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Lun Mayo 30, 2022 4:36 pm
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Politicas

Muy temprano en la mañana, Cesarus se encuentra mirando el pueblo Galomé desde el monasterio. Un sol radiante le da brillo a todas las colinas que rodean el pueblo. Los comerciantes con sus carretas se pueden ver llegando y arreglando todo tipo de alimentos y artículos. Algunos traen sus mesas,  o solo ponen una sábana en la tierra para acomodar lo que van a vender.  Las casas de piedra y lodo se notan vivas, muchos niños salen a jugar, mientras que algunos miran el alrededor por sus ventanas.

Solamente un pequeño lugar del pueblo contiene un camino rodeado por comercio, carniceros, herraderos, y aquel que trae ingredientes para las comidas son los más populares en ese pequeño espacio de comercio. Más allá, se nota casa por casa separada y rodeada de árboles y pastos, muchos y la mayoría con su propio rebaño. Mientras Cesarus observa el ambiente, Agnus se acerca.

Agnus
"Ya estamos listos, mis hombres están un poco lejos, pero atentos, yo mismo seguiré los pasos a una cercana distancia."

Cesarus
"Bien, tal vez esta jornada te haga bien, es bonito respirar aire de otros lugares."

Agnus
"No veo que tenga que ver este aire fresco, al que conozco en Fondeur."

Cesarus
"Exacto, eso mismo, dices que conoces, pero no es la verdad. Tienes que vivirlo para conocerlo, sería mejor que seas al soldado real si acaso nuestra majestad encuentra un problema. Pero, sería necesario que fueses tú, para que así tengas la oportunidad de entender que este aire fresco,  no es el mismo de aquel que consideras fresco."

Cesarus  mira a la puerta del castillo, y a la misma vez regresa su mirada Agnus.

Cesarus
"Y la ropa, como le quedó a la reina."?

Agnus
"No se preocupe, ella está vestida como toda chusma que nos rodea, tan repugnante como todo lo que se ve en ese pueblo."

Cesarus mira a Agnus con mucha frialdad.

Agnus
"Perdón, digo, ella se ve como una persona de aquí."

Cesarus todavía no le desconecta la mirada.

Agnus
"O sea, no una persona repugnante y menos una chusma."

Cesarus
"Mucho mejor,  pero tu primer concepto me define quien eres. No te culpo, hombre de Fondeur."

Agnus se queda confundido.

Agnus
"Espere, que quiso decir con eso?.

Cesarus
"Oh, crees que solo en Galomé existen''chusmas `` y''repugnantes".?, existe lo que se puede ver con los ojos como vestimenta, pero existe lo que está adentro que no puedes cambiar. Si vienes y le pones una ropa adecuada como ustedes acostumbran allá en Fondeur, entonces dirías otra cosa de esa “chusma”. Sabes, esa expresión de ustedes, de nada más criticarlos por fuera y no preocuparse por lo de adentro, han llevado a espías a derrocar reyes y reinas. ¿Dime una cosa, todavía siguen por allá practicando esa estupidez."?

Un soldado abre la puerta del monasterio. La reina sale vestida con un manto rojo oscuro fino y descolorido, ella conserva su capucha en su cabeza, y un tipo de bufanda de color gris que ella usa para tapar su apariencia. Un calzado de sandalias de cuero adornan sus pies.

Cesarus
"Mira quien se acerca Agnus, una repugnante chusma."

Agnus
"Ok, entiendo su punto monje."

La reina llega a donde están Agnus y Cesarus.

Grecia
"Bien, entonces, proseguimos, me imagino, el bosque si no me equivoco."?

Cesarus
"Claro, pero primero una sugerencia su majestad, si lo permite."

Grecia
"Entonces?"

Cesarus
"Tengo un asunto pendiente de que hablarle, y necesito una privacidad urgente con usted."

Grecia
"Bien, Agnus, ustedes permanezcan alejados de nosotros, no los quiero cerca, una buena distancia."

Agnus
"Entendido su majestad."

Entrando al bosque, Agnus y algunos hombres se dispersan fuera del camino de Cesarus y Grecia. Cesarus nota como algunos se pierden entre los árboles, pero siguiendo el paso de la reina de lejos, cerca para prevenir un atentado.

Grecia
"Entonces, mi madre rondaba estos bosques."

Cesarus mira los alrededores.

Grecia
"No exactamente, en alguna distancia encontraremos aquel territorio que ella siempre acostumbraba."

Cesarus
"Sin duda la reina conserva su belleza, sin sus damas y equipo de belleza."

Grecia sonríe amablemente.

Grecia
"Tus buenas intenciones, algunas veces me hacen creer tus palabras."

Cesarus
"Usted, más que yo, entiende la verdad y la sinceridad,  cuando está en su frente."

Grecia
"Te refieres a esos detalles de mi madre, su estilo."?

Cesarus
"Aunque todos tenemos nuestra manera, algunas veces esas habilidades de otras personas no se pueden evitar de notar."

Grecia
"No pretendo ser diferente a los demás, la única diferencia es mi corona. Pero la verdad es que tenemos algo en común, y es esa necesidad de hablar en
privado, la realidad de el por qué estoy aquí."

Cesarus se queda callado. Grecia se detiene y deja de caminar. Cesarus mira por todos lados y se acerca.

Grecia
"Necesito la alianza de los clanes a mi favor, quiero que presenten lealtad a su reina."

Cesarus concentra su mirada en la reina, con una expresión muy pasiva.

Cesarus
"Pero su majestad es aquella reina Grecia, puede hacerlo que puño de hierro."

Grecia
"Sabes que no es posible, entiendes muy bien que se negaran, somos enemigos de los clanes, y eso va por décadas."

Cesarus
"Como puedo yo llevar esa voz, con cuál autoridad, no soy aquel que une naciones."

Grecia
"Cesarus, entiendo tu política, pero sabes muy bien que eres aquel que conoce esta tierra como nosotros. Quieres verme hacer el ridículo tratando de convencer a los clanes."?

Cesarus
"Las cosas no son como antes."

Grecia
"Te refieres qué antes era aquella voz que todos escuchaban. Eres la voz, y por eso te temen, por eso existen personas que quieren tu cabeza. ¿Crees que no sé el porqué?. ¿Varios espías mencionan tu nombre, y en cada de esas conversaciones existe una ejecución o una guerra, me consideras tonta o ciega?.

Cesarus
"Su majestad no es nada de eso."

Grecia
"Entiendes algo monje, años tengo la curiosidad de quién eres. Mi padre escucha tus rumores, y es como si mira para otro lado. Mi padre elimina rumores sin ser ciertos."

Cesarus
"Y usted su majestad, también elimina rumores."?

Grecia se queda pensando enfocándose en Cesarus.

Grecia
"Mi madre te tenía confianza, y mucho aprecio, me dije a mi misma, debo seguir ese mismo camino. Pero, si acaso soy aquella que también le tomaras confianza y aprecio, entonces no tienes que temer."

Cesarus se queda nuevamente pensativo. Pero su mirada admite que se rinde a la reina.

Cesarus
"Opiné que el rey tomaría su trono, usted quedaría fuera de todo esto. Tenía la esperanza de que te casarías y que vivirías una vida fuera de todo lo que te rodea. Pero según existen otros planes que comprometen a nuestra majestad."

Grecia
"Sabes muy bien que estoy lejos de eso".

Cesarus
"Derrocar a su padre es traición, hasta para usted su majestad. La lealtad a su padre está por todos lados, hasta los árboles respiran su nombre. Su padre es una leyenda muy conocida."

Grecia
"Mi padre renunció a su trono cuando decidió dejarme a cargo de él. ¿ Es que no notas lo egoísta que soy?.

Cesarus
"No soy aquel que decide quien tiene el derecho al poder, su majestad. Solo Dios  entrega y quita."

Grecia
"Eso lo tenemos claro, no hay duda".

Cesarus
"Su padre, aunque no lo crea, es el indicado Fondeur su majestad. Su pasado es su legado, y su presente lo ha traicionado."

Grecia
"Entonces, entiendes que has confesado que mi corona debe de ser de mi padre."

Cesarus
"Su padre solo lanza su espada con sus ojos cerrados, ese es su pecado."

Grecia
"Hablas con lealtad."

Cesarus nota una presencia detrás de Grecia. Es Emilia que pasa de un árbol a otro con un vestido blanco como si estuviera pérdida. Ella se detiene y sonríe, logra mirar a Cesarus, es cuando su cara cambia de confundida a alivio. Grecia mira hacia atrás, y sorprendida mira nuevamente a Cesarus.


Cesarus comienza a cambiar su actitud, ya que la imagen de la difunta madre de la reina, lo hace cambiar de opinión.

Cesarus
"Será cerca de lo imposible, pero tenga mi palabra que tratarte de todo corazón su deseo. Buscaré la manera y la razón, así mismo usted hará lo mismo por mí."

Grecia
"No entiendo, ¿qué deseas de mí"?



Cesarus
"Milan acaba de apresar a unos sospechosos de aquel atentado a su majestad. Son aquellos relacionados con algunos clanes, sangre de trono de aquellos que su majestad quiere alianza."



Grecia
"Milan tiene muchos defectos, pero uno de ellos no es la sospecha."

Cesarus
"Le aseguro que él está equivocado."

Cesarus
"Porque tan seguro?.

Cesarus
Yo conozco a aquel que ha atentado con usted, antes de que pasara ese lamentable evento."

Grecia mira a Cesarus con sorpresa, y a la misma vez mira a su alrededor.

Grecia
"Escoge bien tus palabras, porque estás en aquel círculo de traición y conspiración en contra de tu reina monje."

Cesarus
"Según Milan, usted fue atacada con una daga santificada. Un día, un joven llegó aquí en un barco. Fue traído por esos comerciantes que venden esclavos, muchos vestidos de soldados Griegos.  El joven llegó asustado y perseguido, alguien lo quería matar, y yo lo defendí y maté a la persona que le quiso hacer daño. Le entregué la daga, y él cogió su camino."

Grecia sigue sorprendida y catatónica.

Grecia
"Mucha información que procesar, pero lo más seguro de esto, es que estarás condenado por tantas leyes que sólo pronuncian tu muerte."

Cesarus
"Su majestad está en lo correcto."

Grecia
"No sé por qué, pero con todo eso,  es muy necesario que estés vivo."

Cesarus
"Su majestad tiene que entender algo, usted tiene el poder de hacerlo todo después de Dios. No busco mi salvación, busco la salvación de aquel que con mente perturbada la atacó. En esas aguas pude  presenciar cómo escapaban sus compañeros y cómo lo mataron. Su sed de venganza lo llevó a hacer cosa semejante. Por mí, que sea Dios que me castigue por quitarle la vida a aquel que hace lo malo. No es la primera vez, que había visto aquel barco que traía esclavos para ser vendidos y abusados. "

Grecia
"Esclavos?, eso es por defenderlos."

Cesarus
"No su majestad, esto es lo correcto."

Grecia se queda pensativa, pero esta vez convencida.

Grecia
"Mandaré un mensajero para que todo se quede como está en lo que llegue, y después vamos a ver como juego la carta."

Cesarus
"Al igual que yo jugaré la mía."

Grecia
"Una nación busca justicia, y eso será difícil de complacer."

Cesarus
"Por mi lado, una nación quiere a los Fondeur fuera del trono, y eso también será difícil de cumplir.

Grecia sonríe sin ánimo.

Grecia
"Que casualidad, que tenemos cosas en común, como aquella también de buscar aquella solución, usando la mentira."

Cesarus
"Existen infinitas palabras en este mundo, es muy difícil no involucrar la mentira en unas de ellas. Si acaso no fuese así, entonces tendríamos un vocabulario muy limitado."

Grecia
"Tengo curiosidad, de que dice Dios de la mentira."?

Cesarus
"Unos de los más importantes mandamientos. Mandamientos hechos para pecadores y no para justos y divinos que están junto a él."


Grecia
"Eres lo único que existe aquí que representa a mi madre, Por eso eres el indicado, el pasado de mi madre existe aquí. "

Cesarus
"Si es por hablar sobre quién es aquel que representa algo bueno en esta tierra. Entonces su padre es aquel que todos escogen antes que su madre.
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Mar Jun 07, 2022 1:19 am
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Posdata

Una noche oscura y llena de alboroto acompaña el bosque. La oscuridad tiene su límite, porque se puede ver como muchos en grupos son acompañados del fuego que calientan su cuerpo. Muchos hombres de Octavian se sientan al rededor del fuego, comiendo, contando cuentos y algunos dormidos. Otros se encargan de vigilar la noche, patrullando el alrededor. Unos 200 hombres en total son aquellos guardaespaldas del fugitivo más buscado llamado Octavian.

Unos de esos grupos que rodean el fuego, están Miera, Nivek, Molava y Serra, que sentados en la grama están disfrutando de la compañía de una fogata. Su presencia es tan notable, que muchos hombres miran a las mujeres con intención de satisfacer sus gustos. Mientras que, a la misma vez, se escuchan intenciones obscenas con carcajadas de emoción incluidas.

Serra
"Estos hombres no tienen respeto."

Molava
"Es bueno que mejor tomes esto como algo que es la realidad. Todos son de esa manera, caníbales buscando una presa, es parte de la naturaleza pecosa."

Serra
"Me refiero al respeto Molava, que no te das cuenta de que estamos aquí mismo y como quiera nos dicen nombres con intenciones perversas."

Molava
"Eso lo sé, pero no te preocupes, Fondeur acabará con ellos muy pronto, no te acostumbres."

Nivek
¿"Espera, con todos lo que as pasado tienes fe en Fondeur.?

Molava
"Todo lo que me haga sobrevivir, esa es mi fe."

Serra
"Espero mucho más de ti, pero esto no lo tolero."

Molava
"Sabes muy bien a lo que me refiero."

Serra
"Perfectamente, pero no puedes perder la esperanza."

Molava
"Mira tu alrededor, hablas de algunos hombres, en contra de legiones y legiones. Además, no sabes sus intenciones."

Serra
"Ocatavian es un fugitivo de guerra, acusado de muchos atentados. Él es aquel que mandaba cabezas y partes del cuerpo al palacio de Grecia. No solo eso, él mandaba un mensaje de amenaza firmando su nombre en cada mensaje.

Nivek y Molava se sorprende.

Nivek
"Entonces, se puede decir que es un asesino?."

