menos uno puede escapar, no sé que me espera detrás de esa puerta"."

Serra pone sus manos en la cintura y mira al cielo lista para llorar.

Serra
"Entonces estás preparada para que sea carnada de nuevo, acaso así me miras, como un objeto de la vida que solo tratas de usarlo para tu preferencia. Y yo, y yo, lo que me espera ahí dentro que será, si es algo malo, si algo que acabara con mi vida no te importa verdad?."

Molava
"Te hundiste en tu propia mentira, dijiste que andabas sola, deja tu preocupación, dices que es ciega e inocente, estaré cerca de ti por fuera de la casa, es mejor por si alguien se acerca no crees?.

Molava le da vuelta a la casa, mientras que Serra sigue su camino hacia la puerta. Al entrar ella ve piedras por todos lados, como si el piso fuese también un camino lleno de piedras. Una mesa grande de madera cuadrada, dos barriles de vino acostados al lado de la mesa, haciendo el papel de sillas. Mientras que una silla de madera se encuentra por la única ventana, es ahí donde Serra va y abre un poco la tela para mirar donde esta Molava.

Anciana
"Aquí ahí un poco de sopa de aceitunas hija mía, esta fría, pero si quiere la caliento un poco."
Serra toma la taza de losa y la cuchara, y esta vez le dice que la quiera caliente, para tener más tiempo. Serra sigue la anciana hacia lo que es la cocina, y es cuando nota lo que se le llama un fogón prendido con leña bien cortada, y es donde la anciana pone la taza para que se caliente.

Serra
"Vive sola usted, o acaso alguien más vive aquí".

Anciana
"Vivo con mi nieta, ven, te voy a enseñar"

Serra sigue a la anciana que se agarra de las paredes de tierra como tocando algo conocido, ella toca una madera que estaba recostada de la pared, y en la pared existe un gigante agujero, donde ella se pone de rodillas y gatea como un animal de cuatro patas. Al entrar la anciana le menciona a Serra que entre. Serra asustada trata de calmar sus nervios y es cuando Molava aparece y comienza a comerse la sopa de Aceitunas.

Serra
"Me quedaré aquí señora, me duele la espalda del golpe al caer."

Un sonido como si arrastraran a una persona suena en el agujero, y es cuando se escucha la anciana quejándose, al salir la anciana lleva una soga en su mano, y al jalar y jalar saca de adentro lo que se parece un ser humano amarrado de la cintura con una soga. Una muchacha con los pies y las manos torcidas, babeando todo su cuerpo, solo una bata blanca y sucia la acompaña. Su pelo es negro sucio, sus ojos negros no se dan cuenta de que estamos presente y comienza a sonreír.

Anciana
"Ella es mi nieta, Kilkiy, no habla y menos escucha, Dios se la dio así ami hija que falleció hace un tiempo. La tengo amarrada en ese agujero porque según es peligro para los que están afuera, tiene sus momentos de violencia, y yo ya estoy muy bien para esto. Hija mía, si vez que no abro los ojos es porque no quiero asustarte con mis ojos sin pupilas, nací de esta manera, ciega desde mi primer día de vida".

Molava escucha todo detrás de las paredes de la cocina, se asoma de vez en cuando para ver lo que está pasando. Molava mira al techo que se está cayendo, cada agujero que se encuentra se nota la arena que cae al despegarse de las rocas, y las ramas de las matas de olivos entran por todos lados. Molava se acerca le pasa lo que queda de la sopa a Serra, quela bebe cuidadosamente, mientras que la anciana le da de comer a su nieta.

Serra
"Vive de hace mucho aquí me imagino."

Anciana
" Unos 30 años, antes vivía en Athens, pero mi madre nació por estos lados y prefiero estar aquí, la familia es todo."

Serra
"Como atiende a su hija, sola ciega y desamparada, tiene algún familiar por aquí".

Anciana
"No, no tengo a nadie, todas las mañana me voy a pedir en el pueblo que está cerca de aquí. Muchas de las veces me quedo en medio del camino, y espero quien pasa."

Mientras la noche ha llegado, Molava sentada en el piso rocoso empieza a limpiar su espada, dándole brillo con su propia ropa. Ella busca su reflejo en ella, y al no verlo comienza a darle brillo, así como si fuese un espejo. La única luz de la casa es el fogón que sigue prendido, y es cuando Molava con su inquietud de sentir la espada como un espejo sigue tratando de darle más brillo. Ella refleja a Serra y a la anciana, y sonríe por lograrlo.

Anciana
"Mi casa era bella, me la han destruido tres veces, si la notas abandonada es porque me ha dado trabajo subirla, ya mi cuerpo no aguanta el trabajo pesado, solo le tiro las piedras por arriba."

Serra
"Pero quien puede hacer todo esto y porque.?"

Anciana
Órdenes del castillo, no puedo pagar mis impuestos, y cuando vienen se aprovechan y se llevan todo, buscan sus martillos y comienzan a romperlo todo."

Serra
"Cobardes, infelices."

La muchacha discapacitada comienza a toser, y es cuando vomita algo. Serra lo nota su se agacha para limpiarla. Mientras Molava todavía mantiene su vista con el reflejo de la espada, ella nota como las pupilas de la ancianan bajan de sus ojos para mirar a Serra que se queda de espalda y agachada. Molava entra con toda furia saca su espada y la pone en el cuello de la Anciana, Serra llama la atención de Molava, y al mirar para atrás la muchacha deshabilitada esta de pie con un cuchillo en la garganta de Serra.

Kilkiy
"La haces daño a la anciana y tu amiga muere."

El sonido de un cuervo de lejos llama la atención de Molava, ya que Miera la alerta de algo que se aproxima.

Molava
"Los soldados, están aquí."

Continuará....


Última edición por Antonio Liz el Jue Dic 09, 2021 5:02 pm, editado 1 vez
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Continuacion...El Cordero

La Farra Real

En la habitación real la reina se encuentra acompañada de su hermana, Nora y algunas damas de la reina que bañan a Gigna. Aquella visita a los calabozos dejó a Gigna a acudir nuevamente a un baño y un nuevo vestido. Mientras las damas bañan a Gigna, la reina Grecia se asoma a la ventana mirando aquellos invitados esperados de esa noche. Los Turcos llegan al palacio, la vestimenta de pantalones anchos hasta los tobillos y sus camisas coloridas, rojas y moradas, le dan el color a una noche oscura.

Unos 100 soldados acompañan el carruaje, donde la reina nota a aquel joven que sería su prometido bajando del carruaje. Grecia mira con mucha curiosidad todo lo que está pasando, ignorando la entrada del muchacho, su cultura la impresiona, ya que es la primera vez que se encuentra en presencia de un formal enemigo de su padre. Gigna se acerca a la ventana, que ahora tiene un vestido blanco, liso sin mangas y cuello redondo. Su pelo rubio suelto, con una tiara de oro que contiene un diamante en el centro.

Grecia
“Te ves fabulosa, y esa tiara es para ti, ya que tantos te gustan hermana.”

Gigna
“Gracias, aunque la verdad me siento ordinaria gracias a ti, ya que mi vestido de gala fue arruinado en tu jornada a ese lugar terrible.”

Grecia
“Llamas a unos de mi vestido ordinarios?, no puedo entregarte algo que me represente,reina solo es una”

Gigna
“Esta bien, disculpa que me queje, pero eso no era lo que tenía en mente hermana”.

Grecia sigue su mirada hacia los turcos, su cultura fascina sus ojos, y se entretiene con todos sus gestos. Mientras que Gigna la acompaña en su visión, tratando de descifrar lo que ella está mirando.

Gigna
“Que ridículos son, vestidos, cargados de colores, no se puede esperar mucho de esa gente.

Grecia
“Te olvidas que esos ridículos son la razón de la paz, si no fuera por ellos estaríamos matándonos.

Gigna
Paz?, no me hagas reir hermana, si crees que esto es paz entonces quieres engañarme, pero recuerda que te conozco mas que la palma de mis manos."

Nora se acerca a la ventana, ella se queda a unos paso de la reina, y con su cabeza al piso, empieza a darle un mensaje a la reina.

Nora
“Su majestad, me acaban de informar, que su presencia es requerida en la sala real.”

Gigna
“ Cómo es eso?, creí que de aquí íbamos al salón de baile,

Grecia
“ La formalidad es lo primero hermana mía, puedes esperarme en el salón de baile.”

La reina sale de su cuarto mientras es acompañada por 10 guardias reales en dirección a la sala real. Con su vestido azul pálido y rosado, y su corona en la cabeza, ella pasea los pasillos del palacio. Al llegar a la entrada de la sala real ella nota a los turcos y al joven que sería su prometido, esperando cerca en las puertas de la sala. Los guardias abren la puerta y solo la reina entra en la sala. Los guardias cierran la puerta, y la reina camina hacia su silla, mientras que solo Gelio se encuentra en la sala a la izquierda de la silla. Al sentarse, Gelio a unos pasos se mantiene parado con su bastón, la reina hace señal que se siente y él se sienta en el escalón que conduce a la silla de la reina, a unos dos pasos de ella.

Gelio
“ Su majestad, los turcos han llegado con el joven y el representante del Sultan, ellos proponen hablar de los ajustes sobre la entrega de su padre en la frontera.”

Grecia
“ Será para otro día, hoy no pretendo estar aquí toda la noche, estoy aqui por el respeto de la presentación como debe de ser.”

Gelio
“Cómo diga su majestad, así será.”