Molava
"Oh wao Nivek, me sorprendes con tu inteligencia. Tonto, claro que es un asesino."

Nivek
"Serra, como es que este hombre sigue vivo?

Serra
"Según está muerto, su cuerpo lo han encontrado, o sea más de una vez."

Nivek
"Entonces utiliza a los muertos para que crean que está muerto?.

Serra
"Es lo que dicen."

Molava
"Suerte, eso es lo que tiene, suerte."

Nivek se mantiene mirando a todo lo que está a su alrededor. Molava trata de ignorar a los soldados que la miran con mucho interés. Mientras Serra se acerca a Nivek por miedo a que alguien le haga daño.

Miera
"Katizi, donde está Katizi.?

Nivek
"Estoy esperando unas horas, a ver si comienzo a buscarla."

Molava
"Nivek, y su ambición de estar metido donde no lo llaman."

Nivek
"Sabes, por ahora ustedes son mi familia, y mientras este vivo, estaré pendiente de ustedes, como ustedes están pendiente de mí"

Molava
"Eso lo tenemos claro Nivek, solamente te estoy advirtiendo nuevamente."

Un soldado se acerca, con una jarra, bebiendo una especie de licor, un hombre alto y barbudo. El hombre es áspero, con botas de cuero altas, y una espada en el cinturón. El líquido en su barba es muy notable, llega donde está el grupo y arroja su jarra a un lado.

Soldado
"Tu, ven conmigo, necesito dormir caliente hoy"

El soldado apunta a Molava, y Molava mira a un lado. Nivek se aserca a Molava, y se sienta a su lado.

Nivek
"Es mi esposa, y no creo que se vea bien que vaya con usted."

Soldado
"En este sitio no existe ley ninguna que evita que una mujer se acueste con otro hombre, a menos que sean Griegos."

Algunos soldados se ríen a carcajadas, mientras que el soldado no le quita la mirada a Molava.

Serra
"Si eres creyente de Dios, sabrás que esto no es debido, pero si eres hijo del diablo, pues nadie se pondrá en tu camino. ¿Pero dime una cosa, acaso tu líder es acompañado con la maldición de un maldito como tú, aquel culpable de algo semejante.?.Según la leyenda, tu líder actúa con la señal de Dios, ¿acaso se la quieres quitar?.

Nivek se levanta y agarra a Molava por una mano, la lleva dentro del bosque, para hacer creer que van a hacer algo entre marido y mujer.

Ocatavin observa el campamento desde la oscuridad del bosque. Octavian permanece sentado, recostado en un árbol, mirando todo lo que se mueve. En unos 10 pies, Katizi se encuentra a la misma vez parada, recostando su espalda en un árbol.

Octavian
"Tal Vez encuentras todo esto como aquella rebelión soñada. Algo que talvez me pertenece, algo que tal vez debo ser. Mira como la oscuridad separa la claridad, es una obligación natural. Por mi parte, nunca he tenido, nadie me puede obligar, pero obvio que muchas personas han acudido."

Octavian hace una pausa y brevemente mira a Katizi que se encuentra ignorándolo.

Octavian
"Todos tenemos un propósito, según Dios, pero acaso se puede decir que ese propósito nos escoge a nosotros?. Acaso somos objetos de otras personas?, instrumentos personales. Nunca me dedico a pensar eso, porque si es así, entonces yo sería aquel que he usado y desechado.”

Katizi
"Sabes algo?, es interesante cómo algunas personas hablan solas, y no se dan cuenta de que tienen problemas mentales. ¿Acaso tu gente se ha enterado de eso?.”

Octavian
"Te refieres porque hablo nada más?.

Katizi
"Es lo más inteligente que has dicho. Después de traerme en caballo a este lugar, y dejarme aquí acompañado de dos manzanas, me puse a reflexionar si es que no has separado para matarnos. Entonces, llegaste aquí donde estoy casi de noche, y tienes una hora contándome estupideces sin contestar. Eso se llama tener problemas mentales."

Octavian
"Se puede decir que pretendo ser lo que no soy?.

Katizi
"Si me vas a violar o a matarme, mejor acaba con eso. Prefiero unas de las dos cosas antes de escucharte."

Octavian sonríe, y Katizi le devuelve la sonrisa despiadadamente.

Octavian
"Te conozco, eres aquella joven que andaba con la vieja del bosque muerto. Pase un tiempo escondido en el bosque muerto, fabuloso paraje para esconderse de los Griegos, ya que para ellos es un punto maldito. Estabas mucho más joven, pero tu cara sigue igual."

Katizi
"Entonces, como explica, el porqué nunca te he visto.?

Octavian
"Simple, soy aquel que buscan para matar, también soy aquel que está muerto, y hoy presente dicen que estoy vivo. Ser fantasma no es fácil, ¿cómo puedo ser fantasma si hago que me pueden ver.?

Katizi
"Algunas veces, es mejor estar muerto, porque la gente te mantienen en la tumba, sin saber que eres tan deambulante como los vivos."

Octavian
"Entiendo perfectamente, más de lo que crees, y la verdad, esas son unas de las cosas que he pensado toda mi vida. Nunca con curiosidad lo he supuesto, pero si con una manera de ser ese mensajero de la muerte."

Octavia esta vez visualiza el cielo, dejando a Katizi con curiosidad. Katizi esta vez mueve su cabeza hacia Octavian, prestando atención.

Katizi
"Buscas respuestas de una bruja?.

Octavian
"Puedo decir que lo eres?."

Katizi
"Depende de lo que ayas visto, ya que por lo que veo, unos de tus habilidades es ser un pervertido."

Octavia
"Pues, la verdad, estaría muy desconcertado si acaso no aprendiste nada de tu maestra. La anciana, según tiene décadas, rondando ese bosque, y si no me equivoco, todavía lo está rondando."

Katizi se acerca a Octavian, ella se para en frente de él para obligarlo que le preste atención.

Katizi
"Porque tengo la certeza de que lo que sabes, es porque quieres saber más."?

Octavian
"Crees que te equivocas.?

Katizi
"Entiendo solo una cosa, tu intención conmigo va más allá de tus necesidades como hombre."

Octavian
"No te sientes lo suficiente mujer para llenarle la cama a un hombre?."

Katizi se acerca a Octavia y le pone la mano en la zona del pene, rozando lentamente.

Katizi
"Es tan transparente la debilidad que muestran como hombres, y aquellas debilidades que no aparecen cuando están en guerra. Me siento afortunada de entender sus necesidades, aquella que no pueden ocultar."

Octavian se siente relajadamente, pero no le quita la mirada a Katizi que ahora lo mira con sensibilidad y pasión.

Katizi
"Oh, ya veo que tenemos una erección, la torre empieza a talvez levantarse. Me imagino que quieres que siga."

Octavian mira a Katizi con mucha atención, como si se estuviera durmiendo.

Ocatavian
"Ya que has empezado, porque no terminar."?

Katizi sonrie, y entra su mano, es cuando toma el pene en la mano y comienza a masturbarlo lentamente.

Katizi
"Una vez, la pasión llegó en mí, una persona de interés que nunca me atreví a acercarme. Pero algo me atraía. Sabes algo, así como tú eres pervertido, yo también tenía mi genio para no ser vista."

Octavian comienza a cerrar sus ojos, cayendo en el gusto de la tentación.

Octavian
"Me interesa saber de esa persona que pudo conquistarte."

Katizi
"Te refieres a esa persona que gozo de todo de mí. Pero, al contrario, yo fui aquella que goza de él. Cuando me acerque a él, él no tenía miedo y yo tampoco. Pero, él tomó una pausa antes de cogerme, yo quería sentirme poseída, y eso fue lo que hizo. Me tomo por el cuello y me presionó contra de un árbol, hasta pasar toda su lengua por el cuello."

Octavian permanece con los ojos cerrados, comienza a respirar fuerte por tanta emoción.

Katizi
"No hacía nada, solo esperaba que él hiciera todo lo que quiera de mí. Él me desgarró mi blusa, y encontró mi barbuda. Me penetró para verme sufrir, y mientras más penetraba, más sentía que era de él. Solo lo miraba a los ojos mientras me quitaba con mis manos mi cabello que cubría mis ojos."

Octavian abre sus ojos, y conecta sus ojos con Katizi que comienza a masturbarlo con más rapidez.

Katizi
"La verdad, únicamente sonreía, ya que mi respiración empezaba a acelerarse. El me pone del otro lado, y me penetra por atrás. La sangre la siento por mis muslos, pero dolor ninguno. Pero esta vez, tenía una sonrisa en mi cara de tanta ilusión, porque sabía que alguien me estaba follando sin compasión. Unos golpes severos sentí en mis nalgas, y sabía que cuando terminara conmigo tendría varios moretones. La sangre la podía ver ya en la tierra."

Katizi detiene todo, y mira a Octavian que está por eyacular."

Octavian
"Entonces?

Octavian grita de dolor con una sonrisa, ya que Katizi la aprieta fuertemente los testículos.

Katizi
"Mi imaginación pensaba eso, pero la realidad es que, ese encuentro hormonal nunca llegó a pasar. El pobre lo traicionó su aparato reproductor, puesto que creía que era presa para su gusto. Trató de tocarme, y le enterré la daga en su cuello, creando un río de sangre, como aquel que te hizo suponer que solo pasó en su ataque sexual. Entonces, mira como la vida de un hombre se esfuma por solo rendirse a su delirio de minutos."

Octavia sonríe con mucho dolor, Katizi saca su mano y se retira, ella se recuesta nuevamente del árbol, y se limpia su mano con el tronco del árbol.

Octavio trata de buscar su aliento, mirando a Katizi.

Katizi
"Dime, soy capaz de calentar la cama de un hombre"?

Octavian
"Eso y mucho más."

Un ruido sorprende a Katizi y Octavian, es el ruido de ramas siendo pisadas. Octavian saca su espada."

Octavian
Quien anda en esta oscuridad buscando la muerte. "?

Un joven muchacho sale detrás del árbol, es un mensajero. Octavian se pone su espada nuevamente en el cinturón, y recibe el mensaje. Él busca la luz del campamento y con dificultad lo empieza a leer. El joven de algunos 15 años se queda mirando a Katizi, ella le sonríe buscando amistad, pero él le corta la mirada tímidamente.

Ocatavian se aserca a Katizi y el joven.

Octavian
"Saed, como está todo por allá en Galomé.?

Saed
"Lo mismo, todo tranquilo, me tomó días encontrarlos, pero seguí su jornada, y llegue."

Octavian
"Eso es lo que cuenta, mientras tanto ve al campamento, debes de encontrar comida para tu estómago, descansa."

Saed con su cabeza obedece el mandato de Octavian, pero antes de irse le ofrece una mirada a Katizi de curiosidad. Octavian se da cuenta.

Octavian
"Es un muchacho joven, quiere ayudar a la causa, pero no lo dejo que sea guerrero, aunque ganas tiene."

Katizi
"Su cara es de sorpresa, por lo ocurrido aquí."

Octavian
"No tengo culpa que explicaste algo, entrando tu mano en territorio prohibido."

Katizi
"Prohibido o abierto al público?."

Octavian
"Por poco pensé que estabas con ansias de hacerlo."

Katizi
"Y yo por poco pensé que eras tan listo, para saber que nada quiero contigo y con nadie más."

Octavian
"Ahora que ya sabes que no quiero nada contigo, y que tú opinas lo mismo, se puede decir que quiero otra cosa de ti."?

Katizi
"Galomé, que tiene que ver Galomé contigo"?.

Octavian
"Todo".

Katizi
"Necesitamos llegar a ese lugar, no me preguntes, eso se lo puedes preguntar a Nivek."

Octavian
"Mira como es la vida, cada momento malo tiene su buena intención. Fíjate que Galomé requiere mi presencia. Es un camino de algunos días, tiempo necesario para lograr tu objetivo conmigo. Puedes reunirte con los tuyos, mujer, pero sabes bien que necesito que me expliques algo que sólo tú puedes saber."

Katizi
"No seas tan curioso, la gente te pueden confundir como una maldita como yo."

Octavian se retira, pero en una poca distancia le responde.

Octavian
"No puedes ser tan maldita como Grecia, si fuese así, entonces tuvieran algo en común."

Octavian se retira, y Katizi sonríe al escuchar la respuesta de Octavian.

En el bosque oscuro, Nivek y Molava caminan en una misión, aquella de estar unidos en matrimonio por consecuencias de la vida, Mientras ellos caminan, algunos hombres los siguen, incluyendo aquel que quería acostarse con Molava.

Molava
"No se porque no siguen, estos enfermos sexuales."

Nivek
"Bien, has contestado tu pregunta, "enfermos sexuales". Buscan una prueba, y tambien algo que puedan usar para sus necesidades."

Molava
"Tanta peste aquí, y esa es la única que me hace vomitar."

Nivek
" Debemos quedarnos detrás de un árbol, no podemos estar lejos del campamento, porque andamos sin antorchas.

Molava
"Pero qué pretendes hacer detrás de un árbol."?

Nivek
"Tal Vez, nos dan privacidad, y pueda ser que nos dejen tranquilos."

Molaba
"Esperemos que funcione."

Nivek encuentra un árbol y agarra a Molava y la pone frente a él, casi tocando nariz. Nivek mira disimuladamente, y nota que los hombres se detuvieron, y empiezan a esperar lo que vinieron a presenciar.

Molava
"Que paso?

Nivek
"Están pendiente, no se marcharán hasta encontrar una prueba."

Molava
"Estos buscan un entretenimiento Nivek, y lo sabes."

Nivek
"Bueno, y no se marcharán Molava, él está buscando una prueba."

Molava se queda mirando a Nivek con mucha atención.

Molava
"Acaso esto es una excusa para tener algo conmigo?.

Nivek mira al cielo como clamando a Dios.

Nivek
"Créeme cuando te digo que nunca me ha pasado por la mente. Pero tengo una idea, mejor comienzas a gemir, y así creerán que tenemos algo."

Molava se sorprende, y actúa como si no a escuchado.

Molava
"Porque tú no puedes hacer eso?, porque es que es la mujer la que tiene que actuar como si el hombre le está entregando un orgasmo?, tan bueno son, que es una orden universal?.

Nivek
"Entonces, qué ideas tiene, cuéntame."

El mismo hombre que trató de acostarse con Molava le grita unas palabras.

Soldado
¿"Que pasa amigo, acaso su martillo no quiere clavar."?

Los demás empiezan a reírse.

Molava agarra a Nivek por la cintura, y une su cara contra él.

Molava
"No puedo disimular, tendrás que hacerme sentir."

Nivek se sorprende, pero trata lo más que pueda por complacer el momento. Él se acerca más y más a Molava, casi tocando su labio con el suyo."

Molava
"Nivek, "

Un alboroto se escucha por donde los soldados, como si lo están llamados, ellos se apresuran y vuelven al campamento. Detras de Nivek una voz lo saca del momento.

Katizi
"Qué está pasando aquí?"

Nivek
"Katizi, dónde estabas?, estás bien?.

Molava
"Estábamos preocupados por ti."

Katizi
"No sabía que ustedes dos se agarraban."

Nivek
"No, no es lo que crees."

Katizi
"No me interesa".

Molava
"Entonces porque preguntas si no te interesa.?

Katizi se queda pensativa, pero bruscamente cambia el tema.

Katizi
“Dejen sus hormonas aquí, encontré un paso a Galomé. Octavian se dirige allá, y está dispuesta a llevarnos."

Katizi camina hacia el campamento, mientras Nivek y Molavan la siguen.

En el castillo Gigna se encuentra recostada, en su cama, lista para dormir, pero sin sueño ninguno. Mirando al techo boca arriba, esperando que la noche le haga el favor de darle sueño. Unos minutos después, ella se sienta en la cama, como si una idea hubiera surgido en su mente. Ella con voz alta demanda atención.

Gigna
"Guardias".

Un guardia real abre su puerta y se pone en atención.

Gigna
"Quiero que vayas a los cuartos de las damas reales, quiero que Cesari se presente ante mí.... Ahora."

Gigna se queda sentada, con su bata de dormir color oro, ella se pone de pie y escoge del armario un manto morado de su hermana, que se lo pone para cubrir la trasparencia de la bata de dormir. Nora entra al cuarto, desesperada y angustiada.

Nora
"Pasa algo su majestad?, escuche que solicita a una dama."

Gigna
"Si eres Cesari, entonces entra y siéntate.

Nora
"Disculpe su majestad."

Nora se retira, y en pocos minutos Cesari entra vestida con un manto sin capucha, y una bata azul claro. Ella se dirige a Gigna sin mirarla a los ojos.

Cesari
"Su majestad me ha llamado, y aquí estoy para servirle.”

Gigna se sorprende cínicamente.

Gigna
"Eres la famosa Cesari, aquella que le ha robado el corazón a mi amigo."

Cesari se queda pasmada, sin saber qué hacer, o contestar.

Gigna
"Necesito que seas normal conmigo, y te olvides de esas leyes de castillo, es una orden."

Cesari
"Su majestad habla de su amigo, y sé que hablamos de Sócrates, pero no sabía que le había robado su corazón."

Gigna
"No te hagas la tonta, sabes muy bien que él cae a tus pies."

Cesari
"Como no he escuchado nada de su parte, entonces estoy muy perdida en todo esto."

Gigna
"Estoy de muy buen humor, y te daré el honor de jugar tu juego. Bien, entonces, digamos que mi "amigo" esté interesada por ti, acaso lo encuentras como hombre adecuado para ti."

Cesari
"Es de buen corazón..."

Gigna interrumpe

Gigna
"Pero su apariencia no está a tu favor, eso lo entiendo."

Cesari
"La verdad, no es solo apariencia, es clase, es algo que, por estar en diferentes mundos, no puede ser".

Gigna
"Hablas de su trabajo?, o de donde viene?."

Cesari
"Disculpe su majestad, pero mi familia espera mucho de mí, con relación a un matrimonio claro."

Gigna
"Entonces, mi amigo de infancia, y más que todo alguien que mi hermana la reina considera una mano derecha, lo consideras alguien de una clase baja.?

Cesari se queda callada.

Gigna
"¿Me crees estúpida?"

Cesari se arrodilla con la cara en el piso.

Cesari
"Jamás su majestad, nunca, nunca, perdone si esta dama suya ha dado esa impresión."

Gigna espera respuesta.

Cesari
"Estoy comprometida, el hijo de aquel que era tesorero del castillo, aquel senador."

Gigna
"Ulices Arkruns, Ulices tiene hijos."

Cesari
"Si, él es el joven Efrid, sirve en la legión del capitán Marcus.

Gigna
"No lo sabía, bueno, si el joven es de tu agrado, eso es lo que importa."

Nora entra desesperadamente al cuarto.

Nora
"Su majestad, disculpe, un mensaje urgente ha llegado para usted, la reina lo envía."

Gigna se pone de pie, agarra el mensaje, comienza a leerlo. Al terminar de leerlo, Gigna se acerca a la ventana, alejándose de Nora y Cesari, ella murmura silenciosamente.

Gigna
"Eso es traición".
Antonio Liz
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Mi Realeza  ( En redacción) - Página 2 Empty Re: Mi Realeza ( En redacción)

Sáb Jun 11, 2022 6:37 pm
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Dos Migrañas y Gelio Murrah

La frontera entre Grecia y Turquia es testigo de dos naciones en rivalidad. En el lado de Turquia dos legiones esperan a Safris y su ejército. De lejos se pueden ver el movimiento militar. Mientras, Safris , Freniud y Gelio esperan un encuentro de negociaciones montados en caballos, mirando firmemente como Turquia se prepara para una invasión.

Freniud
"Sabe lo que esto significa verdad.?

Safris
"Confió que Marcus está vivo, y la legión está dispersa."

Freniud
"Tenemos semanas sin saber de Marcus."

Safris
"Acaso es malo?

Freniud
"Hace unos meses, su majestad mando a Marcus a Murmulla para cruzar agua y tocar tierra de turcos. Es una larga jornada, y además mucho tiempo. La comida es escasa cuando estás en territorio ajeno."

Safris
"Confio mucho en ti Freniud, se puede decir que eres mi mano derecha. Pero existen razones el porqué Marcus es el adecuado para esa misión."

Gelio
"Su majestad entiende el juego de guerra, y también todo movimiento antes de que pase, creo que estás pensando con tu espada en vez de tu cabeza Freniud.

Freniud
"Buena explicación, y a la misma vez, ese es tu trabajo Gelio, no el mío."

Safris
"La razón por la cual nos están esperando, es porque existen aquellos espías que llegaron antes de nosotros. Es fácil callar un rumor , pero es imposible cambiar que confíen en mí. Esta legión está presente desde que los turcos mandaron su gente al castillo."

Gelio
"Solo podemos esperar Freniud, esperar de que se den cuenta de que el joven sultán puede estar muerto."

Freniud
"Bien, entonces, yo también voy a esperar, pero en el campamento con una jarra de vino."

Frenius se marcha en su caballo, dejando a Gelio y Safris solos.

Safris
"Me sorprende algo, el porqué no han mandado un mensajero hacia aquí. ¿Entiendo que Satah está con nosotros, pero acaso Satah es el único indicado para una negociación."?

Gelio
"Su majestad debe jugar su carta, y creo que sería prudente que fuera yo el indicado."

Safris
"Mi amigo, tu edad, define que ya no me conoces, a menos que temas por mi vida."

Gelio
"Seré por siempre aquel que mira por usted su majestad, mi vida es la suya. Pero le recomiendo que espere, unas horas, talvez un día, y después puede hacer lo que quiera."

Safris
"Si amigo, es verdad, hasta yo opino lo mismo. ¿Opinas que me traiciono yo mismo esperando por mi hija?.

Gelio
"Me han informado que el ejército de la reina campa entre las tres tribus del norte. Claro, opino que llegaran en algunos días. Entonces, no lo digo por la reina."

Safris
"Campan?, mientras estamos sentados esperándola. ¿Cómo es que miras esto a nuestro favor?

Gelio
"Nunca digo que está a su favor, pero por algo su majestad nombro a su hija al nacer, el nombre de la nación que tiene su corona."

Safris
"Fue mi peor error, mi intención se hizo realidad. Porque se comporta como si en verdad Grecia, el país, le pertenece por llevar el mismo nombre que su patria."

Gelio
"Los mejores errores siempre serán nuestras mejores opciones. Mejor dicho, sería su majestad que se ha olvidado de quién era en aquella época."

Safris
"Es tan interesante como tenemos recuerdos del ayer. También me fascina como volvemos al pasado para recordar algo de nuestro agrado. Por mi parte, no tengo nada que buscar, ya que no busco recuerdos, los recuerdos me persiguen a mí."


En el campamento griego, toda la milicia se encuentran preparándose para una invasión. La mayoría afilan sus espadas, preparan su armadura, muchos tratan de sacarle el brillo, tratando de limpiarlas intensamente. Mientras que algunos se relajan, y comen, otros caminan tratando de estar activos. Freniud nota a Augusto que se acerca, y es cuando él se detiene.

Augustu
"Cuéntame algo bueno mi general."

Freniud
"El clima está fresco, y estoy en necesidad de un buen vino, no existe otra cosa."

Freniud sigue caminando, mientras Augusto se queda confundido. Augustu prosigue a seguir a Freniud.

Augustu
"Freniud".

Freniud se detiene y esta vez le presta atención.

Freniud
"Marcus está perdido, y el rey espera un encuentro para negociar."

Augustu
"Negociar?, no vine aquí a negociar, estoy aquí para conquistar."

Freniud
"Si fuese por mí, estaría en territorio turco lanzando mi espada."

Augustu se ríe, indicando que lo que ha escuchado no puede creer."

Freniud
"Se puede saber que sería lo chistoso.?

Augustus
"Eres y serás el General, pero no por tu manera de atacar, y menos por estrategia, más por ser un buen soldado, o será soldado con suerte?."

Freniud
"Sabes que, tengo mucha tolerancia porque ciertas personas me aburren mi día. Entonces, estoy de humor para escuchar tus estupideces."

Augusto
"Admítelo, no sabes planear, solo ejecutas. Sabes por qué su majestad confía en Marcus?, simplemente porque Marcus entiende y conoce aquello que pronostica una guerra."

Freniud
"Aquel que juega ajedrez, es aquel que mueve pieza por pieza esperando su turno. Prefiero que esas piezas nunca se muevan, y que a la misma vez, nadie sería capaz de jugar conmigo."

Augustus
"También porque Marcus es aquel hijo bastardo del rey. Aunque los Fondeur lo niegan.”

Freniud
“Rumores.”

Augustus
“ Según su madre, aquella que fue dama de la antigua reina lo había admitido, claro después desapareció de la tierra.”

Freniud trata de cambiar el tema, y empieza a buscar como salir del tema.

Freniud
"Tú, Marcus, y Kletus, están muy lejos de la gloria. A sus edades, he conquistado territorio con mi espada."

Augustus
"Exacto, tu eres un simple soldado y suertudo, no estratégico."

Freniud
"Si quieres te puedo demostrar la estrategia de romperte los huesos."

Augustus
"Se me olvidaba tu pésimo humor."

Freniud
"Humor?, osea, te refieres a los capitanes que se encuentran conmigo, una maldición estar con ustedes en esta jornada.”

Augustus
"Pobre Freniud"

Freniud
"Entiendes algo pedazo de imbécil, soy el único General Griego, todo otro General es romano."

Augustus
"Entonces, eso te define como especial."

Freniud
"Tengo una idea, tengo que de alguna manera aprender a ser más "estratégico". Entonces, mi primera misión será mandarte en frente con un ataque directo al enemigo, sin caballo. El único problema es que tengo que buscar la señal adecuada, para que los que te siguen, se devuelvan."

Augusto
"Eso fue humor."?

Freniud
"Si quieres llamarlo humor, entonces escribiré en tu tumba, "Murió por humor."

Augustus
"No entiendo por qué tienes que llegar a eso, te pasas de la línea."

Freniud
"No te preocupes, buscaré quien te pueda amamantar. Y si acaso te cagas, no llores para llamar la atención, solo espera que yo llegue con una rama de árbol rústica, para limpiarte el ano."

Augusto se queda sonriendo, mientras Freniud se aleja con una sonrisa en su cara. Freniud llega a la carpa donde se encuentran Basil y Asaf. Freniud entra sin ser invitado, Basil y Asaf permanecen sentando en la cama de madera esperando a Freniud.

Freniud
"Espero que se sientan bien en este lugar de alta sociedad, ustedes son nuestros importantes huéspedes."

Basil
"No creo que sea de nuestro agrado señor, debería hablar con el rey sobre nuestra inconformidad."

Freniud mira a Asaf con mucha confusión, Asaf baja su rostro con mucha decepción.

Asaf
"Que quieres Freniud, no creo que vengas a hacernos una visita médica."

Freniud
"Seré sincero, no es necesario derramar sangre, ya estoy harto de eso. Quiero morir en una cama en vez con una espada. Eres aquel que puede hacerle entender al sultán, sobre una alianza entre dos naciones."

Asaf
"Turquía es libre, y ese es el propósito de todo aquel que ama a su tierra. No tenemos culpa que queremos defender lo nuestro."

Freniud
"Puedo decapitar a tu heredero ahora mismo si quieres.?

Basil se asusta y mira a Asaf.

Asaf
"No tenga miedo pequeño sultan, este perro puede ser que muerda, pero para eso, necesita que su amo lo suelte.

Freniud
"Existen dos muertes con relación a una guerra, una de aquel guerrero que muere peleando en la guerra. Pero también existe otro, aquel que torturan, para que su caja de sorpresa explote. Satah fue muy dichoso, no crees."?, cosa que tú no lo serás."

Asaf
"Te conozco Freniud, hablan mucho de ti, pero ese título de General no es tuyo y nunca será, porque Milan fue el culpable de que te creas lo que eres."

Freniud
"Mi nombre y mi legacía, está hecha con sangre y lealtad. Hablamos el mismo idioma, tú y yo, pero tú eres aquel que se esconde detrás de las paredes."

Asaf
"Tienes razón, pueda ser que sea objeto de guerra, pero eres y serás objeto de Milan.

Freniud
"Acaso está Milan aqui?

Asaf
"Abres los ojos Feniud, estás ciego, eres un títere."

Freniud
"Buena idea, te meteré la mano por el culo, para hacerte hablar como un títere."

Basil se sorprende, mientras que Asaf no le pone atención. Freniud se retira con furia e incomodidad.