Grecia
“ Como va la captura de el fugitivo.?”

Gelio
“Freniud, Milan y Keltus están trabajando en eso, ahora mismo han capturado una bruja y una asesina que andaba fugitiva."

Grecia
“Entonces han tenido suerte con todo menos el asunto de la reina, por lo menos en su camino han hecho algo correcto.”

Grecia
“¿Quién es la asesina?”

Gelio
“En aquel lugar que le llaman bosque muerto, se han encontrado varios cráneos y huesos, y algunos son soldados de vuestra majestad. Se le acusa porque según ella reside en ese dicho lugar. A la misma vez mató a unos de nuestros soldados en presencia de Milan.”

Grecia
“La bruja?”

Gelio
“Por orden de su hermana será ejecutada?

Grecia
“ Como dice”?

Gelio
“Su hermana mandó un mensajero que se lo comunicó a Milan.”

La reina se queda pensando por unos segundos, su cara de sospecha es notable.

Grecia
“ No se ejecutará esa orden hasta que yo diga.

Gelio
“ Si mi majestad”

Grecia
“ Gelio, Freniud y Kletus con Milan, y Marcus cruzando el río Hadad, quien está a cargo del ejercito aqui en el castillo.”?

Gelio
“Capitan Angus Farro su majestad.”

Grecia
“Y porque no está aquí a mi derecha el capitán?

Gelio
“Le pedí que esperara afuera, tengo un asunto importante que hablar con su majestad”. Necesitamos que su majestad haga lo posible para mantener a los turcos con nosotros 1 día más de lo que acordamos.”

Grecia
“ Tres día en total entonces, y porque no le dices que se queden un dia mas.”?

Gelio
“Si, lo he gestionado, pero el representante del Sultan no quiere demorar mas y mantiene sus dos días su majestad.”

Grecia
Porque un dia mas anciano.?

Gelio
“Marcus necesita agruparse ya que algunos soldados se ahogaron en el río de Hadad al cruzar, una tormenta los sorprendió, y necesitamos tiempo para que Freniud llegue donde tiene que llegar su majestad."

La reina se queda pensando, mirando a Gelio sin contestar, Gelio baja su cabeza. La reina comienza a mirar la noche por unas de las ventanas de la sala real. Su mirada vuelve a la realidad.

Grecia
“Bien, que pasen los turcos”.

La guardia abre la puerta, Angus entra primero y hace su guardia a la derecha de la reina. Dos personajes turcos entran a la sala camino hacia la reina. Un joven de 18 años vestido con pantalones anchos blancos, una jaqueta roja y camisa blanca. El joven de pelo negro, lleva en su cabeza un gorro fez, quien se le nota lo nervioso por esta frente a la reina. Su mirada hacia el piso, no es lo suficiente para desviar el nerviosismo, ya que tiemblan sus manos que están de lado a lado. La otro persona es un hombre alto, con bigote largo y fino, pantalones anchos rojos , con una camisa blanca y chaleco morado, tambien lleva un gorro fez en su cabeza de color rojo.

Gelio
“Mi reina, el joven Basil Tekin, y el embajador de Turquía Asaf Omen.”

Asaf
“Su majestad, grato es estar en su presencia, soy el embajador de Turquía, mano derecha de El Sultan.”

La reina fija su mirada en Asaf y le sonríe, después ella mira a Basil que sigue con su cabeza mirando al piso. La reina se levanta de la silla, camina hacia él, se para frente a él y le extiende su mano para que la bese.Basil nota la presencia de la reina, y besa su mano, la reina regresa a su silla.

Asaf
“Disculpe su majestad, el joven es muy tímido y a la misma vez muy emocionado por el honor de algún día convertirse en su esposo.

Grecia
“El honor es nuestro tenerlos aquí, lo más importante es mantener la paz, y gracias a ustedes estamos en buen camino.”

Asaf
“Su majestad habla muy bien de nosotros, el honor es de nuestro país tener la oportunidad de ser unido al suyo.”

La reina sonríe brevemente, y su mirada ahora se enfoca en Gelio, que no tarda en reaccionar al ver la gestión de la reina.

Gelio
“La reina quiere estar en privado con Basil, acompañenme a la sala de baile, y así le puedo presentar algunos miembros importantes del castillo. La reina se reunirá con nosotros en el tiempo del banquete que se aproxima.”

Todos salen de la sala real, mientras Basil todavía está parado guardando respeto en frente de la reina. La reina lo mira, pero al no presenciar contacto de mirada, ella decide sentarse en el escalón que está en frente de su silla.

Grecia
“Basil, entiendo que eres un poeta, que también escribes tus poesías.”

Basil
“ Su majestad, me gusta escribir, aunque para serle sincero no me gusta leer poesías de otros poetas.”

Grecia
“Entonces te aborrecen los libros y todos los poetas que lo escriben, si es así hemos comenzado bien, porque detesto los libros.”

Basil sube su cabeza, y por primera vez mira a la reina, el apresura su paso y se sienta a su lado.

Basil
“ Si, me aburren, no se que escriben, me pierdo en sus letras, osea me gusta leer cosas que me interesan. Cortas y que sean a su punto, escribo mis propias poesías, aunque la verdad soy diferente, mi poesía no aburre a la gente.”

Grecia
“Acaso tienes un público que considera lo contrario a los otros poetas?

Basil
“ Si claro, para ellos soy un virtuoso en las letras”.

Grecia
“Y fuera del castillo, quien te considera virtuoso.?

Basil
“ Bueno, mmmm, buena pregunta”.

Basil, trata de pensar cuidadosamente, pero no encuentra explicación. Mientras que la reina voltea su cara con una sonrisa de burla.

Basil
“No, creo que no soy tan especial fuera del castillo.”

Grecia
“Pues yo considero lo contrario, eres tu propio talento, y eso nadie te lo puede quitar.”

Basil
“Si, si, eso pienso de mí, estoy muy seguro que es así su majestad.”

Grecia
“Bien, demuéstrame que no estoy equivocada, recítame unos de tus fabulosos poemas.”

Basil se levanta, y saca un pañuelo, se seca el sudor de la frente.

Basil
“Tengo un poema que lo escribí para su majestad, me tomó una semana, y estoy muy seguro que le gustara.”

Grecia
“Pues comience mi estimado Pir Abdal, se que de su boca solo saldrán maravillas.”

Basil
“Pir Abdal”.?

Grecia
“ Si, si, Pir Abdal”..

Basil mira a la reina con una mirada de confusión, mientras que Grecia lo mira con una sonrisa, y se apaga al darse cuenta que Basil no sabe de que ella está hablando. La reina desvía su mirada a su izquierda con asombro.

Grecia
“Pir Abdal, fue un poeta famoso”.

Basil
“Ahhh, ok ok, perdon, me imagino que cuando nos casemos me enseñaras la cultura griega incluyendo a el grande de grecia Pir Abdal.”

La reina sonríe, y se pone la mano en la boca, para que Basil no se de cuenta de que se ríe de él.

Grecia
“Pir Abdal, es turco, nació en turquía y murió en turquía”.

Basil pone su gorro en el escalón, y pasa la mano por la cabeza, nervioso y sudando, mira hacia el techo, y le comenta a la reina.

Basil
“ Si, si, Pierre Abal….”

Grecia
“Pir Abdal.”

Basil
“Si ese mismo, mi padre tiene sus libros.”

Grecia, trata de contener su sonrisa, baja su cabeza sonriendo levemente. Y su mirada se concentra en Basil.

Grecia
“Vamos poeta, dime el poema dedicado a tu reina.”

Basil mira la ventana y comienza a murmurar algo, él fija su mirada en la reina.

Basil
“ Aquella luna me ama, aquel sol brilla, aquella estrella palpita y mi mirada enciende más mi ira. Una ira por tener la luna, el sol y las estrellas, porque sin ella el universo no proclama belleza. Me entero que ella es de más allá, más allá de los planetas y centellas que tratan de descubrir certeza. La amo hasta el final de lo más allá."

Grecia con su sonrisa, se queda esperando más palabras, ella se da cuenta que Basil ya ha terminado. Sorprendida con lo corto que fue, abre su boca de sorpresa.

Grecia
“ Te tomo una semana escribir esto?

Basil
“ No su majestad, me tarde porque tenía que memorizarlo”.

Grecia aprieta sus labios para contener su sonrisa, ella se levanta del escalón.

Grecia
“ Me gusto mucho, tengo que retirarme, el banquete va a comenzar, puedes venir conmigo.”

Los guardias abren la puerta y los soldados la siguen, Angus se encuentra a su derecha, hombre alto, bien afeitado, pelo negro con corte militar, con su escudero puesto. La reina lo mira de arriba abajo, con sonrisa y curiosidad

Grecia
“Capitan Angus, desde cuando eres capitán, cosas que la reina no sabía.”

Angus sonríe y sigue su paso sin mirar a la reina.

Angus
“Freniud, fue idea de Freniud, él sabe que soy muy amigo de la familia real desde la infancia, y tenía esa idea de que sería bueno tener a alguien en quien confiar.”

Grecia
“No sabia que animales de las selvas pueden ser domesticados.”

Grecia espera la sonrisa de Angus que no dura en sonreír, Angus en ese momento mira hacia atrás.

Angus
“Perdón mi reina, pero creo que un gatito de clase se le ha perdido a su dueño”.

Grecia sonríe y sus cachetes se ponen colorados.

Grecia
“ Es mi futuro marido, el que llevará los pantalones puestos y me hará respetarlo con mano de hierro.”