Basil
"Ese hombre no tiene respeto, y menos piensa antes de decir las cosas, que honor existe en eso."?

Asaf
"El joven sultán tiene razón, pero aquel que tiene honor, es aquel que tiene autoridad para hablar de más."

Basil
"Dime algo Asaf, que será de nosotros."?

Asaf
"Somos rehenes, y sin nosotros, están perdidos. Somos aquellas legiones que faltan, para que aquel rey de Grecia cumpla su misión."

Basil
"Todabia estoy confundido, porque asumir union matrimonial, y despues cambiar de opinion. La razon es que sea rey y ella mi reina, pero si fuese asi, uno de los dos debe de morir."

Basil por unos segundos se queda reflexionando, y es cuando abre sus ojos con sorpresa, sobre el resultado que se imagina."

Asaf
"En la noche de la cena, no fue sorpresa que el rey escapara, eso fue algo planeado. No salimos del castillo corriendo porque él andaba suelto, no para nada, salimos por si acaso usted hubiese aceptado aquel pacto matrimonial. Si fuese así, su cabeza estuviera en el plato."

Basil
"Entonces, esto lo confirmaste en el castillo."?

Asaf
"No su majestad, El rey mando un ejército a cruzar la frontera por el río Ahad en Murmulla. Su invitación fue para despistarlos, pero temía que usted hubiese aceptado con aquellos encantos de la reina."

Basil
Entonces, donde está ese ejército."

Asaf
"Solo sé que lo estábamos esperando, y si no me equivoco, un gran encuentro se armó por la frontera del río Ahad."

Basil
"Pero, no entiendo, si estábamos preparados para todo esto, porque somos rehenes."

Asaf
"Gelio Murrah, estoy jugando un juego de ajedrez con él. Él me ha desconectado de mis espías, y a la misma vez, me mantiene aquí por estrategia. "

Basil
"Entonces, él conoce, que aquel ejército fue enfrentado"?

Asaf
"No lo sé, solo la victoria y la muerte pueden aclarar eso."

Gelio camina la colina, mirando desde lejos el movimiento turco. Él se encuentra en un trance de pensamientos, curiosidad e intriga, tratando de organizar sus pensamientos. Augustus se acerca, y él también contempla a los turcos desde lejos.

Augustus
"Entiendo que ellos saben que estamos aquí, será que detrás de todos ellos se encuentran esas legiones que según se multiplican."?

Gelio
"Lo que vez, es una pared de algunos soldados. Más allá puede ser que las legiones estén tratándose de organizar, pero nada más."

Augustus
"Si fuesen romanos, estuvieran todas las legiones en posiciones. Según Los romanos campan por Gentú, casi cerca de Esparza. Si no me equivoco, estarán por aquí en algunos días."

Gelio se sorprende, y le presta mucha atención a Augustus.

Gelio
"¿Cómo sabes eso?, si no me equivoco es la legión de la reina que está en ese lugar."

Augustus
"Unos comerciantes pasaron en carreta, algunos soldados empezaron a ver los artículos que vendían. En negocio y conversaciones, escuche como ellos también le vendieron algunos artículos a los romanos , y fue cuando un chiste salió a la luz, que según los Romanos pagan mejor que los Griegos."

Gelio
"Romanos?, aseguras que la palabra fue romano."

Augustu
"Sin duda"

Gelio camina desesperadamente hacia el campamento. Augustus se siente confundido al ver que Gelio parece sorprendido. En voz alta él le dirige unas palabras a una distancia.

Augustus
"Entonces?, acaso somos tacaños?

Gelio camina sin rumbo, muy distraído, pero a la misma vez sus piernas los llevan al lugar. Él llega a la carpa de Safris, donde safris se encuentra mirando un mapa que esta en una mesa.

Safris
¿"Tu expresión dice mucho, que está pasando.?

Gelio
"La reina anda sin rumbo, los romanos son aquellos que campan por Murmulla, no la legión de la reina."

Safris
"Pero tus medios afirman a la reina".

Gelio
"Tengo dudas de mis medios, su majestad."

Safris
"Entonces, será mejor que busques la serpiente y le arranques la cabeza."

Enfadado, y disgustado, Safris sale rápidamente de su carpa. Mientras que Gelio espera un momento, y luego sale de la carpa. Gelio trata de concentrarse, pero a su edad ya los nervios lo controlan a él. Unos segundo después, él se dirige a la carpa de Freniud. Freniud permanece durmiendo, pero la presencia de Gelio hace que se quede semi despierto.

Freniud
"Su majestad es muy puntual, veo que te ha mandado, casi estoy listo, unos minutos más."

Gelio
"No estoy aquí como mensajero Freniud, solo quiero saber algo."

Freniud
"Entonces"?

Gelio
"La reina, quien comanda su legión."?

Freniud
"Por ahora Agnus es el indicado, con las legiones dispersas, sería Agnus su hombre de confianza."

Gelio
"Entonces un soldado sin ninguna experiencia?.

Freniud
"Pueda ser que Agnus no tenga la experiencia necesaria, pero lo lleva en la sangre, él es el menor de una familia que ha servido a Fondeur, claro todos perecieron hace mucho."

Freniud se sienta en la cama, y mira fijamente a Gelio.

Freniud
"No tiene sangre de ser traidor, si acaso eso es lo que quieres saber"

Gelio
"No me refiero a eso."

Freniud
"No pierdas mi tiempo, vamos viejo, que quieres saber?."

Gelio
"Curiosidad, de como la reina es manipulada por una amistad, en vez de tener a una persona con experiencia militar."

Freniud
"Esa respuesta la sabes más que yo, no te puedo ayudar si andas en rodeos."

Gelio
"Confianza, entiendo, eso lo sé, pero algún detalle insignificante debes de tener en tu cabeza."

Freniud se queda pensando, se rinde a su vacío sobre algo que sea necesario de decir.

Freniud
"Tengo tiempo sin compartir con la reina, y más tiempo sin saber de Agnus."

Freniud se pone de pie, encuentra su cinturón y se lo amarra de la cintura, agarra su espada y la pone en su cinturón. Él se queda mirando a Gelio antes de irse.

Freniud
"Es un buen muchacho, viene de gente del campo, sana y humilde. Trabajan la tierra, la gente acostumbra a comprar sus vegetales y frutas, todo comerciante debe por lo menos conocer a su familia, de eso han vivido."

Gelio
"Si no me equivoco su abuelo, el viejo Fabian fue aquel que era jardinero del abuelo de nuestra majestad Safris."

Freniud
"Fabian"?

Gelio
"Fue antes de tus tiempos, y empezando los míos, solía verlo creando las gramas."

Freniud
"Interesante, Agnus debe saber de tierra entonces."

Gelio
"Bueno, me retiro, necesito buscar más de estar conversaciones, me alegran mi día."

Freniud
"A tu edad, aprovecha esos "alegres días", si no me equivoco tu semblante me dice que te quedan pocos."

Freniud se retira de la carpa, pero esta vez Gelio se sienta en la cama de Freniud, pensando y analizando la situación. Unos minutos han pasado y Gelio sale nuevamente, esta vez se dirige a la carpa de Basil y Asaf. Gelio entra y encuentra a Basil y Asaf los dos sentados en la cama.

Asaf
"Gelio, viniste a relevar los dos guardias que se encuentran vigilando esta carpa, amigo."?

Gelio sienta en la única silla, y deja su bastón a un lado.

Gelio
"Puedes irte, los dos claro, nadie los detendrá, el único problema es que no soy responsable a por si acaso mi decisión nadie la ha escuchado."

Asaf
"Políticas griegas, con espada perforada en la espalda, típico amigo."

Gelio
"Dime una cosa, sería prudente preguntar por tu familia, ? O sea tus hijos, madre, padre, si acaso están vivos."

Asaf
"Todos bien en relación con la salud, gracias por preguntar. Perdona si no puedo decir lo mismo sobre tu familia, o sea aquellos que ya no existen. "

Gelio
"Como es que nunca te has enterado de un familiar mío?, no descartes hijos, nietos, y quisas bisnietos."

Asaf
"Esa es la pregunta del año, donde están?, por eso me digo a mi mismo, que tú debes tener un corazón dentro lo todo repugnante que eres."

Gelio
"Quieres que afirme que existen?, pero como un viejo como yo recuerda algo así. Te das cuenta, que el olvidar es una arma secreta, ya que me impide a mi mismo a resolver lo que vive en mí."

Asaf
¿"Entonces, tu delirio de enfermedad mental, es algo que creías que no era una arma secreta.? Estás equivocado, porque esa arma secreta es tan real como la oscuridad de la noche. Solo un psicópata y asesino como tú, tiene una arma de ese calibre."

Gelio
"Calibre y puntería, o sea, esa arma que tienes tú."

Asaf
"Gracias por esos magníficos halagos. ¿Pero, uno se pregunta, el porqué merezco tanto prestigio, que hice para ser considerado un don de armas de alto calibre."?

Gelio
"La habilidad de un ciego andar sin tropezar me conmueve, porque sus instintos son capaces de sobrevivir sin los ojos. Entonces, si un ciego que camina sin tropezar me sorprende, entonces aquel ciego que mueve ejércitos, es una gran admiración para mí. "

Asaf mira con mucho cuidado a Gelio, como analizando cada verruga de su cara. Mientras tanto, Basil trata de ignorar la conversación, mirando para un lado cuando entiende algo.

Asaf
"Es posible amigo, pero no puedo ser mudo, si acaso ese llamado fue hecho sin poder mirar."

Gelio
"Me sorprende mucho Asaf, te admiro mucho, porque no puedo explicar cómo ves y escuchas todo aquello que no ha pasado .”

Asaf
"Que buscas de mí?, viejo estúpido, vamos, escúpelo, que vida para escuchar no te queda."

Gelio
"Nada, únicamente una conversación entre dos amigos, es mucho tiempo estar aquí guardado, y quise admirar tu presencia. Digo, muy pronto podrán estrechar sus piernas y andar libre. Claro, no en la tierra, y menos en las nubes."

Basil respira profundo y se pone su mano en la boca. Asaf se queda callado brevemente, y en un minuto reacciona.

Asaf
"Puedo ofrecer un paso libre fuera de Turquía a tu rey, si acaso las cosas no salen como quieran."

Gelio se ríe a carcajadas.

Gelio
"Eres impresionante, nos da la oportunidad de salir vivos y ala misma vez no quieres meterte en medio de nuestra jornada. Que admiración, que grande eres, me sorprendes."

Asaf
"No soy culpable de que pase después que crucen Turquía. Mira el lado bueno anciano, aquel hijo bastardo del rey que es capitán, puede ser un nuevo sucesor, pueden empezar de nuevo, que crees.”

Gelio
"Todo está bien, es un buen gesto, muchacho, ven ayúdame a levantar."

Asaf trata de impedirlo, pero Basil se apresura para ayudar a levantar a Gelio.

Gelio
"Bien, entonces, con gusto le avisaré al rey, sobre tu grandiosa caridad."

Gelio sale de la carpa y camina lentamente por el campamento, pero algo dentro de él lo detiene, y se queda pasmado de la impresión. Su mente comienza a analizar las cosas, y abre sus ojos sorprendidamente, como hubiese descubierto algo. Gelio comienza a hablar solo.

Gelio
"Comerciantes han pasado por aquí, indicando que los romanos están donde creía que la reina estaba. Comerciantes y talvez clientes o familiares de aquellos granjeros, familia de Agnus. Según Asaf, nos dará paso libre para pasar por Turquía, porque tal vez sabe que Grecia no es lugar seguro para el rey. Si no es lugar seguro, es porque la reina lo quiere así para su padre."

Gelio vuelve a quedarse callado y saca una conclusión.

Gelio
"Espías comerciantes mandados por Agnus, mientras la reina mandará a sus legiones a ejecutar al ejército de Marcus. Marcus, aquel bastardo del rey, y sangre de sucesión......... traición!!!!!."

Gelio corre desesperadamente para avisarle a Safris que se encuentra en la colina, él deja su bastón y trata de correr a su manera, tambaleándose de lado a lado. Al tratar de subir la colina, él nota a Safris y Freniud parados mirando la frontera de Turquía, él grita en voz alta.

Gelio
"Majestad , Majestad!!!!.

Safris y Freniud se dan la vuelta, pero Gelio cae inconscientemente boca abajo, a causa de un paro respiratorio. Freniud y Safris corren hacia él.

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Mi Realeza  ( En redacción) - Página 2 Empty Re: Mi Realeza ( En redacción)

Lun Jun 20, 2022 6:27 pm

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Kameyé

Muy de mañana la reina se encuentra en medio de un bosque mirando una casa de madera de lejos. La casa de color marrón, estructura hecha de piedra, cuadrada y con dos ventanas que aparentan dos agujeros redondos. La puerta es de madera, una puerta de caoba, con un brillo que identifica que fue recién hecha. La casa se encuentra en medio del bosque, unos cuatro árboles la rodean, la grama está bien atendida, no alta ni bajita, pero de buen gusto. La reina se mantiene lejos mirando aquel lugar donde nació y creció. Mientras trata de que los árboles no la delaten, ella sigue con su capucha en la cabeza, cubriéndose su cara. Cesarus se encuentra detrás de ella, él se acerca y la interrumpe.

Cesarus
"Las personas que viven ahora en la casa, vinieron de Murmulla hace dos años."

Grecia
"Mi padre entonces vendió la tierra.

Cesarus
"Desde que tu madre se fue con tu padre, también la casa se fue con ella. Todos la abandonaron, y se fueron a Fondeur, si no me equivoco, la vendieron a un buen precio."

Grecia
"Es intrigante saber que aquí empezó todo.”

Cesarus mira a su alrededor, ignorando la casa, y concentrándose en todo lo que la rodea.

Cesarus
"Su majestad tiene razón, todo fue un comienzo, aquel comienzo que la verdad, no tiene final para mí, ya que todavía estoy aquí."

Grecia sigue mirando la casa, sin quitarle los ojos, pero prosigue la conversación con Cesarus.

Grecia
"Arcángel, así se llamaba?, o acaso se puede decir que lo fue."

Cesarus
"Mi corazón siempre entenderá que él lo es, y será por siempre."

Grecia
"Te creo, si existe aquel en mi cabeza que se llama Saxéx, entonces porque no un ángel de Dios.?

Cesarus
"Soy un libro de la vida, no un lápiz. Escriben en mí, y yo solo comunico lo escrito de corazón y alma."

Grecia
"Que paso despues"?

Cesarus
"No creía lo dicho, me desperté al otro día, sin recordar cuando llegue a mi cama, y cuando me dormí. Al despertar, Gregorio tenía la puerta abierta, con su manos detrás, mirando el nuevo día, yo me senté en la cama, y tenía tantas preguntas."

Joven Cesarus
¿"Que buscas aquí?, que quieres, ? Acaso Dios te ha enviado?."

Gregorio
"Sé prudente, y tal vez entenderás, lo que has visto, no es cuestión de revelación, me pintan con espada y eso fue lo que quisiste ver, ¿ sabes quien soy?, porque buscar más de mí?, no vez que me tienes aquí, eso es suficiente."

Joven Cesarus
"Dios es mi interés, y no lo que pintan en cuadros y visiones de ti."

Gregorio
"Es la mejor respuesta que he escuchado."

Joven Cesarus
"Que he hecho para tropezar contigo"?

Gregorio
"Te consideras un vacío delante de mí."?

Joven Cesarus
"Sin Dios lo seré mil veces, con él en mi, eres insignificante para mí."

Gregorio
"Bien, entonces tu respuesta a tu pregunta, es tu inocencia, un vaso libre de llenar.”

Gregorio se marcha y deja a El Joven Cesarus con la, palabra en la boca.

Grecia
"Entonces, se puede decir que, de alguna manera, él y tú miran las mismas cosas."?

Cesarus
"Se puede decir."

Grecia
"Quien es Saxèx."?

Cesarus
"Es algo complicado su majestad."

Grecia
"No quiero detalles, solo háblame como si sabes que nunca te voy a creer."

Cesarus baja su mirada, y trata de buscar las palabras."

Ceesarus
"Tu madre vendió su vientre antes de tener hijos, y Saxex es aquel que trata de buscar lo que le pertenece."

Grecia esta vez deja de mirar la casa, y se enfoca en el rostro de Cesarus.

Grecia
"Prosigue"

Cesarus
"Tu madre era en ese tiempo muy joven, y aventurera, y entonces....

Grecia interrumpe inmediatamente.

Grecia
"Dije sin detalles".

Cesarus nuevamente baja su mirada.

Cesarus
"Tu madre, tenía una amistad, esa amistad le enseño algunas cosas que hoy día llaman magia o hechizos."

Grecia
"Cuales fueron esas cosas."

Cesarus
"El hacer que una rosa nazca en tus propios ojos, como el agua del río se transforma en un mar azul. Ella le fascinaba lo que era la magia, hasta que un día quería aprender."

Grecia
"Algo más debió fascinarle, para vender su vientre."?

Cesarus
"Si su majestad. Su madre quería ser siempre joven, siempre vivir para siempre, detestaba saber que iba un día ser una anciana, y su rebeldía fue su peor enemigo."

Grecia
"Tu, hombre de fe, y por lo que veo su mejor amigo, como es que no encontraste la forma de convencerla."

Cesarus
"Su majestad, mi corazón nunca creía que Gregorio era aquel Ángel de Dios. Pero, su madre era aquella víctima, de aquel que siempre está con nosotros. Entonces, el ángel no estaba ahí por mí, sino que estaba ahí por él. "

Grecia se queda pasamada, analizanzoma Cesarus.

Grecia
"Leria era su mejor amiga, esa es la amistad de quien hablas, y fue ella que te enseño la niña muerta en vida. Leria fue aquella mujer que enfrento a Gregorio en el bosque."

Cesarus mira con mucha atencion a Grecia, y Grecia mira al cielo.

Grecia
"Leria es aquel ángel que una vez fue más amado por Dios. Arrojado en la tierra y con voluntad libre. Estabas en medio de una guerra del bien y el mal."

Cesarus
"No existe mal, no existe aquella guerra entre ellos dos, nosotros somos aquellos que día a día peleamos esa guerra. Amor es una palabra, y ambos lados la disfrazan a nuestro favor, alivio es algo que queremos, y los dos tienen la misma intención, ya sea aquí en la tierra como en el cielo. "

Grecia
"Defiendes lo impuro."?

Cesarus
"Soy guardián de toda inocencia, y alivio de todo dolor. Pero siendo yo carne y hueso, solo soy instrumento. Existe el paraíso, y aquel ángel amado una vez por Dios llamado lucifer, busca aquel lugar fuera de la ira de Dios, para aquellos creyentes."

Grecia
"El infierno es su lugar."

Cesarus
"Sin duda, pero es un dilema entre el ángel guardián de Dios, y aquel que una vez fue su más querido y amado."

Grecia
"Cuentos de hadas y cosas malignas, esos son los dilemas de aquellas personas que no han pasado por lo que he pasado."

Cesarus
"Ojalá, ojalá su majestad, yo creer que sean cuentos e historias."

Grecia
"Saxex"?

Cesarus
"Saxex, Graria, Hikiko, Malatia, Grava.... Esos son algunos nombres de aquella convocación maligna. Solamente le puedo decir que es una invocación a un soldado del mal. Es únicamente mi versión, no lo puedo confirmar. Pero, existen aquellos seguidores que dicen que en pasadas décadas existió un hombre llamado Malik Adad, un turco que fue condenado por brujería, aquel que deambula el bosque muerto. Fue bautizado con el nombre de Saxex por sus seguidores, después de ser condenado y luego quemado."

Grecia
"Entonces, se puede decir que mi madre se arrepintió de vendernos.?"

Cesarus se queda callado, y mira a su alrededor.

Cesarus
"Mi reina quiere que hable sin detalles, pero sin detalles no me entenderá. Pero creo que tengo una mejor idea, por favor sígame."

Cesarus se aleja del lugar de la casa, mientras que la reina le echa un último vistazo a la casa, y sigue a Cesaarus. La reina sigue a Cesarus, ella se da cuenta de Agnus que se encuentra parado en un arbol, ella se dirige hacia el.

Grecia
"Es hora que se vayan, yo estaré bien. Necesito que cumples mi mandato. El objetivo según se encuentra en las orillas del río de Ahad. "

Agnus
"Su majestad, no puedo dejarla aqui, sabes que es asi Grecia."

Grecia
"No vuelvo a decírtelo, dirige el ejército a las orillas de Ahad. Cuando termines tu mandato, vendrás nuevamente a Galomé, es una orden Agnus."

Agnus se queda pensando, pero se aleja de la reina, a cada paso la mira, y ella mantiene su mirada hacia él. Agnus se pierde en el bosque, dejando a la reina sin respaldo oficial. De una distancia, Cesarus nota como los soldados y Agnus se alejan del bosque, dejando a La reina sola. La reina prosigue hasta donde esta Cesarus, y Cesarus continua caminando.

Unos minutos después, Césares llega a un lugar del bosque, donde las hojas son secas y marrones, y la tierra es marrón oscura, sin pasto. Algunos troncos están visibles, como si todos los árboles hubieran sido derribados. Algunos charcos negros son visibles. Cesarus agarra una rama y empieza a buscar algo en la tierra, arando toda hojas y pedazos de ramas. La reina continúa mirando todo alrededor.

Grecia
"Lugar maldito, supongo monje."

Cesarus comienza a mirar por todos lados.

Cesaris
"Las cicatrices nada más se esconden en nuestros cuerpos, también son parte de la naturaleza. Tenemos la piel que las hace visibles, en cuestión del bosque, digamos que tampoco puede ocultar las suyas."

Grecia
¿"Como puede ser que a unos pasos existe un bosque verdoso".?

Cesarus
"La naturaleza también tiene su límite y tolerancia, su majestad."

Cesarus continúa buscando algo con la rama, arando toda tierra. La reina aburridamente se sienta en un tronco y continúa mirando todo su alrededor."

Cesarus
"Me tomó un poco de tiempo, pero aquí está".

La reina se acerca, y Cesarus apunta hacia la tierra a un objeto peculiar. Un bolso de amuleto sucio, pero visible de lo que es. Marrón, lleno de tierra, con un collar de hilo grueso gordo.

Grecia
"Si no me equivoco es donde guardo algunas de mis preciosas prendas, o sea un bolso de amuleto, cuál es su función, acaso es algo que ustedes nunca han visto?, a menos que quieras que te explique como funciona."

Cesarus
"Nuestra reina se concentra en la debida función, pero en realidad, existe una historia más intrigante. Además de ser un contenido de algo medicinal en relación a los curanderos. Aquellos que prefieren estar entre nosotros, cultivan su ser dentro de este Kameyé."

Grecia
"Kameye?"

Cesarus
"Nombre que utilizan para describirlo."

Grecia
¿"Cultivan, que, o sea, de que estás hablando monje.?"

Cesarus
"Dentro de el hacen su presencia y su legado. Una parte de ellos se siembran dentro de ese pequeño bolso. Cuando llega el momento de morir, no te vas para el cielo, si no que ese pequeño bolso mantiene tu ser aqui en la tierra."

Grecia
"Entiendo perfectamente, pero como uno mismo, puede incluir su persona en tan pequeño espacio."?

Cesarus
"Esa es una parte un poco incómoda. Todo aquel deja algo que le pertenece internamente, un rasgo que solo su ser lo puede crear. Ellos, escupen en él, arrojan su misma sangre, sus lágrimas, excrementos y todo lo que tenga que ver consigo mismo."

Grecia
"Estás consciente de lo ridículo que suena esto."? Como puedes guardar algo, que no se puede sostener, todo entra y sale, objeto transparente."

Cesarus
"La idea no es guardarlo, la idea es mancharlo con todo de ti. Así cuando mueras, eso te conecta nuevamente a la tierra."

Grecia
"Entonces, Leria fue aquella que te explico esta locura.L"

Cesarus
"No su majestad, su madre cargaba en su cuello uno de esos objetos. Ella misma me explico ese legado."

Mientras en el castillo, Gigna se encuentra sentada en la sala real, ella nuevamente lee el mensaje enviado por la reina. Mientras que los miembros del palacio hablan el uno al otro, Milan que se encuentra parado a la derecha de Gigna y el senador Ulices, miran curiosamente a Gigna que lee el mensaje repetidamente. Gigna guarda su mensaje dentro de su vestido, un vestido azul claro con una capa roja oscura y una imagen de una reina de ajedrez bordada con un material del color oro. Esta vez tiene su pelo rubio, suelto, pelo muerto y frágil, donde cualquier movimiento tapa su cara, ella de vez en cuando usa sus manos para alejar su pelo de la vista. Milan hace un gesto de silencio, ya que Gigna comenzara su discurso.

Gigna
"Aquellos que conspiraron con la reina, están siendo castigado, uno ejecutado y la otra en una celda. Fondeur seguirá como siempre tratando a los infieles como debe de ser. La reina se encuentra dirigiendo las legiones hacia territorio turco, órdenes de mi padre. Espero que este mensaje sea algo de todo agrado."

Milan se queda callado mirando a los miembros del senado. Mientras un murmullo se puede notar entre ellos.


Ulices
¿"Porque la reina decide esconder algo heroico y patriótico."?

Gigna
"Órdenes de mi padre, pero tomaré en cuenta que quieres su explicación."

Ulices trata de hablar, pero decide olvidar el tema.

Ulices
"Sobres los traidores, Como es que nosotros, no somos aquellos que tomarían esa decisión?, ya que somos partes de aquello que se define como justicia."

Gigna
"Esa carta que leía, es el mandato de la reina, y será por siempre su palabra, y no aquella de senadores o jueces."

Ulices
"Existe la diplomática y la política, donde todo reino debe respetar."

Gigna
"Cierto, y existen también, la guillotina, y la tortura cuando tu Ulices no te refieras a mí como aquella sangre, que es de honor y reinado."

Milan
"Ulices, así como Dios nos entrega la voluntad de ser quienes somos, así también nos entrega el derecho de reconocer tu posición y la de la princesa. Si acaso eres senador, no olvides que nuestra majestad es parte de eso que existe para ti. No seas una cosa del olvido, por algo que también es política y diplomacia."

Ulises
"Perdón su majestad, debí reconocer que estoy equivocado, al no referirse hacia usted con mucho honor."

Gigna le corta la mirada a Ulises.

Gigna
"El muchacho fue ejecutado, ya que acepto toda la culpa. La muchacha según no tiene nada que ver, pero por ahora no soy yo quien decida su destino, será la reina."

Ulices
"Con su permiso majestad, pero sería preferible que sea la corte que decida."

Gigna se queda pazmada, tratando de evitar que su temperamento explote,

Gigna
"Sabes algo, se me olvido agradecerte algo, tu hijo es un soldado en la legión comandada por Marcus. Deseo que Dios esté con él y nuestros soldados, porque según son los primeros en estar en territorio Turco. Mis oraciones estarán más con él hoy día, ya que según, tenemos tiempo sin escuchar noticias."

Ulises
"El respaldo del rey está cerca, y los romanos se acercan, estoy muy seguro que encontraran alivio y soporte militar."

Gigna
"Claro, el tiempo es lo que tememos, mientras que mi padre está tratando de pasar, toda Turquía lo espera. Los números de la legión comandada por mi padre, no superan los turcos. Pero gracias a Dios, que mi hermana y mi esposo, están comandando legiones, que pondrán los números a nuestro favor. Claro, espero que para que tu hijo llegue con vida, tus políticas y diplomacias no se pongan en el medio."

Ulices esta vez se queda callado, mientras que Milan mantiene su mirada en él.

Gigna
"Yo, por mi parte, agradezco a cada unos de ustedes en relación con la campaña para nuestra victoria. Existen muchas cosas pendientes. Y sabemos que el castillo no es el mismo de antes. Pero, con su ayuda, llegaremos a esa cultura de antes."

Milan
"Debemos entender algo, nunca discriminamos los momentos buenos, pero son aquellos momentos malos donde Dios está más presente. Es muy importante siempre mantener esa balanza en el mismo Nivel."

Ulices
"Su majestad, que pasará con aquella que será cuestionada?, me refiero que, no hay duda que la muerte, por complicidad, debe ser aplicada."

Gigna
"Todo a su debido momento, la reina tiene sus intenciones, y yo, por mi lado, solo soy su mensajera."

Milan
"Todo será difundido más adelante."