Grecia trata de no reírse al mirar a Angus, pero una carcajada llama la atención de todos quienes la siguen. Ella se pone nuevamente sería y sigue caminando.

Angus
“Si él será su futuro marido, entonces yo soy el gran sultán de Turquía.

La reina mira el techo en lo que camina e insiste en no reírse, Angus se adelanta y abre las puertas donde está el banquete real. Una mesa gigante, más recta que ancha, gigantes cortinas, y algunas 60 sillas la rodean, sin contar la de la reina que esta en el comienzo de la mesa. Su hermana está parada a la derecha de su silla, Mientras que Basil se sienta a la izquierda de la reina, Asaf está sentado al lado de Basil, y el General Satah de turquía al lado de Asaf, hombre calvo y barba negra corta, que no muestra interés por estar presente. Las otras sillas están ocupadas por miembros del castillo. Agnus nota a Gigna, y la mira con mucha sorpresa, la reina se sienta, y todos toman asiento mientras que los sirvientes sirven el banquete.

Gigna
“ Hermana, este cretino soldado me mira mucho, acaso le recuerdo a alguien.”

Grecia
“ Es Agnus, creo que dejaste tu mente en tu palacio.”

Gigna se sorprende y mira a Agnus con sonrisa.

Gigna
“ Que bello estas, mira que te queda bien ser soldado, no lo sabia, estas lindo.”

Agnus afirma con su cabeza sin decir ni una palabra, él sonríe mientras que Agnus trata de disimular para mantener su respeto a las damas reales. Gigna se acerca a Grecia.

Gigna
“ Angus siempre ha estado aquí?”

Grecia
“Lo mandé a buscar, estaba en Romania, y quise que se quedara aquí, es bueno tener amigos de verdad cuando tienes más enemigos”.

Gigna
“Pero y su familia, su esposa e hijos, osea para que también estén cerca de él verdad”?
Grecia mira a Gigna con sorpresa y curiosidad.

Grecia
“La respuesta es “no” hermana, no se si tiene esposa o hijos, pero está aquí mismo, se lo puedes preguntar.”

Gigna nota a Basil, y a Asaf que la miran con curiosidad.

Grecia
“ Que mal me siento con ustedes, mis excusas, ella es mi hermana Gigna, la consentida de mi padre, Gigna el embajador Asaf y Basil, mi prometido.”

Gigna mira con sorpresa a Basil, y trata de disimular algo que le incomoda, ella toma una copa de vino y le da la señal de brindis a su honor.

Asaf
“Usted es la esposa del Romano si no me equivoco mi dama.”

Gigna se le derrama un poco de vino en el vestido al escuchar a Asaf.

Asaf
“ Si, Otis Gillead es su nombre, es activo General de ejército Romano.”

Asaf mira al General Satah, que con cara de incomodidad hace contacto con la mirada de Asaf. La reina nota lo que pueda pasar, e interviene de forma natural.

Grecia
“Espero que su camino hacia aquí sea de su agrado y hayan disfrutado de nuestros paisajes.”

Asaf
“Su majestad, Grecia es muy interesante, todo sofisticado y lleno de mucha pasión.”

Basil
“Si, sus castillos son impresionantes, y la gente tiene una cultura diferente, pero se nota aquella intención de que nos sintieramos bien en esa jornada.”

Satah
“Ustedes también se les olvido mencionar, aquellos pueblos pequeños, donde la miseria es eterna, y el reino olvida aquellos que no son sangre real. Deberían contar también esa parte, como el hambre mata a los pobres, y como no existe oportunidad de crecer fuera de este clan.”

Todos se quedan callados, mientras que Asaf mira a Sarah con mucha furia, Basil mira a la reina, que no deja de mirar a Satah, seria y relajada , la reina responde a su mejor manera.

Grecia
“ El general tiene razón, es preferible que hablen de cosas que tal vez la reina desconozca”.

Satah se ríe a carcajadas, y al terminar coje una copa de vino, que se la bebe desesperadamente, el líquido le cae en su barba. Al terminar pone la copa en la mesa.

Satah
”Quiere decir que su majestad, desconoce lo que pasa fuera de su castillo.

Grecia
“Al contrario,conozco hasta el camino equivocado que decidieron coger para estar aquí. Si no me equivoco, tomaron su tiempo para llegar aquí, y por eso conocen más de lo que deben conocer.

Satah
“Somos turistas, queremos conocer más de esta tierra”.

Grecia
“También conocer nuestros antiguos enemigos, que residen aquí mismo, y me sorprende que visitaron primero aquellos que antes se oponían a la reina. Acaso está usted reclutando, o quiere saber más de nuestra cultura y paisajes?.

Satah trata de no mirar a la reina, y prefiere mantener su mirada en la mesa. La reina continúa mirando a Satah, y su mirada no se despega de donde está.

Basil
“Fue mi idea visitar algunos lugares que he escuchado, donde su abuelo hizo grandes batallas, nada que tenga que ver con política.”

Angus
“El pacto dicta que todo visitante militar debe ser acompañado por otro militar de otro clan, nuestra generosidad al dejarlos pasar libre en la frontera habla de lo bien que confiamos en ustedes. No se lleve de nuestra generosidad como un punto débil”.

Gigna, asombrada mira a Agnus, y con sentido de orgullo dirige la copa de vino como dándole un brindis a Satah.

Basil
“Disculpen, no volverá a pasar, mi culpa.”

Grecia
“No mi querido y futuro esposo, la verdad es que existen intenciones que no te aclamaron, porque existe un beneficio. Pero si, claro, creo en tu palabra.”

Grecia mantiene su mirada. Satah, que esta vez bebe vino ignorando la presencia de la reina. Asaf le secreta algo al oído a Basil. Basil toma un poco de vino antes de hablar y comienza toser por no tener costumbre al vino. Gelio se encuentra en la puerta y Agnus nota que requiere su presencia, Agnus sale de la sala.

Basil
“Su majestad, turquía requiere ver a su padre, necesitamos ver cómo vive su vida en los calabozos, Satah y algunos soldados inspeccionaran los calabozos en este momento si usted lo permite.”

Agnus entra a la sala y se acerca al oído de la reina, donde le dice en secreto.

Agnus
“Tu padre ha escapado, está fuera del castillo.”

Grecia mantiene su calma, y le sonríe a Basil.

Grecia
“Claro, los acompañaré”.

Continuará......
Antonio Liz
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Jue Dic 09, 2021 4:53 pm
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Continuación...La Farra Real

Enigmática Katizi

En aquella esperada jornada, Freniud y Milan cabalgan a paso lento a un lugar específico.Algunos 30 soldados lo acompañan, en un largo recorrido ya por semanas, donde los árboles rodean cada paso. Pequeños pueblos han pasado, y el terror se siente cuando los colores de la realeza hacen su presencia. Sin desviarse a descansar, ellos siguen su camino, y algunos religiosos se hincan para rendir homenaje a la santidad que para ellos pasa bendiciendo sus casas. Milan al notar cada gesto, hace la señal de la cruz en el aire, y después prosigue con lo que es su persona verdadera.

Freniud
“ Los hombres están cansados, llevamos semanas cabalgando, las paradas en los bosques no son lo suficiente para sentirnos cómodos, necesitamos quedarnos en un pueblo.”

Milan
“ Soldados, contamos con 30 soldados Freniud, si existen 100 habitantes en un pueblo, que te hace decir que no nos trataran de matar.”

Freniud
“A usted, claro, todos quieren su cabeza, pero de 100 me llevo 90, y esos 10 los dejo para que te coman vivos.”

Milan
“Sabes algo Freniud, mientras más deseas mi muerte, mas te deseo la vida, porque sin duda alguna eres el nivel que mantiene al ejército griego. Sabes que, vamos hacer algo, contaremos todas las iglesias del mundo y después contaremos todo territorio que Grecia haya conquistado, y si tienes más soldados que yo, te beso los pies.”

Freniud mira a Milan, ya que los dos cabalgan de lado a lado. Con su cara de molestia trata de ignorar a Milan, ya que los números de las iglesias supera todo el territorio conquistado por Grecia.

Freniud
“No entiendo como cambia de opinión tan rapido, segun tenía que cabalgar con mis soldados, y usted a su jornada.”

Milan
“Los planes han cambiado Freniud y para bien, tendrás todos tus hombres cuando lleguemos, y tomarás tu camino sin mi. Pero antes de todo, te diré a dónde irás, antes de que te reúnas con tu ejército.”

Freniud
“Confío en Marcus, Sé que él está haciendo lo correcto, donde él pone la mano yo pongo la cabeza. Pero, algo me intriga, algo me tiene digamos confundido, que tiene que ver su misión de encontrar al traicionero, con el ejército de nuestra majestad.?

Milan
“ Mira, Freniud, si te toca la oportunidad de dirigir una misa, no creo que conozcas las palabras, el propósito y la razón. Ahora, si me pones con una espada en medio de una guerra, moriré antes de que entre al terreno. Por eso te respeto mucho Freniud, porque sigues con vida con mucho que perder. Ahora, sería justo que respetes aquella bendición que te pueda dar,”

Freniun levanta sus cejas, dejándole saber a Milan que no entendió su dilema.

Milan
“Nunca te he traicionado, nunca he atentado con tu vida, te conozco de hace mucho.”
Freniud mira al frente y sigue cabalgando, árboles y pueblos lo rodean, y al acercarse a uno de ellos toman otro camino, cerca de los bosques y fuera de las chozas y las casas.

Freniud
“ Como sabe que existe peligro en lugares donde eliminamos toda amenaza?. Siento el miedo y terror de esta gente, mujeres, campesinos y niños.”

Milan
“Ese es nuestro problema Freniud, tenemos a esta gente en las palmas de nuestras manos, apretamos nuestros puños y los hacemos sufrir. Abrimos nuestras manos para que confíen, y después la apretamos más fuerte para dejarle saber quienes están al mando. Siempre es así Freniud, décadas y décadas han pasado así, nada cambia. Pero, cuando aprietas puedes sentir una espina, y esa espina hace que tu mano la dejes abierta por mucho tiempo, y es cuando ya no la puedes cerrar porque esa espina se puede enterrar y molestarte de por vida. Molestarte tanto hasta que te la puedes cortar, entonces sin esa mano ya no puedes apretar.”

Freniud
“Entonces el fugitivo se ha convertido en esa espina”.

Milan
“No Freniud, existen pedazos de maderas en cada pueblo, pedazos de madera que representa a Murmulla, Gentú, Esparza, Portis y Galome, aquellos clanes que se interponen a nuestro reinado, y puede que exista esa espina todavía rondando esta tierra.”

Freniud
“ Se condenan por respirar, por estar cerca de algo, por un simple murmullo, y se ejecutan. Si todavía existen espinas, considero que han reencarnado.”

Milan
“Te doy la razón Freniud, pero en mi jornada, yo evito la espinas.”

Después de una horas, ya casi de noche, Milan Y Freniud campan en un bosque. Milan se sienta al lado de un árbol, mientras que los soldados se sientan alrededor del fuego. Freniud le hace compañía a los soldados que beben lo poco que le queda, Freniud nota a Milan en el árbol en la oscuridad, y se dirige hacia él.

Freniud
“Tenga, solo queda pan, y ya este pedazo es el último, cómetelo Milan.

Milan agarra el pan, y comienza a comerlo lentamente.

Milan
“ No me arrepiento de dejar mi carpa y la mayoría de mis cosas para ayudar a los soldados heridos por el incendio.”

Freniud
“ Es lo único santo que ha hecho desde que te conozco”.

Milan se queda mirando a Freniud, como si Freniud a descubierto una verdad. Freniud se recuesta en la grama listo para dormir, él le da la espalda a Milan.

Milan
“Me preguntaste sobre la bruja, como caminaba con el fuego ardiendo, y como nadie la detuvo a pesar de las fechas.

Freniud abre los ojos, aunque Milan no lo puede ver, ya que esta acostado de lado dándole la espalda.

Milan
“Según las brujas, existe aquel líder satánico, que se encarga de todo lo que es sus prácticas. Es como si fuese su espíritu propio, su Dios, su todo poderoso.”

Freniud
“No me de otra razón para matarlo, usted involucrando al todopoderoso, soy pecador , asesino y hasta violador, pero una cosa sé, Dios vivo no se mezcla con algo que no lleva su nombre.”

Milan
“Ahí está, sabía que dentro de ese mal, existe tu fe.”

Freniud
“No confunda mi fe con la suya, la suya es negra.”

Milan mira la espalda de Freniud, y mira al cielo.

Milan
“ Antes era Akalai, Moncraste, Gerez, Fiki, y hoy día es Saxéx, fue un vivo que según existe después de muerto, Protege sus creyentes, y lleva consigo la ley de lo que es la magia negra. Brujas mueren por sus amos, quemadas y degolladas, pero sabes cuántos varones hemos quemados? ninguno. He visto el mal, como rodea los bosques, como ha matado gente. La madre de la reina fue escogida por Saxéx, para muchos es un problema mental, y para el palacio una enfermedad. Solo puedo guardar silencio."

Freniud escucha cuidadosamente, y una duda empieza a salir de su mente.

Freniud
“ Entonces lo ha enfrentado, lo ha visto?”

Milan
“Nunca, lo he visto, pero la madre de la reina sí, y según nuestra reina también. Pero un escándalo de un espíritu, significa un reino maldito. Si eso llega al oído de nuestros enemigos, los aliados nos miraran como malditos, y el reino caerá.”

Freniud
“Entonces, sabe que existe, pero no sabe enfrentarlo”. Pero qué pasó con la bruja.”?

Milan
“ Es un bautizo a la bienvenida a su amo ``.Todo lo que te he dicho es un rompe cabeza que trato de juntar con todas las últimas palabras de brujas que hemos quemado.Según escuchan y prosiguen sin importar que se estén quemando.”

Freniud
“Por un momento pensé que conocía a una bruja. Pero mi sospecha ya no existe, porque todo lo que me ha dicho no tiene sentido, por lo que veo debió estudiar una bruja.”

Milan trata de no decir mucho, ya que quiere ocultar su amistad con Ekatulia.

Muy de mañana, Nivek se encuentra mirando todo lo que la cima de la colina le deja ver. Con sus pensamientos lejos, y su mirada hacia lo más lejano, Nivek trata de entender un secreto que Katizi le ha entregado.

Nivek
“ Entonces, el día que estabas en el pueblo, fue un atentado contra la reina.”

Katizi
“ No a tu manera, pero ese fue el propósito.” Un hechizo la bruja había preparado, algo que en verdad le hubiera dado la muerte a la reina. Sabia su movimiento, cada vez que pasaba extendía mi mano como vagabunda, y si solo bajara la ventana del carruaje, podría tirar el hechizo de manera que ella no se de cuenta.”

Nivek
“Que hechizo?

Katizi
“Unas palabras, un ritual, una oración”.

Nivek baja su cabeza, como el que no cree lo que dice Katizi.

Katizi
“Nunca entenderás, porque no sabes, no quieres entender, crees lo contrario a tu Dios. Estos no son cuentos de fantasías, es la realidad Nivek.”

Nivek
“Puede ser que sea de una tierra lejan, pero tenemos la misma idea de las brujas.”

Katizi
“Oh sí?, qué idea tiene de mí?.

Nivek se queda mirando a Katizi, desviando su mirada al otro lado. Katizi se pone enfrente de él, obligando que la mire.

Katizi
“Vamos, no te voy a comer, me quemarias, me mandaras a guindar.”?

Nivek
“ Eres alguien que no conoce lo que quieres, te enseñaron lo incorrecto.”

Katizi
“ Crees que no quiero eso?, o que tal vez es algo que me atormenta, estás equivocado, deja vivir la mia, no me meto en tus cosas.”

Katizi baja la colina caminando hacia el bosque muerto, Nivek la sigue desesperadamente.

Nivek
“Déjame enseñarte el mundo, déjame darte la vuelta por lo que no conoces y si quieres puedes venir para acá de nuevo.”

Katizi se ríe de forma hipócrita.

Katizi
“Desde cuando alguien me dice lo que tengo que hacer, desde cuando tengo que llevarme de un consejo de un extraño, tu historia es fascinante, pero no para que camine por tu propio destino.”

Nivek se queda parado, mientras que observaba Katizi que sigue su camino hacia el bosque muerto. El mira hacia atrás, el camino verdadero fuera del peligro, y decide correr detrás de Katizi.

Nivek
“A dónde vamos''.?

Katizi deja de caminar y mira a Nivek de forma fastidiada.

Katizi
“Sería a dónde voy, porque tu vas a coger tu camino y yo el mio, no se si te había dicho, pero no eres bienvenido aquí Nivek.”

Nivek
“No te dejaré sola, tengo que asegurarme que estés bien.

Katizi esta vez se acerca a Nivek de nariz a nariz.

Nivek
“Puedo envenenarte sin saberlo, te puedo dejar paralítico, quemarte con mi mirada, y hacerte sufrir en carne propia el dolor inmenso. Tu Nivek debes cuidarte de mi, no tienes que cuidarme a mi.”

Katizi sigue su camino, mientras que Nivek se queda parado mirando a Katizi que nuevamente camina hacia el bosque muerto. Nivek apresura su paso y sigue a Katizi. Katizi nota a Nivek que se acerca a ella, y voltea los ojos dejándole saber que su presencia le incomoda.

Nivek
“ Bien, pues me quedaré aquí, no tengo otro lugar donde ir, si nos atrapan y nos matan moriremos los dos.”

Katizi
“Y crees que me importa verdad.”?

Nivek
“No creo, pero por lo menos estoy seguro de que Molava y los niños se pasarán buscándote todas sus vidas si están vivos.

Katizi se detiene, esta vez no mira hacia atrás donde está Nivek siguiéndole los pasos.

Katizi
“Quieres saber donde voy, y te voy a decir que ayer en la noche tuve una visión. Ekatulia me llamó, y me dijo que me necesita, que necesita de mi, que es mi legado, mi razón de vivir. Por última vez Nivek, sigue tu camino.”

Katizi sigue caminando, Nivek la sigue unos 20 pasos detrás de ella. Una hora ya caminando, Katizi llega a una cueva escondida, Ella mira a Nivek.

Katizi
“Si entras aqui, no ahi vuelta atras Nivek, sigue tu camino, que no puedo hacer nada por ti si me sigues.”

Katizi entra a la cueva, y la oscuridad se transforma como si alguien dentro de la cueva hubiera encendido varias antorchas, porque se refleja el fuego que da luz a la cueva. Katizi entra, y al Nivek entrar, se nota todo alumbrado como si las antorchas estuvieran puestas en las paredes. Solo se puede ver la oscuridad a lo lejos, y Katizi se pierde en la oscuridad. Nivek camina mas y mas adentro de la cueva y esta vez la oscuridad le hace presencia. Al mirar atrás ya el lado donde estaba el lugar claro de antorchas se ha apagado, y menos puede ver la luz del día. Al mirar al frente, en algunos 20 pasos delante de él, una imagen de alguien con un manto con capucha le hace presencia, Solo el rojo del manto es visible, ya que su imagen es oscura.