Ulices
"Por un lado, me agrada que la reina este bien de salud, creíamos que algo le había pasado, ya que pensábamos que estaba desaparecida."

Gigna
"Eso es todo, pueden retirarse."

Todos los miembros de la realeza se retiran, mientras que Milan y Gigna quedan solos.

Milan
"Su majestad debió mencionar algo parecido antes de dialogar con el senado. Seria de buena ayuda para usted."

Gigna
"Entiendo muy bien que eres y serás parte de Fondeur, pero ese mensaje fue para mi. Tu mismo te entiendes con la reina, pero no conmigo, entonces, será mejor que sigamos así."

Milan
"Su majestad tiene razón."

Gigna
"Dime una cosa, ¿dónde tienes a aquel muchacho?, ese que vino de Galomé.

Milan
"Menfis es mi ayudante, su majestad, existen cosas que ya a mi edad se me hace difícil hacer."

Gigna
"Que casualidad que sea un hijo de Freniud."

Milan
"No es casualidad, trato de ayudarlo, ya que es lo mínimo que podemos hacer por nuestro general."

Gigna
"No me interesan tus juegos Milan, nada más dire una cosa, procura jugarlos fuera de mi vista. Estoy aquí para representar a mi hermana, y no para ser entretenida con esos monopolios que quieres armar."

Milan
"Le aseguro, que todas mis intenciones, son obras de Dios."

Gigna
"Cuidado Milan, no te proclames mesías, porque según los murmullos, eres aquel judas, discípulo de Jesús."

Milan
"Que sea él, que me condene, si acaso es cierto su majestad."

La puerta se abre ligeramente, y Grecia y Milan notan que Socrates se asoma y vuelve y se pierde detrás de la puerta. Milan mira a Gigna con curiosidad, y Gigna mira hacia arriba, dejando sus ojos en blanco de forma de aburrimiento. Milan se retira, pero al caminar Gigna le llama la atención.

Gigna
"Una cosa Milan, la traidora, es mi responsabilidad en lo que la reina llega. Mientras que el cadáver del joven es tu responsabilidad."

Milan
"Si, su majestad, como usted diga."

Milan sale, y Socrates entra y camina directo hacia la reina. Gigna lo mira disgustadamente, y las puertas se cierran. Gigna se levanta de la silla.

Gigna
"Gordo, sin modales, enséñame respeto antes de entrar, acaso esos son modales de acercarte a una princesa.”

Socrates se detiene y apunta hacia atrás.

Socrates
"Perdón, quieres que retroceda y lo haga de nuevo."?

Gigna se sienta, y pone su mano en la frente.

Gigna
"No, ya el daño está hecho."

Socrates
"Oh, ok."

Gigna mira con mucha atención a Socrates.

Gigna
"Pues mira gordo, tu apreciada Cesari, está comprometida con el idiota de Efrid."

Socrates
"Efrid?, hijo del senador."

Gigna
"Si aquel cuatro ojos que solía a ayudar a Ulices cuando era tesorero. Me hice la tonta como si no lo conocía."

Socrates
"Efrid?."

Gigna
"Cesari, viene de una familia prestigiosa, y muy apreciada por nosotros, eso es realidad. Ulices aprovecho y se aseguró que su hijo sea su esposo."

Socrates
"Porque no me dijo eso."?

Gigna
"Por pena por ti, obvio, quieres que te mienta gordo?"

Socrates
"Eso lo sé, me refiero, el porqué me mintió al decir que no tenía a nadie."

Gigna se queda pensando, y trata de buscar respuesta.

Gigna
"Interesante."

Socrates
"Si el compromiso es real, entonces debería decirlo, o admitido."

Gigna
"Cierto, pero también puede ser que busca un favor tuyo, de mi parte."

Socrates sonrie.

Socrates
"Muy posible."

Gigna
"Mi hermana me mando un mensaje, quiere que le mande un mensaje a mi esposo, y que desvíe el rumbo de los romanos. Hace días mandé ese mensaje, si no me equivoco, mi hermana quiere jugar una carta en el plan de mi padre."

Socrates
"Razon"?

Gigna
"No soy política, pero menos soy tonta. Quiero que mantengas tu mirada hacia Menfis, creo que Milan lo tiene como ficha, y estoy interesada como jugara esta nueva noticia."

Socrates
"Ese idiota solo le puede limpiar las nalgas a Milan, y talvez levantarle el pene por si acaso no pueda orinar. Olvídate de él, le das mucho crédito, pero haré lo que me dices."

Gigna
"Otra cosa, después de la madrugada, quiero que busques a Sagraria y la lleves a mi cuarto. Y algo muy importante, que sea Cesari que le dé un baño antes de entrar a mi cuarto. No las dejes solas, cuando la lleves a mi cuarto, te puedes retirar."


Socrates se dirige a los calabozos, el llega donde está Sagraria, y empieza a mirarla. Sagraria se encuentra sentada en el piso, recostada de la pared, y su camisón blanco manchado. Su cara no se puede ver, porque su pelo largo marrón le cubre el rostro."

Socrates
"Vendrás conmigo, no te amarraré tus manos con las cadenas, confió que te portaras bien, a menos que quieras morir en mi mano."

Sagraria
"Me imagino que el chico está muerto. Nunca me agradaba, y sabía que ese era su destino."

Socrates
"Levante, y camina frente de mi."

Sagraria se levanta, Socrates abre el calabozo, y ella se para frente a él."

Sagraria
"Acaso eres maricón, te gustan más los hombres?, me miras con miedo de tocarme."

Socrates se ríe a carcajadas.

Socrates
"Es lamentable que no seas una opción para una mínima erección, quizás, otros sean más dichosos."

Sagraria escupe a Socrates, donde su catarro comienza a descender de su ceja derecha.

Socrates
"Esparza, ciudad de titanes, me imagino que confías que ese es tu apellido. Tengo la dicha de conocer muchos Esparza, cada quien quien esta cerca de lo que es la milicia, siempre lo apellidan Esparza. Mejor escondete en tu verdadero apellido, porque no solo tus acciones te mataran, ya que estas condenada con ese supuesto nombre, de aquellos que en verdad son titanes."

Socrates le pega un fuerte golpe en el estómago que la hace caer en el piso, agonizando buscando aire se encuentra Sagraria.

Socrates
"La próxima vez, escribiré tu nombre con mi daga encima de tus tetas. Levántate y camina, antes que ese sueño se te haga realidad".

Sagraria se levanta y comienza a caminar, mientras que ella gira sus ojos de lado a lado, con miedo de que Socrates le propine otro golpe. Ellos salen del calabozo, y siguen un pasillo, donde algunos guardias la miran con intenciones perversas, y otros escupen en el piso de forma de asco. Un grupo de soldados comienzan a llamar la atención Socrates.

Soldado
"Gordo, regálanos unos minutos con esta mujer, solo para averiguar que tan virgen es. Es alta y con buen cuerpo, después te la devuelvo rota y quebrada."

El grupo empieza a reírse, mientras que Sagraria con su cara de disgusto, sigue caminando, Socrates analiza cada paso y reacción detrás de ella. Ellos llegan a la habitación de Gigna, él le amarra las manos con las cadenas, pero lo suficiente para que la extiendan. Socrates mira alrededor, y nota la presencia de algunos soldados.

Socrates
"La princesa ha ordenado que nadie permanezca en este piso, yo mismo avisaré cuando puedan regresar. "

Todos obedecen, y dejan el pasillo limpio. Al entrar, una bañera se encuentra en el cuarto, Gigna está sentada en su cama, y Cesaria espera a Sagraria con una toalla al lado de la bañera. Sagraria mira a la derecha de Cesari, y nota una pequeña mesa con dos pedazos de pan con mermelada al lado, y una jarra con vino.

Gigna
"Si, es casi de madrugada, pero un buen baño no discrimina hora."

Sagraria se concentra más en la mesa que contiene alimentos.

Gigna
"Mil disculpas, reconozco que no he mandado alimentos para los calabozos. Soy nueva en esto, mi hermana tiene más control. Por favor, prosigue a la mesa y come todo lo que gustes."

Sagraria se aserca a la mesa, antes de comer, ella mira a Gigna.

Gigna
"Eres una mujer dispuesta a morir, no creo que estés pensando que te quiero envenenar."

Sagraria comienza a comer sin ninguna disciplina, ella trata de comer todo al mismo tiempo, donde invade el piso con desechos de pan y vino. Socrates mira a Gigna, y Gigna sonríe sin mucho ánimo. Cesari se sorprende al ver como el hambre hace de Sagraria una bestia muerta de hambre.

Gigna
"Cesari, me imagino que as saludado a mi querido amigo Socrates. Como te dije, el habla muy bien de ti."

Cesaria mira a Socrates con una amigable sonrisa.

Cesari
"Hola Socrates, estás perdido, tengo días sin verte."

Socrates ignora a Cesari y se dirige a Gigna.

Socrates
"Estaré fuera si me necesitas."

Socrates sale del cuarto y cierra la puerta, él se sienta en el piso, al lado de la entrada del cuarto de Gigna.

Cesari se sorprende, ya que Socrates no le contestó debidamente.

Gigna
"Es un largo día, mi amigo debe de estar muy cansado, además, las malas noticias suelen también agredirlo mentalmente."

Cesari baja su cabeza, mientras Sagraria escucha la concersacion.

Gigna
"Veo que as terminado, Cesari te dará un baño."

Sagraria se queda pasmada, sin hacer nada.

Gigna
"Socrates, por favor, te necesito."

Socrates entra nuevamente.

Gigna
"No somos animales, por favor, puedes removerle la cadena. Nuestra amiga se comportará debidamente, ya que le he demostrado mi gentileza. Acaso me equivoco Sagraria?."

Sagraria trata de buscar una respuesta adecuada, puesto que le toma unos segundo para contestar."

Sagraria
"No me puedo quejar del trato su majestad."

Gigna
"Bien".

Socrates se acerca a Sagraria, y le quita la cadena que amarran sus manos, pero en ningún momento la dejo de mirar. Socrates se retira, y Sagraria entra en la bañera, donde Cesari la espera para darle un baño.

Gigna
"Es necesario que te desnudas, como puedes bañarte adecuadamente con ropa puesta."

Sagraria se levanta y se quita su camión, el sucio es visible, pero también algunas cicatrices pequeñas. Gigna se levanta y comenza a admirar su cuerpo, ella traga fuerte al ver como el cuerpo de Sagraria es un recuerdo de un gladiador, Sus senos anchos y musculosos, su nalga redonda como un corazón. Sus muslos de atleta, su tamaño de una mujer de mucha altura, la hace un fenómeno muy peculiar en los ojos de Gigna. La vulva peluda le llama la atención a Gigna, ella mira a Cesari que trata de ignorar la presencia de Sagraria.

Gigna
"Tu destino esta en manos de la reina, solo puedo conservarte en lo que ella llegue, pero por ahora, estas a salvo."

Cesari continúa bañando a Sagraria, que se mantiene en silencio. Cesari prosigue en echarle el agua por la cabeza para lavar el pelo. Ahora su cara es visible, y sus ojos marrones conectan con Gigna sin retroceder su mirada. Gigna sonríe, pero Sagraria mantiene su rostro sin expresión.

Gigna
"Ahora me doy cuenta de esa cicatriz en tu mejilla, debe de esconderse una historia detrás de ella."

Sagraria sigue ingnorando a Gigna, Cesari nota la exprecion fria de Sagraria hacia Gigna.

Cesari
"La princesa le está hablando, debería contestar, ella la ha respetado y le ha concedido buenas cosas hasta el momento. Los modales no tienen límites, y para mí, usted tiene buenos modales."

Sagraria
"Mi silencio es todo el respeto que le puedo entregar. No soy un títere como tu niña. ¿Acaso crees que debería arrodillarme todo por lo que hace por mí?. Me arrodillo ante Dios, y menos a un Fondeur."

Cesari sigue bañando a Sagraria, esta vez estregándole la espalda, pero al mismo tiempo, ella visualiza a Gigna que se encuentra con una expresión de dudas, después del comentario de Sagraria.

Gigna
"No te culpo, y te entiendo, es una maldición de Fondeur, nada más."

Sagraria
"No, ustedes crearon la maldición, son la creación del mal, y toda culpa de la paz que ya no existe aquí en Grecia."

Gigna
"Paz, eso quieres?, la paz, mira a tu alrededor, nadie quiere otra cosa que no sea la paz, pero tiene su precio."

Sagraria
"No contamines aquella prosperidad con la presencia de tu familia, solo han ejecutado toda gota de tranquilidad y hermandad."

Gigna por unos segundos comienza analizar a Sagraria, pero esta vez ella levanta su voz.

Gigna
"Hermandad, donde estaba la hermandad cuando mi padre defendió a Grecia de una invasión turca?. Toda tu gente se negaron a defender su patria, todos aquellos clanes, incluyendo a tu sangre, negaron el llamado de mi padre. Pero con poco soporte militar, y con heroísmo patriótico, mi padre defendió esta nación, y Dios hizo que los turcos estén donde están hoy día. ¿Cuéntame, donde estuvo tu hermandad ese día.?"

Socrates abre la puerta lentamente, ya que la voz de Gigna lo ha sorprendido. Él nota a Gigna agitada y su pelo nuevamente cubre su rostro, ella aleja su pelo de su rostro y conecta su mirada con Socrates, que este regresa y cierra la puerta. Calmada, la reina se dirige a la ventana, y comienza a mirar la oscuridad de la madrugada. Cesaria ayuda a Sagraria levantarse, ella sale de la bañera, mientras Cesari la pone una toalla en su cuerpo. Sagrario tambalea como si se fuese a desmayar, y Cesari la sostiene.

Cesari
"Estás bien?, por poco te vas de un lado, ven siéntate."

Cesari sienta a Sagraria en un pequeño mueble que forma una pequeña sala en el cuarto.

Gigna
¿"Hablabas de títere, de Cesari ser un títere, te consideras un títere Cesari."?

Cesari
"No su majestad, llegue aquí con mi voluntad, un honor servirle a usted, mi princesa."

Sagraria comienza a sentirse mareada, y trata de no desconectarse de la conversacion."

Sagraria
"No me siento bien."

Cesari busca un vaso se agua y se lo entrega a Sagraria que lo toma, pero sus manos comienzan a temblar. Cesari mira a Gigna que sigue de espalda mirando la ventana.