Saxéx
“Nivek, este no es tu lugar, coje tu camino, que Katizi ha llegado a su destino.”

Nivek mira a su lado, y solo la oscuridad lo acompaña, el trata de ignorar lo que escucha, y mantiene su silencio, como si nadie le hubiera hablado.”

Saxéx
“Si, si Nivek, soy yo, aquel que declaras un delirio tuyo, aquel que dices que no existe, ese que quieres creer que solo vive en tu cabeza.”

Nivek sigue ignorando quien le habla, y comienza a mirar detrás de Saxéx, buscando a Katizi más allá de él.

Saxéx
“Ella tiene un destino, aquí conmigo Nivek, no tienes nada que hacer, estás en mi tumba, y todo crstiano deja a los muertos en paz. Aléjate de aqui Nivek, as lo que tu mente te dice, ignora todo lo que escuchas y ves.”

Nivek trata de caminar hacia Saxex, tratando de ignorar su presencia, pero un fuerte temblor de tierra hace que se caiga al piso. Nivek se levanta y esta vez mira a Saxex fijamente.

Saxéx
“No eres bienvenido, acaso no sientes mi piel, mi cuerpo descompuesto, llenos de gusanos y olor a muerto?.

Un fuerte olor se siente dentro de la cueva, el sonido de una plancha al vapor le hace compañía. Nivek se tapa la boca y nariz, cae nuevamente al piso, y comienza a vomitar por causa del horroroso olor. Él trata de respirar, pero el olor no lo deja, y su nariz empieza a sangrar. Nivek mira la sangre que cae en su mano, él cierra los ojos, y murmura silenciosamente

Nivek
“Esto,no es real, esto no es real, mi cabeza juega conmigo y no quiere separar la realidad con lo imposible.”

Saxéx
“ Tu carne te dice lo que es real, e ignoras mi presencia, así como también ignoraste el detalle de todo lo que le hicieron a ustedes en ese barco, detalle que lo dejaste fuera en tu historia para Katizi. Tanto sufrimiento Nivek, la necesidad de los piratas va más allá de la comida, y en ustedes encontraron la satisfacción de sus necesidades como hombres.”

Nivek aprieta fuertemente sus ojos y sus lágrimas comienzan a salir.

Saxéx
“Si, si Nivek, ahora sabes muy bien que no estoy en tu cabeza, si no enfrente de ti. Porque sueñas y hablas con tu madre que ahora se cree monja?. Santa nunca será, porque después de tener su familia quiere ser pura y cristalina.”
Nivek saca su puñal santificado, le pone la cruz tallada en dirección a Saxéx, y con voz grito de garganta le hace el frente.

Nivek
“Alejate de mi criatura del mal, esta alma está santificada con sangre divina, reprendo todo lo que quieres para mi. Tus palabras y tu presencia serán cubiertas con más tierra, cuando esta cueva caiga en lo más profundo del más allá.

Saxéx
“Te enfrentas a aquel , que te devolvio la vida, te guardo en lo que estabas mal herido, aquel que soy yo, que no quise que llegaras más allá de la muerte.”

Nivek
“ Solo Dios me da la vida, me regresa a cenizas, te maldigo por querer ser tu mi llamado a la resurrección.”
Nivek grita de dolor al sentir que su puñal lo quema, y es cuando tira su puñal santificado al piso, y se mira su mano que ahora tiene una grave quemadura.

Saxex
“ Estás aquí Nivek, porque tu fe no te evito llegar a aquí?, y pasar lo que pasaste, por algo me puedes escuchar. A muchos de aquellos se les hace difícil escucharme, y esos son mis verdaderos y fieles hijos e hijas, cómo es que tú tienes el privilegio de hablar frente a frente de mi. Haremos cosas grandes Nivek, tú y yo.

Saxex camina hacia Nivek, mientras que Nivek retrocede. Nivek pone la mano al puñal para verificar si está ardiendo, al sentir que está frío, lo recoge y frente a sus pies hace una raya en el piso rocoso . Nivek le grita fuertemente unas palabras a Saxéx.

Nivek
“ Ven y camina hacia aquí bestia maldita, que después de esta raya encontraras tierra bendita. Así como Moises se quitó sus sandalias para respetar el suelo bendito, aquí conmigo morirás por no ser bautizado cristiano. Entra aquí y los dos cojeremos diferentes caminos, yo a la gloria y tu al infierno por no ser siervo e hijo.”

Saxéx se detiene, y Nivek temblando mira fijamente a Saxéx, un silencio breve le hace compañía.

Saxéx
“Eres terco Nivek”.

Katizi aparece caminando detrás de Saxés, atraviesa a Saxéx como si él fuese transparente. Saxéx desaparece, y Katizi ahora vestida de un manto negro con capucha ,su pelo mas oscuro que antes, y algo parecido como cenizas en sus labios, hacen de ella otra persona.

Katizi
“ Te he escuchado gritándole a alguien, te estás volviendo loco Nivek”?

Katizi nota el vómito en el piso, la sangre seca en la nariz de Nivek, y la palma de la mano algo quemada. Nivek agarra a Katizi de la mano y la saca fuera de la cueva.

Nivek
“Qué estabas haciendo ahí dentro, que significa todo esto, tu con este manto negro.”

Katizi
“ Ekatulia a muerto, y soy la guardian del bosque muerto, ella me dice que tengo que irme de aquí porque vienen por mi, ahora Ekatulia es mi Saxéx.”

Nivek trata de no entender lo que ella quiere decir, le da la espalda y mira hacia el bosque. Katizi se le pone enfrente.

Katizi
“Que te paso”?

Nivek trata de buscar una mentira, baja su cabeza por unos segundos, y luego le confiesa a Katizi.

Nivek
“Trate de hacer fuego para entrar en la cueva, y me quemé la mano, al no verte estaba tan furioso conmigo que comencé a gritarme a mí mismo.”

Katizi
“Si no me quieres decir lo que te ha pasado es una cosa, pero mentirme es otra, quiero ayudarte solo eso. Loco no eres, y menos torpe para quemarte en tu propio fuego.”

Nivek busca la manera para cambiar el tema, y se le ocurre lo primero que le ha salido de la mente.

Nivek
“Tu pelo esta mas oscuro, y tu labio como si fuese pintado de negro, y ese manto negro que te hace compañia?”
Katizi al escuchar a Nivek se limpia el labio.

Katizi
“Es un ritual Nivek, y ese manto me pertenece, estoy vestida de lo que tengo que ser, ya que Ekatulia dejó de existir., algo que tu no quieres saber. El bosque soy yo, vive ahora en mi, y soy quien mueve las hojas, soy aquella que rodea todo aquel que se pierde en el. Tengo que terminar lo que Ekatulia nunca terminó.”

Katizi abre su manto y busca algo cerca de su cuerpo, es cuando Nivek nota una carcaj en su cintura, donde tiene un arco de flecha. Se acerca a Nivek y le entrega un collar guardapelo, en él hay una foto de una mujer en forma de estatua. Nivek mira a Katizi con curiosidad.

Katizi
“ Es la madre de Miera, la hermana de la reina, la reina según al entregar la hija, le dejo el collar para que se recuerde de ella.” Su madre la entregó para que la regalaran a otra familia, pero llegó a manos de Ekatulia por un solo propósito."

Nivek trata de entender lo que Katizi explica.

Katizi
“Ese dia que te conocí, Ekatulia me dio una orden, y esa orden fue creada por el sacerdote.”

Continuará......
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Dom Dic 19, 2021 6:04 pm
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Continuación... Enigmática Katizi

Delirios

Con la tensión intrigando la noche, y decisiones sin pensar, Molava y Serra tratan de salvar sus vidas con poco tiempo a su favor. La anciana en el filo de la espada de Molava, y Kilkiy casi peinando la garganta de Serra con un cuchillo . Los soldados están de camino a la casa de la anciana, y el tiempo separa la vida y la muerte. Poco tiempo para dialogar y para negociar, solo las adecuadas palabras pueden actuar como aquella pronta solución para ambas.

Serra
“Si nos encuentran aquí, ustedes son cómplices de que nos hayan dado refugio, y las mataran. Si estamos fuera de aquí, ellos asumirán que no hemos pasado por aquí y cada quien por su camino.”

Kilkiy y la Anciana hacen contacto con sus miradas,y sin tiempo que perder la anciana actúa.

Anciana
“Llevarlo a la cueva, yo me encargo de los,soldados, quédate cerca de la casa como si has escapado de tu cuarto Kilkiy.”

Kilkiy guia a Molava y a Serra por donde esta el agujero que lleva al cuarto de Kilkiy. Al final del pequeño cuarto existe un agujero tapado con una madera donde se dirige hacia afuera. Las tres salen por ahí y caminan un camino por el bosque donde los lleva en una cueva que está cubierta por ramos de árboles, detrás de los ramos ahí hay una puerta de madera.

Kilkiy
“Entren aquí, volveré por ustedes”.

Molava y Serra entran a la cueva, y Klikiy las tranca. La luz de la luna hace que se vea un poco el contenido de la cueva. Telas , abrigos y perfumes y prendas rodean la cueva. Algunos frascos con algunas especias también se pueden ver. Molava nota algunas espadas y partes de armadura de soldados. Molava agarra su espada mientras se pone frente a la puerta, preparada para lo que entre, ya que están presas en un lugar pequeño.
Unos tres soldados entran a la casa de la anciana, y la anciana hace como si estuviera preparando una sopa.

Anciana
“Quienes han entrado en mi casa?, porque se quieren aprovechar de una anciana ciega?.

Kletus
“¿Cómo sabe que somos más de uno?.”

Anciana
“Los pasos no mienten, mi olfato y mis oídos son mis ojos.”

Kletus
“Somos soldados de la Realeza, Capitan Kletus está en su presencia, quien es esta hija de Grecia.”?

Anciana
“ Hillah Polak, Capitan Kletus, sus soldados deben de estar hambrientos, estoy haciendo una sopa de olivos, no se vallan sin probarla.”

Dos soldados entran con Kilkiy.

Soldado
“Encontramos a esta mujer sentada cerca de un agujero detrás de esta casa, creo que está mal de la cabeza, y alguna maldición tiene porque su cuerpo se ve deformado.”

Kilkiy nuevamente pretende ser una mujer con problemas mentales, y asume su creatividad nuevamente.

Hillah
“Es mi hija, ella entra y sale por atrás de la casa, su cuarto tiene un agujero.”

Kletus ordena a los soldados entrar y espiar la casa.

Kletus
“Estamos buscando a unos criminales, dos mujeres y una niña, son peligrosas, y aquellos que le dan asilo serán ejecutados por complicidad.”

Hillah
“Solo mi hija y yo vivimos aquí, pero si quiere puede buscar donde quiera, no encontrará a nadie capitán.”

Keltus
“Estaba hace unas horas aquí,y no había nadie, para donde estaba usted, ya que la luz de su casa me dio curiosidad a entrar.”

Hillah
“Perdón mi capitán, pero no creo que le sea de interés donde estaba, ya que tengo que sobrevivir pidiendo para mi y mi hija.”

Kletus
“Todo asunto de cada ciudadano es asunto de la reina, me importa donde estaba, asi que solo conteste cuando le diga. Y claro, ya que es muy amable, no le importaría que mis hombres y yo pasaramos la noche, por si aquellos asesinos quieren pasar por aquí.”

Hillah
“ Magnífico, así me hacen compañía, su presencia es un honor para nosotras.”

En la cueva Molava todavía espera a quien entrará por esa puerta, mientras que Serra está sentada en el piso mirando la puerta. Molava se queja de su herida, deja caer su espada, y se sienta en el piso quejándose del dolor. Serra se acerca a Molava y pone su mano en la frente.

Serra
“Estas ardiendo en fiebre, necesito hacer algo ahora, acuéstate boca abajo y quítate tu manto.”

Al voltearse Serra nota como la infección de Molava ha empeorado, Serra busca por todas partes, y buscando por los frascos encuentras algunas hojas, ella huele cada frasco. Ella coje un perfume y lo rocía en toda la herida, mientras que Molava muerde su manto del ardor.

Molava
“Qué es lo que tratas de hacer”.

Serra
“Trato de para la infección, uso perfume, y una mezcla de canela con Azafrán, es lo único que encuentro aquí, tienes suerte, pero no sé si ayudará

Molava.”
Molava se queda pensando mientras Serra busca un abrigo de piel y cubre a Molava que ahora tiembla de frío.

Molava
“Gracias, perdona si te he tratado mal, no te conocía, y no confio en nadie, pase lo que pase, quiero que sepas que estoy agradecida.”
Serra se queda pasmado al escuchar a Molava, ella continúa ayudándole, le toca los labios y lo nota secos, ya que la oscuridad es más intensa.

Serra
“Tienes sed, es la fiebre, no podemos dejar que te deshidrates”.

Molava espera que Serra actúe, pero no hace nada.

Molava
“Habla pecosa, que tienes en mente.”

Serra aprieta sus ojos y con ellos cerrados le narra su idea.

Serra
“Tengo que brindarte mi orina, no se cuanto tu cuerpo pueda esperar”.

Molava con poca fuerza agarra la mano de Serra.

Molava
“Confío en ti, estoy en tus manos”.

Serra busca un frasco y en el orina, es cuando Molava toma su frasco y la bebe.

Serra
“ No se que hago, solo lo pongo en práctica con lo que he escuchado”.

Serra no recibe respuesta de Molava, y es cuando se acerca a ella y nota su respiración ya que se quedó dormida. Unas horas han pasado y Molava despierta, con mucho sudor y frío. Ella nota a Serra sentada, pero no puede notar si esta despierta o dormida. Molava escucha un suspiro como si Serra estuviera llorando.

Molava
“Pecosa”.

Serra se asusta y se acerca a Molava.

Serra
“Estás despierta, y al fin estás sudando la fiebre, nada ha pasado fuera, escucho silencio, eso es algo bueno. Pero me preocupa Miera.”

Molava
“Miera está cerca, y sabe que estamos por aquí, escuché su sonido, pero no le he podido responder.”

Serra
“Entonces, puede ser que no sabe si estamos vivas o muertas.”

Molava
“No tomará su camino sin ver mi cuerpo sin vida”. Dime algo, porque llorabas? ``.

Serra, se sorprende al saber que Molava la noto llorando.

Serra
“Creo que, nuevamente, he mantenido algo que no te he dicho. Cuando hablabas con Miera sobre su madre, note que menciono a Katizi.”

Molava abre sus ojos con sorpresa, y esta vez con dolor se sienta y pone su atención a Serra.

Serra
“El sacerdote buscaba algo en el bosque muerto, y me dejó sola porque se fue para un camino. Dos personas llegaron donde mi , un joven y una joven, ella se llamaba Katizi, y el no recuerdo. Solo sé que andaban corriendo de alguien, y se dirigieron hacia el este.”

Molava se queda pensando, mira al techo, y mira nuevamente a Serra.

Molava
“Se llama Nivek el joven, y estoy aliviada que están con vida, tenemos que dar la vuelta para seguir el este.’

Serra
“Si se fueron al este debemos seguir este camino, ya que no sabemos si se desviaron, y menos para donde van, a menos que tengas idea.”

Molava
“Katizi me imagino que se quedara donde esta, pero no conozco muy bien a Nivek para saber si le hace cambiar de idea.”

Serra
“Cual idea?

Molava
“Una que presiento que sería su peor decisión.”

Serra
“ ¿Ustedes son hermanas?

Molava
“No, solo cruzamos caminos, la verdad es que yo me puse en su camino. Unos ancianos del clan de Gentú me criaron, según me encontraron rondando el bosque”.

Serra
“Entonces, te perdiste?

Molava
“No, según el rey hizo un ataque en la noche que acabó matando a la mayoría del clan, muchos corrieron por las montañas, y al parecer mi familia corrió también. En yo estar viva, todavía es un misterio.”

Serra
“Entonces tu familia debe de estar en Gentú todavía.”

Molava
“Aprendí mucho con ellos, el viejo me enseño varias cosas, porque era un soldado del clan en tiempo cuando estaba la paz. Y me enseñó a odiar aquellos que no nos dejaban en paz. Un dia me mandó a recoger leña, y ese día me dio unos consejos. No confiar en nadie, apartarme de todo lo que sea guerra, y nunca confiar en los miembros de la realeza. Al regresar encontré la casa encendida con fuego por todos lados, unos 20 soldados la rodeaban, mientras escuchaba los gritos de los ancianos dentro de la casa. Al tratar de ir a salvarlos, una chica apareció frente a mí, y me llevó lejos de ahí. Esa fue la primera vez que conocí a Katizi. Después la empujé de mi lado, y con toda furia corrí nuevamente a ese lugar, ya los soldados se habían ido. Ya no escuchaba gritos, y el fuego consumió todo. Me alejé de todo y nunca volví a ese lugar. Me quedé en los bosques, con mucho odio y poco resentimiento.”

Serra
“Pero, entonces los quemaron sin razón.”

Molava
“Leyes de impuestos, cosas que ellos no tenían que dar, pero el reino sabía que era enemigo de la corona, porque el anciano era un general en el ejército de Gentú, una excusa para eliminarlo. Rondado el bosque encontré a Katizi , Miera y Zatis que andaban buscando que comer. De lejos miraba como Karizi casaba con su arco y flecha y mataba algunos animales para comer. Me fui acercando poco a poco a ellos, hasta que eran mi familia. Nunca le tenía confianza a Ekatulia, porque era una bruja, pero me adapte a ella poco a poco. Me dedique solo a una cosa, y fue a eliminar cada soldado que pasaba por el bosque, Miera siguió todos mis pasos, y le enseñe muchas cosas que el anciano me enseñó, las voces de los pájaros, el significado cuando el ejército Gentú atacaba de las montañas sin ser vistos, y Miera aprendió cómo moverse al ritmo del viento a través de la naturaleza.”

Serra se queda pensativa, pero sigue mirando a Molava con duda.

Molava
“Vamos, no quiero que me maten sin saber qué es lo que ahora quieres decir.”

Serra
“Esa noche que escapamos de los soldados, note algo, dos personas prendidas en fuego entrando al bosque muerto.”

Molava
“Si, también presencie lo mismo. No se que era, he visto tantas cosas, que nada me sorprende.”

Serra se tapa la cara con sus dos manos, y trata de controlar sus lágrimas.