Gigna
"Mi significado de titere tiene otra explicacion, diria que es aquel que le tomas su cuerpo y lo manejas como tu quieras, y no aquel que se manipula por estar bajo un mandato. No sé si estamos en la misma página tu y yo Sagraria."

Sagraria trata de pelear con un sueño que la obliga a caer dormida, pero antes de quedarse dormida le responde a la Gigna.

Sagraria
"El cuarto está dando vuelta, el vino, tenía algo."

Sagraria agarra la mano de Cesari, quedando dormida en el mueble. Una hora después, Sagraria se encuentra en un sueño profundo, ya de muy madrugada ella despierta brevemente y nota algo que se apodera de su cuerpo. Ella nota su cuerpo desnudo en su cama, mientras que Gigna está completamente desnuda arriba de ella, Gina saborea los senos de Sagraria con mucho detalle, dejando el brillo de toda la baba y saliva notable. Gigna agarra con sus manos cada seno, y lo saborea como si estuviera bebiendo leche materna. Sagraria con poca fuerza y entre el sueño, nota que tiene sus pies y sus manos amarradas de la cama, su manos estiradas hacia arriba de su cabeza, amarradas con un tipo de tela. Gigna nota que Sagraria mueve un pie, es cuando sus ojos conectan.

Con su pelo sudado, y su boca babosa, Gigna le sonríe a Sagraria y empieza a comerse su cuello de forma apasionada. Sagraria mueve su cabeza para un lado tratando de evitar la situación, pero ella vuelve a caer en el sueño profundo. Unos minutos después Sagraria vuelve a despertar, y nota a Gigna en posición de tijera, cruzando sus piernas, las dos boca arriba y rozando la vulva una y otra vez. Gigna hace todo el movimiento y su boca se extiende con sonrisa de pasión, ella nota la mirada de Sagraria que esta vez trató fallidamente de librar su mano derecha. Gigna la mira y comienza a rozar su vulva contra la de ella agresivamente. Sagraria vuelve a caer en el transe.

Una voz de lejos despierta nuevamente a Sagraria, esta vez Gigna llamando su nombre, ella está arriba de ella de nariz a nariz, ella siente sus dedos en su vulva,que ahora aceleran ya que a despertado, Sagraria aprieta su boca y logra escupirle la cara de Gigna. Gigna se detiene y la mira, ella le abre su boca forzada mente y le escupen dentro de la boca, Sagraria trata de escupir, pero Gigna le tiene la boca tapada con su mano. Gigna prosigue con masturbar a Sagraria, mientras que Sagraria trata de gritar para armar un escándalo, pero la mano de Gigna no le permite.

Una hora después, Gigna sale del cuarto y se sienta en el suelo con Socrates que estaba dormido. Una bata de seda trasparente de color blanca, le cubre su cuerpo completamente sudado, su pelo mojado por el sudor, y su cara ahora limpia como si se mojara su cara. Ella se sienta en el piso, y recuesta su cabeza contra la pared, mirando el techo.

Socrates
"Te noto muy relajada."

Gigna
"Las apariencias engañan gordo."

Socrates la mira de arriba abajo, y él vuelve a mirar a otro lado.

Gigna
"Cesari?

Socrates
"La despaché a su cuarto."

Gigna
"De qué hablaron?"

Socrates
"Nada de qué hablar, desde que salió, le dije que se vaya."

Gigna
"Debiste dejar que se quedara, todas están sin nada que hacer, ya que mi hermana no está presente. Nora debe de estar desesperada."

Socrates
"No creo que Cesari tenga el estómago para lo presenciado."

Gigna se queda pensando, como si una idea se le hubiera ocurrido.

Gigna
"Pues, es preciso ayudarla gordo, de ahora en adelante, ella será mi dama real. Además, viene recomendada y de buena familia."

Gigna y Socrates sonríen sin mirarse uno al otro, como entendiéndose ellos mismos.

Antonio Liz
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Mi Realeza  ( En redacción) - Página 2 Empty Re: Mi Realeza ( En redacción)

Lun Jun 27, 2022 7:29 am
Mi Realeza  ( En redacción) - Página 2 7a615a10

Aquella Espina

Saliendo del bosque, Agnus se encuentra a unas pocas millas donde están las dos legiones de la reina. Él se encuentra mirando de lejos las carpas y el movimiento militar que contiene dicha artillería. Él trata de organizar todos sus pensamientos, para así llevarle el mensaje a aquellos que son más veteranos que él. Él analiza el camino abierto del bosque, un territorio llano lleno de pasto, ya casi amarillo por la tortura del sol. Algunos árboles se ven de lejos, un lugar llano donde las legiones cubren la mayor parte, pero también cubren parte del bosque.

Una persona se acerca detrás de Agnus, hombre de poca altura, pelo negro corto, ojos negros y piel canela. Vestido con un manto con capucha de color verde oscuro.

Amariam
"Ellos de seguro ya han llegado, el único problema es que aquellos superiores, no le van a gustar. Claro, no lo digo porque te han dejado atrás, sino, porque no tienen el mensaje que la reina ha enviado."

Agnus
"Son pocos cocientes, unos imbéciles, solo esperaron que me aleje de la reina para hacer lo que quieran."

Amariam
"Con todo respeto amigo mío, pero sabes muy bien que ellos siguen a todo ejemplo militar. Eres un hombre de confianza real, pero eres un hombre sin título en el mundo militar."

Agnus
"La carta de la reina explica que yo soy aquel, quien manda en sus legiones."

Amariam
"Cierto, hasta el general y los capitanes lo saben. Pero eso no compra respeto en el círculo militar, amigo mío."

Agnus
"Tienes razon, pero ahora mismo, no tengo tiempo buscar rango, ya que la reina tiene otras cosas importantes que hacer."

Amariam
"Al contrario, amigo mío, la reina no se quiere guiar de nadie, espero que aquel monje la ayude a comprender en que se ha metido."

Agnus
"No es tiempo de comentarle sobre mi posición."

Amariam
"Es el tiempo indicado, si acaso, ella quiere que su voluntad se haga realidad."

Amariam se queda mirando las legiones están de lejos. Mientras Agnus camina hacia atrás asegurándose de que nadie lo esté siguiendo. Agnus brevemente se dirige a Amariam, que esta vez le presta atención.

Agnus
"Perdona amigo, te he arrastrado hacia aquí."

Amariam
"No, para nada, me prometiste un castillo, aunque sea del enemigo."

Angus y Amariam se ríen a carcajadas.

Amariam
"Es una buena jornada, estaba cansado de cerrar y abrir puertas, y espiar la noche."

Agnus
"Pero tienes razón, estoy en deuda contigo. Cuando salimos de la academia te convencí para que te mantengas en el castillo. Para presenciar fiestas y mujeres bellas."

Amariam
"La única fiesta que presencié, fue la de los turcos, y creo que el castillo necesita más visitantes, y menos política."

Agnus
"Volverá a ser como antes, lamentablemente vivimos estos tiempos."

Amariam
"Empezando mal, entonces, pretendes guiar a dos legiones a un campo de guerra, sin respaldo y respeto de nadie?. No me vengas ahora a decir, que tienes el respaldo de la reina, ella no está aquí."

Agnus
"Que sea lo que Dios quiera, vamos, debemos llegar al campamento."

Llegando al campamento, el movimiento es activo, como si fuese una ciudad de puro comercio. Mientras algunos caminan, otros hacen un círculo para comer. Muchos se encuentran en sus carpas, otros se pueden ver recostados de los árboles. Risas y políticas se pueden escuchar, Agnus siente que algunas miradas se concentran en él, con envidia y odio por ser alguien cerca a la reina, y aquella realidad, de ser un soldado sin rango. Una cara conocida se acerca, y Amariam se aleja, dejándole saber a Agnus que volverá a su carpa.

Kletus
"Agnus, amigo, gusto verte, los rumores son ciertos, eres tú aquel que guía esta gente."

Agnus junta sus pies y frente en alto, hace un saludo militar al capitán Kletus.

Kletus sonrie y mueve su cabeza indicándole que no es necesario el gesto.

Kletus
"No es necesario amigo, no vengas con esas bobadas."

Agnus
"Segun estabas perdido, fuera de combate, algo parecido."

Kletus
"Estaba en una misión, digo, todavía estoy. Unos prisioneros se han escapado."

Agnus
"Aquel incendio en el campamento?, aquella bruja que según caminaba con el fuego ardiente."

Kletus
"No creas mucho lo que dicen, pero sí, estamos hablando de ese mismo campamento."

Agnus
¿"Algún progreso?

Kletus
"Si, pero con más ojos puedo hacer algo, y con alguien de confianza."

Agnus
"Estoy seguro de que sabes hacer las cosas correctas, capitán."

Kletus
"Espero que si, por eso quiero que vengas conmigo."

Agnus mira a Kletus, y Kletus esta vez borra su sonrisa.

Agnus
"No es posible, la reina fue muy clara en su decisión."

Kletus
"Las decisiones de la reina no son aquellas de su padre. Debes de entender algo amigo, existe un rey, y él está vivo. Mientras él esté vivo, estaremos a su lado."

Agnus
"Mi lealtad es Fondeur."

Kletus se queda callado, y se aserca a Agnus, esta ves mira todo su alrededor.

Kletus
"Trato de ayudarte amigo."

Agnus
"Lo sé, y lo agradezco."

Kletus
"Partiré, mañana en la mañana, llevo conmigo 200 buenos hombres, voy camino a unirme con el rey. Este lugar no es para ti."

Agnus
"Gracias, voy de camino a los superiores, traigo noticias de la reina."

Kletus
"Te acompaño."

Kletus y Agnus caminan hacia la carpa donde se encuentran algunos superiores. General Adames Aporotos, hombre barbudo calvo barrigudo, de algunos 50 años, capitan Allot Ferro 35 años bien afeitado, delgado pelo negro corto y una cicatriz en la frente. Capitán Marcel Kerriah, Pelo rubio largo, 40 años musculoso y con un bozo fino.

Adames
" Agnus, que bueno verte, según traes buenas noticias."

Agnus
"Aquellos que llegaron primero que yo, son aquellos que no saben si son buenas o malas."

Marcel
"Por lo menos llegan con orgullo, y no con una carta, aquella carta de niño consentido de la reina.'

Agnus
"Se necesita ser soldado, para saber que estamos lejos de ser consentidos."

Adames
"No quiero saber de nada de eso, dejen ese asunto fuera de aquí. Menos de nuestros problemas."

Agnus
"Es mejor dejarlo todo aquí, y que nunca se vuelva a mencionar."

Allot
"No podemos dejar de mencionar, porque según los rumores, estamos sentenciando a muerte, si acaso eres aquel líder de legiones."

Agnus
"Eso es lo que dicen de mi?

Adames
"Olvídate lo que hablan de ti Agnus ,estás aquí para no importarte lo que digan la gente."

Agnus
"La gente no me importa, pero mis soldados sí."

Adames baja la cabeza y cierra sus ojos.
Marcel y Allot se ríen despiadadamente.

Marcel
"Tus soldados, estás loco?."

Allot
"Existe un ganado de ovejas en algunas millas, puedes comandarlas al establo si quieres"

Marcel y Allot siguen riéndose con mucha burla.

Kletus
"Ovejas, si no me equivoco, solo existe un general que puede mover a los soldados como ovejas."

Kletus mira a Marcel y Allot.

Kletus
""Meeeeeeee"

Agnus sonríe al escuchar a Kletus imitar a una oveja. Marcel y Allot se quedan callados.

Adames
"Entonces, dime, ahora que los payasos están amaestrados, cuál es el mensaje de la reina."

Agnus
"Escogerás 500 hombres, marcharán hacia la frontera, donde serás refuerzo para el rey."

Adames se sorprende, y Agnus le pasa el mensaje escrito.

Marcel
"Yo seré unos de esos 500 mi general."

Allot
"Inclúyame, porque por lo menos, estaré en territorio honorable."

Adames termina de leer la carta.

Adames
"Eso quiere decir, que marcharas con las legiones, pero para donde van?"

Agnus
"Perdón mi general, pero esas son cosas de la reina y yo."

Adames sorie.

Adames
"Bien, bien, no te importa que los capitanes me acompañen verdad."?

Agnus
"Si usted lo desea, son suyos mi General."

Adames
" Mañana en la mañana marcharemos, mis capitanes se encargan de regar el mensaje. Sea lo que sea hijo mío, fuerza y coraje te deseo. "

Agnus hace su saludo militar y se retira. Kletus lo sigue.

Kletus
"Cuidado amigo mío, no todo lo que escuchas es lo que sientes."

Agnus
"Estoy acostumbrado a ser un títere de un sello real, las cartas hablan por mí."

Kletus
"Una cosa quiero, tengo fe en Dios que estaremos en territorio turco, bebiendo y analizando las turcas."

Agnus sonríe.

Kletus
"Mis hombres y yo acampamos en el bosque, tenemos un cordero, y quiero compartirlo contigo, te puedo ofrecer vino y buena comida, pero te debo las mujeres."

Kletus se ríe a carcajadas.

Agnus
"Bien, trato hecho, Amariam vendrá conmigo, pero claro, tengo que madrugar, estos hombres necesitan palabras de valentía para seguir nuestra jornada. "

Kletus
"Quién lo iba a decir, Agnus, recién completado la academia militar, y hoy día comandante de dos legiones de nuestra reina. ¿Sabías que se necesita edad y experiencia para todo eso? Ese es tu legado, tu tranquilidad es muy confiable."

Agnus
"Oh, tal vez mi legado sea muerte."

Kletus apunta con su dedo a Agnus, afirmando lo que dice.

Kletus
"Interesante, tenemos que estar abierto a toda posibilidad."

Agnus se aleja con sonrisa en la boca. Kletus le recuerda con voz alta.

Kletus
"Recuerda, noche de despedida, no llegues tarde."

Agnus afirma levantando su mano sin mirar hacia atrás. Kletus sonríe y coge su camino.

Agnus llega a su carpa, donde Amariam se encuentra acostado en unas de las dos camas de madera. Agnus llega y hace lo mismo, se acuesta boca arriba, mirando el techo de la carpa como Amariam.

Amariam
"Esto, es otra cosa el porqué te tienen envidia, una carpa, con dos camas, una mesa, y una silla."

Agnus
"Razón, pero también hace falta el ayudante, la comida y las telas caras para en verdad me envidien en general."