Molava
“Este mundo no es tan bonito como creías que era, es mejor olvidar que recordar las cosas., Es mejor olvidar quien eres, y siempre adaptarse a cosas que no sean de tu agrado, asi veras como puedes seguir adelante.”

Serra
“No puedo ser como tú, no somos iguales.”

Molava
“Sabes algo, pensé siempre en tener un hogar, mis hijos, mi familia, ser amada, ser deseada. Entonces, lo que ves en mi no es lo que soy, si no lo que tengo que ser para sobrevivir. La vida me ha quitado mucho, desconozco quien soy, pero estoy en paz con eso, porque ahora mismo este mundo no necesita a esa mujer que soñe con ser.”

Serra
“No se que hacer con mi vida Molava, solo entiendo que la maldad me persigue.”

Molava
“Bienvenida a mi mundo, tenemos algo en común pecosa.

Serra y Molava se sonríen una a otra, Serra se acerca a Molava y la abraza. Molava se sorprende, y sin decir nada pone su brazo sobre la espalda de Serra. Un sonido despierta a Molava en la mañana, es el ruiseñor que hace su presencia, Molava responde, y Miera hace su presencia.

Miera
“ Los soldados se acaban de ir, pero no se que planean estas dos mujeres, ya ha pasado una hora y no han regresado a abrir esta puerta.”

Molava
“Estas bien?

Miera
“Tengo mucha hambre, necesito algo más que no sean plantas y ramas.”

Molava se pone a pensar, y es cuando se levanta un poco aturdida.

Molava
“Debemos romper esta puerta, debemos salir de aquí, creo que están por matarnos.”

Continuará.....
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Jue Ene 13, 2022 1:32 am
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Continuacion..Delirios

Parchis

La fiesta se traslada ahora hacia los calabozos, donde Satah, Grecia, Basil y Agnus se dirigen a inspeccionar la celda del padre de Grecia. Grecia mantiene su postura, sabiendo que su padre ha escapado, ella no sabe qué le espera, ya que es noticia nueva, pero como quiera va al ritmo de la tragedia. Ya un poco profundo, y pasando algunos calabozos, Grecia puede ver a Geliu que están esperándolo en los pasillos de la celda. Como si estuviera preparada, Grecia actúa de manera sorprendida.
Grecia
¿Qué está pasando?, ¿qué hacen aquí ustedes dos?
Geliu
“Su majestad, su padre ha escapado.”
Satah se sorprende, y manda a unos de sus soldados a inspeccionar la celda. Ellos salen y le confirman a Satah. Satah con sospecha mira a la reina, y después su mirada se transfiere a Geliu con la misma sospecha.
Satah
“Me creen tonto, creo que se confunden ustedes, este es el reino del rey, y no me equivoco cuando digo que el nunca estaba en esa selda.”
Grecia
“A que se refiere Satah, acaso acusa a su reina de mentirosa?”.
Satah se acerca a la reina, Angus saca su espada, y los dos soldados de Satah hacen lo mismo.
Geliu
“ En estos momentos están buscando al rey, del castillo y la ciudad están cerradas”
Satah
“Ordene que nos dejen pasar, comparemos  fuera de aquí, y en la mañana cabalgaremos a Turquía, a nuestro sultán le encanta recibir noticias que le favorecen a su reino.”
Grecia
“Puede irse en la mañana si quiere, la oscuridad es traicionera Satah, no quiero que le pase nada a mi futuro esposo”.
Grecia mira a Basil, quien está sorprendido con lo que está pasando.
Basil
“Si, nos conviene quedarnos, podemos correr peligro.”
Satah
“Con todo respeto, corremos más peligro aquí.”
Grecia
“Creo que no me entiendes Satah, es una orden, una orden de la reina.”
Satah trata de ignorar a la reina, y concentra su mirada a Basil.
Basil
“Si, su majestad, su majestad ha sido muy generosa por preocuparse por nuestro bienestar.”
Satah esta vez mira a Grecia, y los dos hacen contacto con sus miradas por unos segundos.
Satah
“Si su majestad es tan generosa, permíteme que campee fuera del castillo con mis hombres. Basil puede quedarse en el castillo, soy un hombre bruto acostumbrado a poco lujo.”
Grecia se acerca a Satah, ella sonríe.
Grecia
“Si, entiendo, pero serán lujos griegos que no te apetecen, porque conozco los lujos que tienes en tu tierra y castillo, cualquiera te pudiera confundir con el sultán Satah.”
Geliu
“Su majestad debería conceder el deseo de el general, los hombres de batalla siempre quieren estar con sus hombres, usted misma lo reconoce.”
Grecia no le quita la mirada a Satah mientras escucha a Geliu.
Grecia
“Bien, si es lo que quiere, entonces tiene mi permiso.”
Satah baja su cabeza en honor a la reina, Grecia camina alejándose del calabozo, Agnus y algunos soldados la siguen.
Satah
“Mi amigo Gelio, tú siempre estás interviniendo como si fueras el verdadero rey de Grecia.”
Gelio
“Un verdadero amigo, se trata como el mejor de todos, me conoces muy bien Satah, y sabes que siempre te aprecio.”
Satah abraza a Geliu, y al terminar le pone su mano derecha en su hombro.
Satah
“Recuerdo muy bien Gelio, no me olvido, como tus consejos aseguraron la paz entre dos naciones. Pero, te conozco muy bien amigo, y eres más la causa de la guerra que la paz.”
Geliu
“Mis consejos no son los mismos que antes, soy una pantalla cuando se trata de la reina.”
Satah
“Pero para el rey eres los ojos y oídos.”
Gelio suavemente agarra la mano de Satah y la aleja de su hombro.
Geliu
“Acaso crees que tengo algo que ver con la desaparición del rey.?”
Satah
“No creo que el rey pueda escuchar o ver sin tener sus ojos y oídos en una clase de celda. Alguien tiene que ser capaz de entregarle esos sentidos tan necesarios para sobrevivir.”
Satah mira hacia atrás, y es cuando nota a Basil y dos de sus hombres escuchando la conversación.
Satah
“Basil, un dia seras el Sultan, y asi como entiendes que algo planean, asi como tambien entiendes que tienes que amar a tu enemigo como a tu propia futura esposa.”
Geliu
“ Cuidado Satah, que al Sultan no le importara que Basil llegue con tu cabeza a Turquía. Incluso, se alegrará de que un insulto de tu parte a la reina, haya tenido tan poca consecuencia.”
Basil
“Satah, cierra tu boca, y regresa con tus hombres, tantas ansias tenias de estar con ellos y ahora estas aqui perdiendo el tiempo.”
Satah se aleja furiosamente, dejando a Basil solo con Geliu.
Geliu
“Joven futuro Sultán, si algo le sirve mi consejo, pues seria mejor que lo tome. Por primera vez sentí aquel tono de autoridad, así debió de llegar, y poner en puesto a su General. El no le tiene respeto, y por eso hace lo que quiere hacer, por eso exige que se haga lo que él quiere. Nunca se apoye al ejército, mejor a su consejero, estos animales de guerra actúan con la espada en vez con su cabeza.”
Basil
“Asaf no me acompañó, porque sugirió que estos son cosas de Satah, yo solo quise acompañar a la reina.”
Gelio
“Conozco muy bien a Asaf, y le aseguro que toda su decisión es para el gran beneficio del Sultán.”


Gelio y comienza a caminar, el sube varios escalones hacia la torre. Y recorre un pasillo, más adelante nota a Asaf mirando el panorama de la noche. Gelio se acerca a Asaf.
Gelio
“Sospechaba que has estado aquí, como siempre, tienes un pie adelante antes de cualquier tragedia.”
Asaf
“ Sabes algo Gelio, conozco muy bien el significado tragedia, y hablas como si es algo malo que el rey se haya escapado. A menos que tu plan no te haya resultado.”
Gelio
“Porque siempre resulta que todo lo que pasa  en este castillo, tiene que ver conmigo, no soy pastor de ovejas para siempre pasteorarlas.”
Asaf
“ No no, no puedes ser pastor, pero el dueño del ganado si.”
Gelio
“Porque mejor me acusas como debe de ser, en vez de tirarme insinuaciones que conozco muy bien”.
Asaf
“He estado aquí, desde que su soldado le aviso a la reina sobre el escape del rey, reconozco la tragedia cuando está presente. “
Gelio
“Entonces sabías que el rey iba a escapar antes de que la reina lo supiera. Acaso tienes algo que ver con su desaparición.”?
Asaf se ríe a carcajadas, mientras que Gelio no elimina su cara de seriedad.
Asaf
“No soy Dios para adivinar las cosas.”
Gelio
“Pero eres Asaf para presentir lo que va a pasar.”
Asaf
“¿Qué tan exacto me crees?, tan sabio sería yo que sé algo antes que la reina?.”
Gelio
“Ninguna, pero me sorprende el poder tuyo de tener espías tan fieles. Y más me sorprende cómo es que viven entre nosotros.”
Asaf
“ Me das mucho crédito mi querido amigo, crees mucho de mi, como el cachorro supera a su canino.”?
Gelio
“Mi edad te puede engañar Asaf”.
Asaf
“Si, tiene razón, a su edad su mente debe de estar más apagada, y sus reflejos no son tan activos, me creo superior a usted en muchas cosas.”
Gelio
“Si, tu juventud te ayuda mucho Asaf, pero tu ambición de ser la mano derecha del sultán te traiciona.”
Asaf
“Más que su mano derecha, soy su consejero”.
Gelio
“Y eso te hace insistir que sabes el futuro, o lo que va a pasar antes que nosotros.”
Asaf se acerca a Gelio y le pone un cuchillo en la garganta.
Asaf
“Entendí que algo estaba mal, porque no  espero nada bueno de esta familia, y menos de ti. Todo lo que escriben es traicion, lo que convonan es traicion, lo que quieren hacer aqui ahora mismo es traicion, me cree tonto.”
Gelio agarra el cuchillo de Asaf, y lentamente lo quita de su garganta.
Gelio
“Hablas de traición, como si la decisión de tu sultán de casar a su sobrino con la reina, sea traición nuestra por aceptarlo.”
Asaf sonríe y pone su cuchillo en su correa.
Asaf
“Ahora nos estamos entendiendo.”
Asaf se retira, mientras que esta vez Gelio se acerca a ver el panorama por la ventana. La oscuridad invade las montañas y los valles, las antorchas del campamento turco son visibles  y la sensación de una fría noche se hace presente.
La reina entra a su cuarto, Nora la espera con Gigna, que está sentada en la cama mientras que Nora está parada frente a la cama.
Gigna se acerca a Grecia preocupada y nerviosa.
Gigna
“Según padre ha escapado, los invitados se fueron como si estuvieran en peligro, que está pasando hermana?
Grecia se sienta en su tocador mientras que Nora la ayuda a quitarse sus prendas.
Grecia
“Padre ha escapado, no sabemos dónde está, no se quien lo está ayudando, y menos se a donde se dirige si acaso ha salido del castillo. Es lo único que te puedo decir, lo que sabes tu, es lo que se yo hermana.”
Gigna
“No no no hermana, eres la reina y sabes que se mueve, que está pasando, y que pasara, no me vengas con esas ridículas excusas.”
Grecia
“Mejor dime tu donde él esta, era su preferida, porque mejor me dices que esta pasando, ya que el te cuenta todo.”
Gigna
“Todo esto no tiene sentido”.
Grecia nota la mirada de Nora en el espejo, como explicándole que actúa como la reina que es,  y no como la hermana que debe de ser.
Grecia
“ Gelio está trabajando en eso, padre de seguro tiene miedo que lo vayan a matar y debe de estar escondido en el castillo. Sabes cómo es padre, no toma chances, y menos baja su guardia.”
Gigna
“Espero mucho y más de estos caníbales” Gelio debe de saber algo, voy hacerle una visita.”
Gigna sale del cuarto real, mientras que la reina se mira al espejo,  como buscando en su cara un defecto invisible.
Nora
“ ¿El rey, escondido?”
Grecia
“Eso la tendrá ocupada por un tiempo, el viejo Gelio sabrá que hacer con ella.”
Nora
“ Entonces, en realidad mi majestad no sabe dónde está su padre.”
Grecia
“Sabes muy bien que si Nora, y al mismo tiempo conoces la clase de novela que ha programado mi padre todos estos años. Acaso su compañía no te hizo pensar de lo que es capaz, puedo hasta pensar que tu lo conozca mas que yo.”
Grecia se levanta del tocador y mira a Nora fijamente, Nora nota la mirada intimidadora de la reina y decide mirar para otro lado.
Nora
“La última vez que me acosté con su padre, todavía no habían atentado con su majestad. Su padre ya no me busca, prefiere compañías poco maduras y con menos experiencia.”
Grecia
“Osea, jóvenes, más jóvenes que yo, y más nuevas que tu”.
Nora
“ Su majestad está en lo cierto. Y si se refiere a si su padre compartía sus planes conmigo, eso nunca ha pasado.”
Grecia busca la mirada de Nora, y esta vez Nota hace contacto con sus ojos.
Grecia
“Te aprecio mucho Nora, y se que en esas escenas íntimas, un día tendrás algo que necesite.”
Nora
“No se a que se refiere mi reina, soy una persona insignificante para tener algo que le pueda ayudar.Su padre no habla, es callado, es muy reservado.”
Grecia
“Lo reconozco, y si te entiendo. Pero tus oídos son más parlantes que tu boca, y al tener confianza, has escuchado y has captado lo que tal vez no tiene sentido.”
Nora
“Mis oídos, mi boca, y mi vida mueren a su lado mi reina.”
En el pasillo real Gigna camina hacia el cuarto de Gelio, ella nota a Agnus parado hablando con unos de sus soldados.
Gigna
“Agnus acompañame
Agnus acompaña a Gigna, ella la sigue mientras que Gigna adelanta el paso, ella apresura su paso, mientras que Agnus la trata de decir apresurandose, pero de repente ella se detiene completamente, causando que Agnus choque con ella por la espalda.
Agnus
“ Un juego muy viejo está jugando su majestad, y si lo recuerdo.”
Gigna
“Me ves la cara de estar jugando contigo.”
Agnus no le encuentra sonrisa a Gigna, y muy preocupado trata de arreglar el hecho.
Agnus
“Disculpe su majestad, tengo mis piernas torpes y no presto atención.”
Gigna se ríe a carcajadas y agarra a Agnus por un brazo mientras camina de lado a lado esta vez con él.
Gigna
“Cómo es que el ejército deja entrar a soldados con piernas torpes y poca atención” .
Agnus
“Tal Vez es un favor de la reina su majestad.”
Gigna sonríe, mientras que Agnus trata de descifrar de cuando Gigna está hablando en serio o de broma.
Gigna
“Bien, entonces, llévame donde ella , como acordamos, necesito hablar con ella.”
Agnus
“Si su majestad, incluso, para menos sospecha la joven está ahora mismo en un lugar seguro donde solo usted conoce.”
Varios pasillos han caminado Agnus y Gigna, todo aquel le da el saludo de honor al ver a Gigna pasar, al subir a un segundo piso Gigna  toma la delantera porque ya entiende hacia dónde va. Ella abre un cuarto en particular, ella y Agnus entran y cierran la puerta. Una cama grande decorada de blanco, con una gigante alfombra amarilla. Unos  muebles de color crema, y una mesa gris hacen  compañia al cuarto.
Gigna
“La última vez que estuve aquí todavía era virgen, me imagino que sabes lo que quiero decir.”
Agnus
“Si, este cuarto fue su cuarto desde pequeña hasta casarse” Los sirvientes lo arreglaron hace poco, ya que me diste muy poco tiempo para tener este cuarto disponible.”
Alguien toca la puerta, y llama la atención de Gigna, Agnus abre la puerta, y es cuando una joven de ojos marrones y pelo corto, como un corte de hombre entra a el cuarto. Es la misma joven que la reina acusó de acostarse con el viejo Gelio.
Gigna
“Como se llama esta joven Agnus”?
Agnus
“Riza, su majestad.”
Gigna
“Bien, eres aquella que se acuesta con el viejo, y eres aquella que Agnus te dijo que fueras oido y boca. Háblame de algo que tenga sentido.”
La joven se queda asustada, trata de hablar, pero el miedo la traiciona. Agnus se acerca y la agarra por el cuello.
Agnus
“No lo tomes a mal, siempre que me toca torturar,  el miedo que representó hace hablar.”
La joven cae al piso buscando aire, ya que se siente sofocada y temerosa.
Gigna se acerca a ella.
Gigna
“ Te dije que si quieres salir de aquí necesito algo de valor, si quieres quedarte aquí puedes, pero te he dado una oportunidad para vivir otra vida. Necesito algo que me diga que soy tu majestad así como mi hermana.”
Riza
“Necesito salir hoy de aquí, necesito irme lejos de aquí, no tengo derecho a ser esclava nunca más, será hoy y no mañana.”
Gigna
“Acaso sabes algo que me haga conceder todo eso?”
Riza trata de acercarse a Gigna, pero Agnus le hace frente y la empuja para que retroceda.
Riza
“Le di suficiente vino y placer al viejo, y tan orgulloso está de su plan que conmigo lo ha compartido. Su padre marcha hacia Turquía, va a invadirlos.”
Agnus y Gigna no muestran mucho interés. Riza se hinca ante Agnus.
Riza
“Mateme cuando quiera, pero compruebe que será verdad.”
Gigna
“ No confío en ti, necesito una prueba que me haga creer que es así.”
Riza se pone a pensar, desesperadamente se come sus uñas, y es cuando despierta de su desesperación.
Riza
“Existe un mapa en el cuarto del viejo, a esta hora duerme, y puede entrarme en su cama, así se los puedo traer.”
Gigna
“Entonces, en la mañana quiero ese mapa en este cuarto, y si es así, nunca te volveré a ver, porque Agnus se asegurará de que te alejes de aquí.”
Riza trata de salir desesperadamente del cuarto, pero al abrir la puerta, Socrates entra y la empuja contra la pared, saca un cuchillo le tapa la boca y se lo clava en el estómago. Moviendo el cuchillo como si hiciera un círculo dentro de ella. La joven muere y su cuerpo cae al piso.
Gigna y Agnus se sorprenden, es cuando Socrates los mira, Agnus saca su espada.

Agnus
“ Te has vuelto loco gordo?

Gigna
“No Agnus, esto me aclara que lo que dijo la joven es verdad.”

Socrates
“ Tenía mis sospechas, y actuó con sangre y autoridad.

Gigna
“No, Gelio es un tonto, que regala todo secreto de la sangre real por unas nargas y unos senos. Qué autoridad tienes aquí más de ser una bola de grasa indiscutible.”

La puerta se abre, esta vez bruscamente, dos soldados se ponen de lado a lado, y es cuando la reina Grecia entra y hace su presencia.

Grecia
“ El círculo de estúpidos me imagino.”
Continuará.....
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