Amariam
"Eso se llama, atentado nocturno, y también asesinato."

Agnus
"También, eres muy sabio, hice muy buena decisión de que me acompañaras."

Amariam
"Puede ser que tal vez sea para que mire tu espalda."

Agnus
"Claro, también como yo me encargo de proteger la tuya."

Agnus sonrie.

Amariam
"Pero sabes algo,? tienen razón, evitamos esos judas que tienes a tu alrededor. Existen personas que mueren en guerra, y se sacrifican para llegar a donde estás. Tú solo tenías suerte, de ser parte de una niñez, de sangre real.

Agnus
"No tengo culpa, que el rey y mi padre fueran socios del comercio. Cosa del olvido, mi padre me arrastraba donde quiera que iba, y poco a poco llegue a los jardines del palacio. Donde sus hijas frecuentaban, esa es la historia de mi amistad."

Amariam
"Entonces, me parece justo que tu lealtad sea con el rey, y no con la reina."

Agnus
"Mi corazón está en el lugar adecuado, no está partido en dos. Ese es el problema, al no estar partido en dos, no me entrega otra opción, amigo mío."

Agnus cierra sus ojos, y descansa un poco, mientras que Amariam se queda pensando. Unas horas después, ya de noche, Amariam y Agnus caminan hacia el bosque, buscando a Kletus. Los hombres comparten en medio del fuego, comiendo y bebiendo, muchos en diferentes sitios ya dormidos. Mientras que una voz interrumpe la búsqueda de Agnus.

Kletus
"Vengan, amigos, este lugar es solo de nosotros."

Kletus es acompañado por 5 hombres que rodean una fogata, ellos se retiran, y es cuando Keltus se recuesta en la grama. Agnus y Amariam hacen lo mismo, mientras que Kletus le pasa una jarra a cada uno, y comienza a llenarlas de vino, el vino cae a la tierra porque ya Kletus aparenta un poco borracho.

Agnus
" Tu semblante me dice, que la estas pasando bien."

Kletus
"Estas en lo cierto, eso pasa cuando la noche no es suficiente para tener un buen momento, estoy en esto desde que el sol estaba presente."

Unos soldados se acercan y le traen una bandeja de madera llena de huesos y carne de cordero.

Kletus
"Amigos, por favor, devoren lo que les guste."

Agnus y Amariam continúan bebiendo vino y comiendo el cordero. Mientras Kletus trata de buscar algo que se le perdió.

Agnus
"Algo importante."?

Kletus
""Eso quiero saber".

Kletus se toca su manto y entra su mano en el pecho, y saca un papel. Y es cuando mira a Agnus con sorpresa, él le pasa el papel a Agnus, y Agnus lo comienza a leer.

Agnus
"Gelio sufrió una recaída, y está recuperándose, el rey espera su recuperación."

Kletus
"Exacto, el rey no quiere avanzar, porque la salud de Gelio está primero. Viva el rey de Fondeur, aquel que nunca se olvida del favor de aquellos que están cerca de él."

Agnus
"Entonces, cómo es que debo aprovechar esta oportunidad."?

Kletus
"Marcha las legiones hacia el rey, y él entenderá que estás con él, así como él aprecia a tu padre, así apreciará a su hijo. Solo basta este gesto, para que no seas un desconocido en el reino militar."

Agnus lee el mensaje nuevamente, mientras que Amariam lo tiene a la vista, esperando su decisión.

Kletus
"Amariam verdad."?

Amariam se levanta a dar el respeto militar a Kletus.

Kletus
"Basta, basta, ustedes deberían apreciar la amistad en vez de seguir este ridículo honor militar. Dime una cosa, te sientes capaz de pelear en la guerra."

Amariam
"No tengo experiencia en el campo, pero si estoy preparado, me considero capaz, y si es de morir por Fondeur, aquí estoy con mucho honor."

Kletus permanece serio, y Agnus mira la reacción de Kletus, pero vuelve a analizar la carta, con cara de decisión, presiente la respuesta de Kletus. Kletus se muere de la risa, se revuelca en el pasto agarrando su estómago de la risa, y sus lágrimas comienzan a salir. Él se calma y se dirige a Amariam.

Kletus
"Amigo, eres aquel compatriota que obedece ese mandato de suicidio. Fondeur no le importa quien eres, y menos te dará honores."

Amariam mira a Kletus con confusión.

Kletus
"A menos, que te hagas conocer, y eso, tu amigo lo puede hacer. Con un simple gesto de lealtad, lealtad a aquel Fondeur adecuado, claro."

Kletus mantiene su mirada hacia Agnus

Agnus
"Sangre es sangre, no existe aquel Fondeur adecuado. Mi lealtad no es con un individuo, mi lealtad es con aquel, que ahora mismo, lleva la corona."

Kletus
¿"Cuál de las dos, aquella corona de material, o aquella entregada por nacimiento."?

Agnus
"Marcharé con la bendición de la reina, amigo mío, y juntos venceremos a Turquia. Como dices, espero verte, para beber, comer, y buscar esposas turcas."

Kletus levanta su jarra de forma de brindis.

Kletus
"Por la salud de Gelio, y la unión del rey y la reina. Que viva siempre Fondeur."

Amariam, Kletus y Agnus tocan las jarras a modo de brindis. Un silencio se apodera, y Kletus decide romper el silencio.

Kletus
"Según, las turcas mantienen su religión, y solo son destinadas a casarse con sus turcos. Puede ser que solo los turcos la puedan dominar."

Amariam
"Escuche que tienen el pelo largo en sus vulvas también."

Amariam y Kletus empiezan a reírse a carcajadas, mientras Agnus sonríe brevemente.

Agnus
"Entonces, buscas matrimonio en Turquía Kletus."?

Kletus
"Nunca lo he pensado, hasta ahora, sería buena idea amigo. Las griegas sólo buscan que las domines, las turcas no se quieren dominar."

Amariam
"Creo que tenemos de esas también aquí."

Kletus se pone serio, y bebe de su jarra lentamente.

Kletus
"Tienes razón, existe una que no se deja domar, pero también, doma la espada como un hombre. Esa no es igual, es esencial."

Agnus
"Hablas, de aquella asesina, aquella que según perforó con su espada a un soldado."?

Kletus
"Es un animal del bosque. Fue un descuido, el idiota se confió mucho."

Agnus
"Eso no se puede tolerar."

Kletus
"Busco su cabeza, nada más."

Agnus
"Aquella, que era hija de un ayudante de Milan, según es cómplice?

Kletus
"No me interesa la chica, pero era dama real de la reina, desechada por la reina, por aquel mal humor del atentado. Freniud casi la mato, por llevarse de sus necesidades, y según Milan la escogió como ayudante. Pero, al no aparecer, se considera cómplice."

Agnus
"Tal Vez, la tienen capturada."

Kletus
"Si es así, debe de estar muerta entonces. Porque no existe recompensa sobre su bienestar, y Milan no tiene ningún interés en encontrarla."

Agnus nota a Amariam que se ha quedado dormido, Agnus se levanta y patea suavemente a Amariam para que se levante, pero él no responde.

Agnus
"Bueno, por lo que veo tienes un buen huésped, este no despertara hasta mañana. Lo dejo en buenas manos, me imagino.

Kletus se trata de levantar, pero tambalea, Agnus lo ayuda.

Kletus
"Dejalo aquí, encontrara solo las cenizas del fuego cuando despierte, deja, es un buen susto."

Kletus sonríe, pero esta vez le agarra la cara con las dos manos a Agnus, para que preste atención.


Kletus
"Recuerda algo, mi amistad contigo siempre estará presente, no importando el lado que estés. Un consejo, tienes una familia por siempre, mira tu alrededor, y esa familia, no es Fondeur."

Kletus lo abraza y besa a Agnus en una mejilla. Kletus camina apresuradamente, mientras que Agnus se dirige hacia la carpa para dormir. Agnus trata de dormir, pero su mente es invadida por aquellas palabras que tendrá que decir para dirigir aquellas legiones a un mandato de la reina. Tantas ideas, tantas palabras, pero él sabe, que no fallará. Algo en él lo obliga a descansar, él pelea por unos minutos con el sueño, Agnus cae víctima a lo placentero, que es cerrar los ojos, a una comodidad completa y necesaria.

Unos gritos despiertan a Agnus, él nota el sol radiante. Agnus sale desesperado, y nota que las legiones se han marchado, dejando solo rasgos de basura, ropa y algunas carpas en mala condiciones. El nota a Amariam gritando en voz alta hacia el norte.



Amariam
"Traidores, son unos infelices, no merecen respeto, no tienen palabra y honor."

Agnus se acerca, y Amariam deja de gritar. Calmándose al ver a Agnus.

Agnus
"No me siento bien, los árboles están moviéndose conmigo."

Amariam
"Kletus, es su culpa, debió de ponerle algo al vino, me sentía así, me costó trabajo llegar hasta aquí."

Agnus mira a su alrededor

Agnus
"Es de mañana todavía, casi de tarde, deben de estar cerca. Tenemos que seguirlos, vamos."

Amariam
"Agnus, utiliza esto para salir de esta situación, es la reina que debe de responder, no eres tu amigo."

Agnus
"Es mi responsabilidad, soy aquel quien debe responder a esto."

Amariam
"Mira a tu alrededor, mira amigo mío, nos han robado, estamos sin espada, sin armadura, sin comida. Sin hombres, y menos caballos, que podemos hacer nosotros dos, piénsalo, que se puede hacer.?

Agnus
"Algo, debemos, hacer algo, es necesario, debemos responder."

Amariam
"Si, sí, estoy de acuerdo, pero es la reina, ella es la que puede responder, ella es la única que puede hacer algo. No dudarán en matarte Agnus, no le des una excusa."

Agnus comienza a sudar, y siente un mareo que se apodera de su cuerpo. Amariam lo sostiene para que no se caiga.

Amariam
"Todavía tienes el efecto de la substancia, debes beber mucha agua, eso pasará. Vamos, debemos avisarle a la reina, entremos al bosque para evitar el sol, no te puedes deshidratar. "

Agnus mira a la dirección de donde están los rastros y huellas de las legiones, Amariam lo aleja del lugar, y juntos entran al bosque. Una hora después, Agnus comienza a caminar por sí mismo, sin decir una palabra. Amariam nota que ya los efectos comienzan a desaparecer. La jornada es un poco incómoda, ya que Agnus ha decidido guardar silencio, él nota que Amariam se detiene a descansar, acostándose cerca de un árbol.

Amariam
"Es de tarde, y no hemos avanzado mucho, será mejor acampar aquí, tal vez mañana estemos completamente sanos".

Agnus ignora a Amariam, y se aleja de él, buscando otro paraje, buscando aquella soledad que su nostalgia necesita. Él sigue caminando en el bosque, y nota que ha retrocedido, antes de caminar, él se sienta en la tierra, y baja su cabeza, y pone sus dos manos en sus ojos, estrujando las lágrimas de decepcion. Una presencia interrumpe la soledad de Agnus.

Emilia
"Así me siento, perdida, como si no pertenezco a este mundo."

Agnus levanta su cabeza y nota a la difunta madre reina, con un manto morado, ella mantiene su capucha, sus sandalias son blancas, libre de todo sucio, como si la tierra nunca ensucia su material. Agnus se levanta, y trata de acercarse, pero Emilia retrocede.

Agnus
"No quise asustarla, pero si está perdida, la puedo ayudar. Esos no son los tiempos de andar sin dirección en el bosque."

Emilia
"Me imagino que ese consejo es preferible aplicarlo para ti también."

Agnus
"Soy hombre y es diferente."

Emilia
"Y yo, soy mujer, me consideras la carnada o el cazador.?

Agnus
"Trato de ayudarla".

Emilia
"No me crees capaz de ayudarte?."

Agnus
"Perdón dama, pero yo sé para donde voy."

Emilia
"Seguro?"

Agnus se queda pensando, y mira hacia atrás, donde están caminando sus legiones, y adelante camino a Galomé.

Emilia
"Galomé, un sitio que conozco, me encanta, el lugar donde todo empezó, el lugar eterno en gloria, tienes buen gusto, muchacho".

Agnus
"Puedo acompañarte, si quieres llegar, no estás perdida, solo seguimos el norte sin parar, hasta presenciar las colinas, que se mueven al ritmo de las casas y el monasterio."

Emilia
"Bien, me has convencido, sería una parte adecuada para mí. Lo es, prefiero vivir en paz que morir en una incertidumbre."

Agnus
"Creo que de eso no nos podemos escapar, la incertidumbre."

Emilia
"Debe de existir un remedio para evitarla."

Agnus
"Sí, existe, la muerte."

Emilia
"Hablas como si la conoces, no porque sea natural, tiene el mismo significado."

Agnus
¿"O sea, donde todo termina."?

Emilia
¿"Y porqué no, el comienzo."?

Agnus
"Somos hijos de Dios, es la ley."

Emilia
"No puedo discutir eso contigo, él es el que entrega la vida, pero también la quita."

Agnus
"Eso no lo podemos evitar."

Emilia
"Existen cosas que se pueden evitar, pero aquellos que no aceptan él Comenzó de la muerte, no se dan cuenta de que la muerte será bienvenida hoy, mañana y siempre. El objetivo es darle la bienvenida."

Agnus
"No tengo miedo a la muerte."

Emilia
"Entonces, qué tienes que perder."?

Agnus mira a Emilia, y ella mira hacia atrás, en dirección al camino de las legiones.

Agnus
"Quien eres?

Emilia
"Una coincidencia."

Agnus
"No estás perdida?."

Emilia
"Como tú, no."

Agnus trata de entender, pero sigue confundido.

Emilia
"Existe la muerte en el bosque, un hombre que no le tiene miedo a la muerte, encontrará refugio en ella. Debes hacer lo que tu sangre quiere derramar, no lo que una herida te haga huir. "

Emilia se marcha, Agnus puede visualizar a Amariam que viene corriendo desde lejos, pero Agnus en vez de esperar a Amariam, él persigue a Emilia y se pone en frente de ella. A las espaldas de Emilia él nota a Amariam que se acerca desesperadamente. Emilia nota a Agnus en frente de él, Agnus traga de decir unas palabras, pero es interrumpido por la mirada de Emilia, que visualiza lo que se le acerca a las espaldas de Agnus.

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